Cómo arreglar una puerta que roza en el suelo o que se atasca
¿Sabes cómo arreglar una puerta que roza en el suelo? Lo primero que debes hacer es localizar el problema. Después, prueba las soluciones que te explicamos a continuación: lo más probable es que la consigas recuperar. ¡No te las pierdas!
- Motivos por los que las puertas rozan en el suelo
- Cómo reparar una puerta que roza en el suelo paso a paso
- Reparar una puerta que roza en el suelo por bisagras que han cedido
- Reparar puertas que rozan porque el suelo está hinchado
- Truco para reparar una puerta que roza en el suelo
Cuando una puerta se atasca porque hace tope con el suelo, lo mejor es tomar medidas de inmediato. En caso contrario terminará por desgastarse o romperse, y estropearemos el pavimento que está bajo ella. Pero, ¿cómo arreglar una puerta que roza con el suelo? Hay varias soluciones que se pueden probar dependiendo de la causa. En este artículo te explicamos qué puedes hacer dependiendo de cada caso.
Motivos por los que las puertas rozan en el suelo
Las causas de este problema son, en general, de tres tipos. En primer lugar, puede que la hoja de la puerta se haya hinchado o deformado. La madera es un material higroscópico (que absorbe agua) y sensible a los cambios de temperatura. Con los fregados o la humedad, la puerta puede terminar hinchándose y rozando con el suelo y el marco. Con lo que sería conveniente aprender cómo arreglar una puerta que roza con el marco.
También le afectan el calor y el frío, haciendo que se dilate y se contraiga. Estos movimientos generan grietas, fisuras y deformaciones que suelen ser causa habitual de los roces. Puedes aprender algunos trucos para que no roce la puerta. Y por último, otra posibilidad es que la hoja se haya descolgado del marco por un fallo en las bisagras. En cualquier caso, muchas veces estos problemas tienen fácil solución.
¿No has conseguido arreglarla? Entonces, lo mejor es recurrir a un servicio profesional de reparación de puertas. Los carpinteros profesionales cuentan con las herramientas, la formación y la experiencia necesarias para dejar tu puerta en perfecto estado de revista. Pero antes, ¡no dejes de intentarlo!
Cómo reparar una puerta que roza en el suelo paso a paso
Antes de ver cómo arreglar una puerta que roza el suelo, hagamos una puntualización. Los siguientes pasos son válidos cuando hablamos de reparación de puertas de madera. Si lo que necesitas es reparar una puerta de aluminio, una de entrada blindada o acorazada o una cancela de garaje, no lo dudes: lo mejor será llamar a un profesional.
Y ahora, quédate con estos pasos para intentar reparar la puerta afectada. ¡Que no se te pase ni uno!
1. Localiza el punto de roce
Para este tipo de trabajos, conviene utilizar ropa específica, guantes y rodilleras. Trabajarás más cómodo y con total seguridad. Mira de cerca el canto inferior de la puerta y muévela para localizar el punto exacto donde hace tope con el suelo.
Si no acabas de encontrarlo, utiliza un folio o una cartulina: pásalo por debajo de la puerta hasta que haga tope y márcalo con un lápiz de carpintero. Pásalo también por el otro lado y vuelve a marcar. Entre las dos marcas estará la zona que deberás rebajar.
2. Desmonta la puerta
Para este paso siempre viene bien contar con ayuda: una puerta puede ser muy pesada y difícil de manipular. Desmontarla será mucho más fácil si cuentas con un elevador de puertas. Es una herramienta que eleva la hoja poco a poco hasta sacar las bisagras de los goznes y sin ningún esfuerzo por tu parte. Cuando hayan salido del todo, cógela y colócala sobre un banco de trabajo
3. Rebajar y lijar la puerta
Si la cantidad de madera que hay que rebajar es mucha (a partir de 5 mm, más o menos), merece la pena utilizar un cepillo de carpintero. Pon la puerta sobre el bano de trabajo o dos caballetes y sujétala bien con sargentos. Pasa el cepillo varias veces, pero antes asegúrate de que la cuchilla está bien afilada: si no lo está, puede causar accidentes y deteriorar la madera sin remedio.
Cuando la zona a rebajar es pequeña, puede bastar con pasar un papel de lija grueso con un taco hasta desgastarla. Después, pasa uno más fino para cerrar el poro y lograr un acabado más suave.
4. Sellar la zona rebajada
Vuelve a colocar la puerta en su sitio y comprueba que ya no roza con el suelo. Si sigue rozando, repite la operación hasta que no haga tope. ¿Lo has logrado? Vuélvela a desmontar. En la zona que has rebajado, aplica un barniz o una pintura similar al del resto de la puerta.
Reparar una puerta que roza en el suelo por bisagras que han cedido
Mira la parte superior de la puerta. Si el hueco entre la hoja y el marco es más ancho de lo normal, puede ser que se haya descolgado. En este caso, el problema tiene su origen las bisagras: tal vez estén sueltas, deformadas o rotas. Examínalas de cerca, y si hay tornillos flojos vuélvelos a apretar con un destornillador. ¿No agarran? Sácalos, mete masilla epoxi y deja secar. Cuando esté seca, haz un pequeño agujero en la masilla (puedes usar un berbiquí) y vuélvelo a introducir.
Otra alternativa para arreglar una puerta que roza el suelo porque las bisagras se han deformado es cambiarlas. Retíralas y lleva una de ellas a la ferretería para conseguir un modelo similar. Y si están en perfecto estado, prueba a introducir arandelas en el eje. Saca la puerta de su sitio, mete una o dos arandelas en cada eje y colócala de nuevo. Las arandelas elevarán la hoja y dejará de rozar.
Reparar puertas que rozan porque el suelo está hinchado
Este es el problema que tiene peor solución. Sucede en suelos de madera (tarima o parquet), que al igual que sucede con las puertas, se pueden terminar hinchando o deformando por la humedad o el calor. Si no roza demasiado, es posible que puedas solucionarlo retirando la puerta del marco y pasando el cepillo de carpintero, como comentábamos antes. En caso contrario, lo más recomendable es llamar a un profesional para que acuchille y rebaje la zona. Y no olvides que tendrá que volverla a barnizar.
Truco para reparar una puerta que roza en el suelo
Cuando el atasco es leve y la hoja no hace mucho contacto con el suelo, hay un truco que puedes intentar. Es de lo más sencillo: tan solo tienes que colocar un papel de lija en el suelo, debajo de la zona donde roza con la puerta, y pegarlo con cinta de carrocero. A continuación, abre y cierra la puerta repetidas veces hasta que notes que se mueve con más facilidad.
Al moverse sobre la lija, la madera se desgastará sin que tengas que desmontar o cepillar la puerta. Insiste durante un rato y quita el papel para comprobar si sigue rozando. Si aún se atasca, repite la operación varias veces.
¿No has conseguido solucionar el problema? No te preocupes. Un buen profesional arreglará tu puerta con rapidez y eficacia, y te saldrá mucho más económico que cambiarla por una nueva. Un consejo: antes de tomar una decisión, infórmate sobre cuánto cobra un carpintero en tu zona y pide siempre dos o tres presupuestos para poderlos comparar.