La caldera funciona pero los radiadores no calientan: causas y soluciones
Con la llegada del frío, todos estamos deseando encender la calefacción y sentir el confort en casa. Pero a veces, los radiadores no calientan a pesar de que la caldera sí funciona. ¿Habrá aire dentro de los radiadores, la caldera no tiene la suficiente presión o quizá los radiadores están sucios? Por eso, si tu caldera funciona pero los radiadores no calientan, vamos a explicarte cuáles pueden ser las causas y las soluciones.
- Por qué la caldera funciona pero los radiadores no calientan
- 1. Revisar termostatos
- 2. Revisar el cronotermostato
- 3. Purgar los radiadores
- 4. Revisar las llaves termostáticas
- 5. Revisar la presión de la caldera
- 6. ¿Llave de paso o cerrada?
- 7. El radiador está muy sucio
- ¿Por qué mi radiador no calienta en la parte inferior?
Por qué la caldera funciona pero los radiadores no calientan
A veces tenemos la caldera funcionando a pleno rendimiento, pero los radiadores no calientan y por tanto, no disponemos del confort de la calefacción. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cuáles pueden ser las principales causas? Puede que el termostato no funcione correctamente, o que los radiadores contengan aire o que la presión de la caldera no sea la suficiente para llevar el caudal del agua hasta los radiadores. Vamos a analizar uno a uno estos problemas y sus causas.
| Causa | Solución |
|---|---|
| 1. Termostato estropeado | Verifica su configuración. Comprueba la alimentación. Limpia el termostato. Comprueba las conexiones. |
| 2. Cronotermostato | Revisar si tiene pilas y si funciona correctamente |
| 3. Aire dentro de los radiadores | Purgar los radiadores. |
| 4. Llaves termostáticas | Comprueba que no está bloqueada por ningún mueble y que esté colocada correctamente. |
| 5. Presión de la caldera | Estabilizar la caldera girando la rueda. |
| 6. Llave de paso | Comprobar que está abierta y circula el agua. |
| 7. Radiador sucio | Limpiar el radiador. |
1. Revisar termostatos
Para ello, comprueba cada uno de estos pasos:
- Verifica la configuración: asegúrate de que el termostato esté configurado correctamente. Revisa si está programado para la temperatura y el modo de calefacción adecuados.
- Comprueba la alimentación: verifica si el termostato está recibiendo energía eléctrica. Si es alimentado por baterías, reemplázalas si es necesario. Si está conectado al suministro eléctrico, verifica si el disyuntor correspondiente está activado.
- Limpia el termostato: a veces, la acumulación de polvo y suciedad puede interferir con el funcionamiento del termostato. Límpialo suavemente con un paño seco para eliminar cualquier obstrucción.
- Comprueba las conexiones: asegúrate de que todas las conexiones del termostato estén correctamente enchufadas. Verifica los cables y asegúrate de que no estén sueltos o dañados.
Si después de realizar estos pasos aún tienes problemas con el termostato de tu calefacción, te recomendaríamos consultar a un técnico especializado para que revise y solucione el problema de manera segura y eficiente.
2. Revisar el cronotermostato
Otro de los posibles problemas por los que los radiadores no calientan puede ser que el cronotermostato no esté en condiciones óptimas. El cronotermostato tiene unos sensores eléctricos que son capaces de controlar los cambios de temperatura y se enciende o se apaga en función de si ha alcanzado o no la temperatura programada. Conviene revisar si tiene pilas y si funciona correctamente, ya que es quien le da la orden a los radiadores de la temperatura deseada.
3. Purgar los radiadores
Esto es cuando hay aire dentro de los radiadores. Cuando ocurre esto, puede afectar a que el radiador no ofrezca el calor ni temperaturas adecuadas. Nos damos cuenta porque el radiador está templado, pero no caliente. En este caso, hay que purgarlos, es decir, hay que sacar el aire del circuito, pero esto es sencillo. Para purgar un radiador, abre con una moneda la válvula del radiador y verás cómo va saliendo el aire poco a poco. Cuando comience a salir un chorrito de agua, significará que el radiador ya ha expulsado el aire y funcionará correctamente. Ahora ya podrás poner en práctica algunos consejos sobre cómo aumentar el calor de los radiadores.
4. Revisar las llaves termostáticas
Las llaves termostáticas son las que regulan la temperatura del agua que pasa por un radiador. Consta de un cabezal, válvula y cuerpo. Si no funciona correctamente, comprueba que no está bloqueada por ningún mueble y que esté colocada correctamente. La mayor parte de los problemas vienen derivados de que dichas válvulas no han sido configuradas bien o simplemente están cerradas. Para comprobar esto, abre la llave termostática del todo y déjala encendida hasta que la habitación adquiera el confort necesario. Cuando se alcance la temperatura ideal, se puede ir regulando la válvula para estabilizar la temperatura.
5. Revisar la presión de la caldera
A veces el problema de que no tengamos unos radiadores funcionando está en que la caldera no tiene la presión adecuada, siendo está de 1,2 a 1,5 bar como medida recomendada. Si nuestra caldera tiene una presión inferior, no estará circulando el caudal suficiente de agua por los radiadores y estos no se calentarán, y por tanto, la sensación de confort en casa será muy reducida. Además, es importante conocer qué pasa si se moja una caldera.
Para estabilizar la caldera, solo hay que girar la rueda inferior que hay en las calderas hasta alcanzar la medida indicada.
6. ¿Llave de paso o cerrada?
Otro de los posibles motivos es que la llave de paso del agua esté cerrada y por tanto, no hay caudal de agua que esté circulando por los radiadores y en ese sentido, es imposible que el radiador se caliente. La solución es girar la llave de paso para abrirla y que comience a circular el agua. Para comprobar si lo hemos hecho bien, tan sencillo como abrir un grifo y comprobar que circula el agua.
7. El radiador está muy sucio
Apaga la calefacción
Asegúrate de que la calefacción del radiador esté completamente apagada antes de comenzar el proceso de limpieza.
Vacía el radiador
Si es posible, vacía el radiador de agua. Para hacer esto, busca la válvula de drenaje en la parte inferior del radiador y ábrela lentamente para permitir que el agua salga. Ten en cuenta que el agua puede estar caliente, así que ten cuidado al realizar este paso.
Limpia el interior con agua y jabón
Llena un cubo con agua tibia y añade un poco de jabón suave. Con la ayuda de una esponja o un cepillo de cerdas suaves, frota el interior del radiador para eliminar cualquier suciedad o acumulación que pueda haber. Asegúrate de acceder a todas las partes del radiador y de limpiarlo cuidadosamente.
Enjuaga con agua limpia
Después de limpiar el radiador con agua y jabón, enjuágalo con agua limpia para eliminar cualquier residuo de jabón. Puedes hacer esto usando una manguera o llenando el radiador con agua limpia y luego vaciándola.
Vuelve a llenar el radiador
Una vez que hayas enjuagado el radiador, cierra la válvula de drenaje y vuelve a llenar el radiador con agua limpia.
Enciende la calefacción
Una vez que hayas llenado el radiador con agua limpia, vuelve a encender la calefacción y verifica si funciona correctamente.
¿Por qué mi radiador no calienta en la parte inferior?
Hay varias posibles razones por las que tu radiador no esté calentando en la parte inferior. Aquí hay algunas cosas que podrías considerar:
- Purga de aire: Es posible que haya aire atrapado dentro del radiador, lo que impide que el agua caliente circule adecuadamente. Intenta purgar el aire siguiendo las instrucciones del fabricante o consultando a un profesional para asegurarte de hacerlo correctamente.
- Bloqueo en la tubería: Podría haber un bloqueo en la tubería que alimenta el radiador, lo que limita el flujo de agua caliente hacia la parte inferior. Puedes intentar desatascar la tubería o, si no te sientes cómodo haciéndolo tú mismo, llama a un plomero para que lo haga por ti.
- Termostato defectuoso: Si el termostato del radiador no está funcionando correctamente, es posible que no esté enviando la señal adecuada para calentar la parte inferior del radiador. En este caso, tendrías que reemplazar el termostato.
- Problemas en la válvula de control: La válvula de control, que regula el flujo de agua caliente hacia el radiador, puede estar dañada o bloqueada, impidiendo que el calor se distribuya de manera uniforme. Considera revisar y, si es necesario, reemplazar la válvula.
Si después de revisar estos aspectos el problema persiste, te recomendaría contactar a un profesional, como un técnico especializado en calefacción, para que pueda realizar una evaluación más detallada y solucionar el problema. O quizá sea el momento de plantearte otro sistema de calefacción, como los radiadores de mica, sobre todo si tu casa es pequeña. Eso sí, no sin antes conocer las desventajas de los radiadores de mica, además de todas sus ventajas.