Decoración de despachos en casa: Ideas para crear un rincón funcional
Las nuevas fórmulas para trabajar que han llegado a nuestras vidas han hecho que la decoración de los despachos en casa sea algo prioritario. Una necesidad más que una tendencia con retos evidentes a superar porque concentrarse en nuestras estancias como en la oficina no siempre es fácil. Lo ideal es contar con una habitación propia, pero también sirve habilitar otros espacios de la vivienda en los que quizá no habíamos reparado poniendo en práctica unas buenas ideas para trabajar a gusto. ¡Como éstas!
- ¿Dónde colocar un despacho en casa?
- Distribución: Cuánto espacio se necesita para un despacho en casa
- 10 ideas de decoración de despachos en casa
¿Dónde colocar un despacho en casa?
Todos soñamos crear un espacio de teletrabajo en casa para trabajar a gusto, planteando una decoración de despachos que cumpla con todos los requisitos a nivel funcional y de confort. Es lo ideal, la alternativa perfecta. Pero muchas veces no existe. Será el momento de poner en valor esos espacios de casa en los que no habíamos reparado y que quizá reúnan condiciones para transformarse en un rincón de trabajo donde hacer nuestra jornada laboral concentrados y súper cómodos.
Establecer un lugar fijo es básico para sentir que por fin contamos con un espacio de trabajo doméstico. Desde un distribuidor amplio, a una terraza cerrada, un rincón de generosas dimensiones bajo la escalera, un cuarto de invitados que apenas se usa… o nuestro propio dormitorio. Esta última opción es la menos recomendada por los expertos, consideran que pueden interferir en la calidad del sueño. Pero a veces el rincón perfecto se encuentra en él.
Otro factor determinante al pensar en decoración de despachos y en estos espacios de teletrabajo es la orientación; si nos basamos en los principios de la decoración Feng Shui hay que procurar una distribución de los muebles despejada, procurando evitar dar la espalda a pasillos, puertas y ventanas.
Distribución: Cuánto espacio se necesita para un despacho en casa
Cómodo, funcional, bonito y, siempre que sea posible, con los mismos requisitos espaciales que se dan en la oficina. Así lo aconsejan los profesionales de la arquitectura de interiores para poder trabajar en las condiciones ergonómicas necesarias, teniendo en cuenta la normativa actual española (Real Decreto 486/1997 de 14 de abril que regula los lugares de trabajo).
Lo ideal es que nuestro home office cuente con 120 cm de ancho como mínimo para acoplar una mesa de trabajo estándar (vienen a medir 100 cm x 60 cm). Y que tras ella haya suficiente amplitud para disponer una silla y moverse sin encontrar barreras: unos 115 cm.
Cuando es difícil cumplir estas medidas, la alternativa pasa por jugar con escritorios o mesas de diseño plegable. Así podremos planificar una decoración de despachos que siga siendo cómoda y resolutiva para nuestro espacio de trabajo, ciñéndonos a sus características.
10 ideas de decoración de despachos en casa
Una vez ganado ese espacio dentro de casa, para afrontar cómodamente una larga jornada de trabajo es necesario integrar tu zona de teletrabajo en la decoración de la casa, no solo buscando su máxima funcionalidad. También es importante que nos resulte bonito, sea un lugar que propicie nuestra creatividad y, por supuesto, armonice con el estilo decorativo de la casa. Estas 10 ideas son solo el principio:
1. Delimita su espacio con estilo
Son muchas las soluciones decorativas que funcionan eficazmente para lograr que ese rincón tenga suficiente independencia a pesar de compartir metros con una habitación concreta, que puede ser el salón. Desde optar por revestimientos que ayudan a separar los ambientes, a decorar con papel pintado para diferenciarlo, o pintarlo en un color distinto al resto de la estancia. Las alfombras también pueden ser de gran ayuda para acotar la zona de trabajo.
Sin olvidarnos de otros elementos divisorios que cumplen de maravilla su cometido y a nivel decorativo dan identidad. Como los tabiques de vidrio, los biombos y las estanterías sin trasera, doblemente prácticas porque actúan como puntos de almacenaje. Un detalle tan sencillo como elegirla de madera valdrá para que el conjunto gane calidez con naturalidad.
2. Luz natural y artificial, equilibrio perfecto
En un entorno de trabajo doméstico hay que cuidar especialmente su iluminación. Empezar una jornada envuelto en luz natural y sol es sinónimo de serenidad, concentración y buen ánimo. Nos pone en modo positivo. De manera que el mejor consejo que puede darse es situar la mesa cerca de una ventana bien orientada; lo ideal es que entre lateralmente, así se evitan reflejos muy molestos.
Como es lógico, siempre hay que reforzar esa luminosidad con puntos de luz que no deslumbren ni creen sombras. Conviene huir de las luces demasiado intensas y plantear una iluminación artificial por niveles; una general proporcionada por una lámpara de pie o techo y varias auxiliares que garanticen luz puntual para evitar fatiga visual.
Puedes pensar en flexos, apliques y mesas de sobremesa. Es importante elegir diseños orientables para poder mover el haz de luz, que debe ser blanca. Y recuerda; el objetivo es disfrutar de una atmósfera sutil, sin reflejos en la pantalla del ordenador.
3. La paleta de colores (más) amiga
Es otro factor decisivo al pensar en cómo debe ser la decoración de despachos dentro de casa. Algunos colores de la paleta cromática son verdaderos aliados para propiciar esa atmósfera serena que necesitamos al trabajar o estudiar de una forma prolongada. Por un lado el azul; sus propiedades relajantes pueden ser una herramienta a emplear, nos ayudará a pensar en calma. Y por otro el verde; un verdadero amigo para potenciar el aprendizaje y combatir la fatiga. Aparte de estos tonos y sus cualidades, otras opciones que garantizan espacios tranquilos son la gama de blancos, los cremas y el rosa apagado. Quizá seas más de ellos.
4. El escritorio ideal debe ser…
De nada sirve habilitar una zona para montar nuestra oficina en casa y teletrabajar si no cuidamos especialmente la mesa. No vale cualquiera. Su elección debe cumplir ciertas normas ergonómicas, la primera es la altura recomendada para garantizar máxima comodidad y poder cruzar y descruzar las piernas; suele ser de 76 cm. Si optamos por un diseño con altura regulable podremos ajustarla a nuestras características físicas.
Lógicamente el tamaño dependerá del hueco disponible, cuanto más ancho sea su tablero más cómodos podremos desempeñar las tareas. Pero no será difícil encontrar en el mercado el modelo que cumple todas nuestras necesidades porque la oferta es amplísima. Antes de elegir es importante valorar que incluya accesorios, pequeñas cajoneras, baldas extraíbles… Y, en definitiva, todo tipo de soluciones para facilitarte la organización en el despacho.
6. ¿Y la silla? Todo ergonomía
Los expertos en interiorismo y decoración dejan muy claro que la silla de un despacho en casa debe ser ergonómica, garantizando un buen apoyo lumbar y regulable en altura. Son muchas las horas que solemos pasar delante de un ordenador y de ella depende en buena medida que nuestra espalda adopte una posición óptima. Traducido en medidas, su anchura debe estar entre los 38-44 cm y para garantizar una máxima estabilidad se recomienda que tenga 5 brazos de apoyo al suelo.
En cuanto a la altura del respaldo se aconseja que llegue, como mínimo, hasta la parte media de la espalda, aunque para trabajos informáticos conviene que sea más alto y reclinable. También vale la pena prestar atención al relleno, que no debe ser demasiado mullido, sino de una firmeza de 2-3 cm de espesor.
En definitiva, es importante elegir una silla bien dimensionada y que cumpla nuestras necesidades a la hora de trabajar. Los modelos con elementos de regulación son una gran alternativa siempre que su manejo sea sencillo y se pueda hacer una vez sentado en ella.
7. Secretos para que sea un templo del orden
Una decoración de despachos pensada al milímetro tiene muy en cuenta el orden. Mantenerlo a salvo del caos es una manera de favorecer el rendimiento. Nada como rodearse de un almacenamiento de lo más práctico y bien pensado para sus características espaciales en el día a día. Otra rutina que funciona es acostumbrarnos a organizar papeles de vez en cuando y tirar lo que no nos sirva, así mantendremos la mesa lo más despejada posible. Clasificar lo importante y tirar lo que ya no nos sirva.
Para ello van muy bien los archivadores de escritorio, para tenerlos a mano, y también los organizadores con cajoncitos de plástico o de madera. Solo con etiquetarlos sabrás lo que contiene cada uno, además de transmitir sensación de orden. La clave es dejar cada día la mesa despejada para empezar la jornada siguiente desde cero. ¡Funciona!
8. Con cero ruido visual, por supuesto
Cuando decidimos montar un rincón de trabajo doméstico con su correspondiente decoración de despachos, es importante evitar a toda costa lo que genera ruido visual a nuestro alrededor. Está claro que los cables del ordenador, la impresora y demás equipos tecnológicos son un foco importante. Solo es cuestión de planificar por dónde llevarlos, ocultarlos detrás de los muebles pasándolos por detrás de la mesa para que el tablero quede lo más despejado y solo se vean las conexiones imprescindibles.
La solución puede pasar por recurrir a cajas específicas para ocultarlos, sobre todo cuando existen varios dispositivos encima de la mesa. También hay sistemas de agrupación muy prácticos para evitar que cuelguen desordenados.
9. ¡Atención al potencial de las paredes!
Al pensar en un rincón de trabajo en casa no siempre los muebles auxiliares se encuentran al lado del escritorio, quizá no haya hueco junto a él. O sea mínimo pero en cambio contamos con una pared amplia perfectamente apta para crear otro punto de almacenaje. Colocar estanterías es una opción muy cómoda, podrás tener a mano documentos y libros de consulta sin necesidad de levantarte.
Escoger diseños modulares te permitirá que vaya creciendo si lo necesitas incorporando nuevos elementos. También puedes aprovechar para colgar un reloj de pared o un panel perforado donde poner tu calendario con las tareas a realizar mediante notas adhesivas.
10. El estilo que quieres darle, ¡hecho!
Que sea un espacio cien por cien cómodo es vital, pero no está reñido con que sea un conjunto con una estética muy definida. Tan sencillo como jugar con muebles o butacas de estilos muy marcados para lograr una decoración de despachos inspiradora. En concreto, las mesas de líneas rectas y las estructuras de hierro son infalibles cuando la idea es que este lugar tenga, ante todo, un aire industrial.
Mientras que los escritorios de madera inspirados en el mobiliario de oficina de siempre, con numerosos cajones y tiradores de concha, ayudan a recrear conjuntos de líneas rústicas que se integran genial en decoraciones modernas. La estética escandinava también puede verse reflejada en estos ambientes; basta con incluir piezas de diseño ligero con patas inclinadas, apostar por maderas naturales o acabadas en blanco y accesorios en gris plata.
Un entorno con energía positiva
Sería una pena olvidarnos de las plantas en nuestro home office porque no solo aportan frescor y naturalidad a estos ambientes. Está comprobado que son grandes aliadas para generar atmósferas que mantienen controlado el estrés, ayudan a recargar pilas y favorecen la sensación de bienestar. No todas son igual de efectivas; hay que elegir especies que purifican el ambiente o absorben las ondas electromagnéticas que emiten el móvil y el ordenador. ¿Quieres saber alguna? Puedes empezar por el cactus, la chamaedorea, la sanseviera y el Tronco del Brasil.