Decoración Feng Shui: qué es y cómo aplicarla en casa
El Feng Shui es una filosofía oriental relacionada con la decoración y la distribución de los ambientes. En las casas se puede aplicar para diseñar espacios de interior, pero también de exterior: jardines, terrazas y patios. Descubre en qué consiste y cómo llevarla todos los rincones de tu hogar.
- ¿Qué es la decoración Feng Shui y cómo funciona?
- Cómo aplicar el Feng Shui en tu casa según la estancia
- Complementos de la filosofía Feng Shui
- ¿Qué plantas usar en mi casa según el Feng Shui?
- 5 ejemplos de decoración Feng Shui
Las palabras Feng Shui significan, literalmente, "viento y agua". Esta disciplina tiene su origen en China y cuenta con más de 3.500 años de antigüedad. Está basada en la influencia positiva o negativa que el entorno y los elementos que lo conforman pueden ejercer sobre la energía vital de las personas, y sobre todo, en cómo podemos influir en dichos elementos para lograr que la energía fluya.
¿Qué es la decoración Feng Shui y cómo funciona?
La decoración Feng Shui se inspira en la filosofía del mismo nombre para mejorar los espacios que habitamos. Por tanto, está encaminada a mejorar nuestro bienestar a través de elementos típicos del interiorismo: distribución de espacios, colores, accesorios, decoración... Sin embargo, no hay que olvidar que no se trata de una técnica ni de una ciencia probada. La existencia de las energías que canaliza no están probadas, por lo que en muchos casos se puede reducir a una cuestión de fe.
Por otra parte, sí es cierto que el Feng Shui se basa en conceptos como el equilibrio, la armonía y la lógica, esenciales en cualquier proyecto de decoración. Por tanto, tanto si creemos en el flujo de la energía vital como si no, es una buena filosofía para hacer más acogedores y "vivibles" los espacios de nuestro hogar.
Según esta filosofía, la energía vital o chi que tenemos las personas cobra la forma de canales que fluyen por los espacios. Así, manipulando los elementos que nos rodean podremos dirigir esos canales hacia donde nos resulte más beneficioso. Cada persona tiene su propia energía, por lo que la decoración Feng Shui funcionaría de forma distinta; aunque haya una serie de principios que la rigen, es importante que la adaptemos a nuestros gustos, personalidad y necesidades.
Cómo aplicar el Feng Shui en tu casa según la estancia
Cada estancia de la vivienda tiene su función y sus características. Por esta razón, la filosofía Feng Shui impulsa a adaptar sus principios al uso que se dé a cada espacio. Quédate con estas claves:
Feng Shui en el dormitorio
Es el lugar donde descansamos, nos relajamos y nos abandonamos al sueño. Por eso, debe ser un lugar de recogimiento que fomente la paz. Según esta escuela, la pared donde ubiquemos el cabecero de la cama debe ser la más alejada de la puerta; así se favorece el flujo de la energía, y creamos una sensación protectora. Conviene evitar espejos grandes situados frente a la cama, y también los dispositivos electrónicos.
Feng Shui en el recibidor
Para el Feng Shui, el recibidor es el espacio más importante de la casa. Es el lugar que "nos da la bienvenida" y nos invita a pasar. Hay que intentar que sea amplio y luminoso; si no hay suficiente luz natural, se pueden añadir puntos de luz cálida bien distribuidos. La decoración debe ser sobria y en tonos neutros, con presencia de maderas claras y, a ser posible, de plantas naturales.
Feng Shui en el salón
Una de las máximas de esta filosofía es el orden. Según ella, el caos evita el flujo de la energía; además, es incómodo y actúa como un foco de desasosiego. En el salón, un espacio en el que solemos pasar gran parte de nuestra vida, el orden y el equilibrio son esenciales. Decóralo con tonos claros y neutros en las paredes y escoge sofás y mesas con esquinas redondeadas. Coloca los muebles alineados con las paredes para despejar el espacio central.
Feng Shui en el jardín o terraza
Los espacios de exterior son ideales para desarrollar la decoración inspirada en el Feng Shui, ya que permiten añadir muchos elementos que se consideran esenciales: agua, tierra, fuego, madera y metal. Si conseguimos equilibrarlos, lograremos terrazas y jardines elegantes, naturales y acogedores. Auesta por estanques rectos con piedras de río, maderas claras y desgastadas por el tiempo, hierro patinado, chimeneas de exterior (de bioalcohol, por ejemplo) y macetas o jardineras con plantas.
Feng Shui en la cocina
En la cocina hay ciertas reglas que no se pueden alterar. Podemos apoyarnos en la filosofía Feng Shui para decorarla, pero respetándolas. La más importante es la del triángulo de trabajo, formado por las tres zonas (de aguas, de almacenaje y de cocción). Aparte, si quieres llevar esta escuela de pensamiento y decoración a la cocina anímate a combinar elementos metálicos con madera natural, elige colores blancos o claros y mantenla siempre en perfecto orden.
Feng Shui en el baño
El espíritu relajante y ritual del Feng Shui cuadra a la perfección con el cuarto de baño. Si adoptas sus principios, lo puedes convertir en tu propio spa: un centro de relajación a tu medida. Decóralo con tonos blancos, maderas claras, textiles de algodón orgánico... Y si tiene luz natural, con plantas naturales. Añade accesorios de madera (colgadores, percheros...), cerámica rústica en tonos neutros, alfombrillas de bambú y una iluminación agradable. Si la puedes regular, mucho mejor.
Complementos de la filosofía Feng Shui
Todo aquello que gire alrededor de esta filosofía es válido para una decoración Feng Shui. Eso sí, intenta no acumular demasiados objetos o caerás en el desorden, algo totalmente indeseado. Aparte, puedes jugar con ciertos elementos que te ayudarán a lograr la deseada armonía:
- Flores. Siempre, naturales y frescas. Cuando empiecen a marchitarse, retíralas. Ponlas en jarrones de cristal transparente para que se vea también el agua limpia. Elígelas blancas y de tonos suaves, y si puede ser, con formas elegantes. ¡Las orquídeas y las calas son perfectas!
- Olores. La aromaterapia y el Feng Shui van de la mano. Escoge aromas adecuados a cada espacio: lavanda o eucalipto para el baño, naranja o jengibre para el salón, jazmín o té verde para el dormitorio, canela o mandarina para el recibidor...
- Colores. Los tonos relajantes y suaves inducen a la calma y la armonía. Blancos, tonos madera, gris piedra, malvas suaves, verde menta, beiges, arenas...
- Mascotas. El Feng Shui y las mascotas son excelentes compañero: nuestros animales nos proporcionan felicidad y armonía, y eliminan el estrés. Asegúrate de que su cama y su comedero están en una zona agradable y protegida. Juega con ellos y dedícales tu tiempo; te darán la mejor de las energías.
- Incienso. Es una esencia mítica, que según muchas culturas atrae la fortuna, el éxito y la abundancia. En lugar de aromas, pon algún incensario en puntos estratégicos. Escógelo con un aroma tenue: no debe ser invasivo.
¿Qué plantas usar en mi casa según el Feng Shui?
Las plantas naturales son bienvenidas en la decoración Feng Shui; las artificiales es mejor evitarlas. El plástico es enemigo de esta filosofía, que apuesta sobre todo por la naturalidad y la sencillez. Las que tienen hojas verdes grandes, como la costilla de Adán o el poto, aportan energía y frescor.
Por otra parte, se recomienda evitar plantas con espinas o pinchos, como los rosales o los cactus; al parecer, no favorecen las energías positivas. Además, tendrás que mantenerlas en perfectas condiciones, eliminando las que estén secas y las partes deterioradas.
5 ejemplos de decoración Feng Shui
Ahora ya tienes todas las claves para llevar las claves de la filosofía Feng Shui a la decoración de tu casa. Materiales, distribución, colores... Todo consiste en generar espacios de equilibrio, que inviten a disfrutar de la vida. 'Aquí tienes unos ejemplos para inspirarte!
1. Un estanque con piedras de río en el jardín
Como ves en la foto superior, un estanque bien construido resulta elegante, equilibrado y atractivo. La presencia del agua, el hierro del marco exterior y las piedras redondeadas son perfectos para crear armonía. Si tienes la opción de mantener en él unas carpas Koi, crearás un rincón Zen casi perfecto...
2. Decora el salón con materiales naturales
Jarrones de madera clara, velas amplias con aromas agradables, floreros cilíndricos con cañas de bambú verde o con ramas de dracena... Son perfectos para llevar esta filosofía a tu decoración. Y si tienes muchas figuritas o adornos de colores que no quieres tirar, anímate a pintarlos de gris claro o blanco mate y colócalos en grupos. ¡Quedarán perfectos!
3. Un baño de inspiración Zen
¡Redecora tu baño! No necesitarás invertir mucho dinero. Cubre el suelo con un pavimento vinílico en color madera clara y pinta los azulejos de la pared de blanco. En la bañera, pon una bandeja de bambú con tres velas blancas de diferentes alturas. Cambia la alfombrilla de toalla por una de bambú y sustituye la cortina por una mampara de cristal.
4. Viste el dormitorio de colores claros y relajantes
La parte más visible del dormitorio es la pared del cabecero; lo siguiente, la ropa de cama. Si las cambias, se notará en toda la habitación. Puedes empapelar esa pared con un papel suave tipo "tejido no tejido" en colores muy claros, con un estampado de ramas sutiles. Para la ropa de cama escoge algodón ecológico o lino (tejidos naturales) en color arena, blanco, verde salvia, rosa empolvado...
5. En la terraza, juega con las zonas
Las mamparas de separación son un clásico de la decoración oriental. Dividen sin cerrar, dejan pasar la luz y resultan elegantes y sobrias. Utilízalas para crear espacios: zona chill out, para leer, para charlar... Una forma sencilla y atractiva de crear una separación es colocando una jardinera con bambú alto: formará una "pared " natural, ligera y estilizada. Los estores de cañizo y las celosías son también perfectas para llevar el Feng Shui a nuestros espacios de exterior.