Cómo arreglar una puerta que roza con el marco
Si no sabes cómo arreglar una puerta que roza con el marco y te desespera que se atasque al abrirla y cerrarla, ¡sigue leyendo! En este artículo te desvelamos las posibles causas, qué soluciones puedes probar y cómo resolver el problema de forma sencilla.
Si duda, la reparación de puertas es uno de los trabajos más habituales en el mantenimiento del hogar. Y son muchas las personas que se preguntan cómo arreglar una puerta que roza con el marco: es frecuente que la hoja termine por atascarse. Las causas son muy variadas: la madera se ha podido hinchar y deformar por la humedad o los cambios de temperatura, las bisagras tienden a descolgarse...
Sea cual sea la causa, la buena noticia es que es posible poner en práctica varias soluciones sencillas que pueden resolver el problema. A continuación te explicamos las más eficaces, cómo llevarlas a cabo y a dónde recurrir si no consigues arreglar tu puerta. ¡No te lo pierdas!
¿Por qué se desajustan las puertas?
Como comentábamos antes, la causa puede estar en la hoja, el marco o los herrajes. La madera es un material "vivo", que tiende a absorber la humedad y a dilatarse o contraerse con los cambios de temperatura.
La calefacción, la humedad ambiental, el frío, las corrientes de aire, las limpiezas y fregados... Todas estas circunstancias pueden deformarla y terminar desajustando la hoja. Y por supuesto, cuando las bisagras se estropean (por el paso del tiempo, el uso o el peso de la puerta) el resultado es similar.
Tipos de roces entre puerta y marco
A la hora de valorar cómo arreglar una puerta que roza con el marco, los puntos a tener en cuenta son tres: los laterales y la parte superior. En estos casos, puedes intentar resolver el problema poniendo en práctica las soluciones que detallamos a continuación. Solo necesitarás herramientas básicas y un poco de paciencia: es muy probable que termines por arreglarla.
También puede suceder que la hoja de la puerta roce con el suelo. Si por alguna circunstancia la tarima se hubiese hinchado o deformado y sea la causa del atasco, lo mejor es recurrir a un servicio de carpinteros profesionales: solucionarlo por tu cuenta puede ser demasiado complicado, y es más que probable que no dispongas de las herramientas adecuadas. También puedes aprender cómo arreglar una puerta que roza en el suelo.
Soluciones para arreglar una puerta que roza con el marco
La reparación de puertas madera puede implicar una serie de trabajos destinados a eliminar cualquier roce con el marco. Para llevarlos a cabo necesitarás herramientas de carpintería y bricolaje de calidad: destornilladores, formón y piedra de afilar, cepillo para madera, taco de lijar, papel de lija de diferentes grosores, nivel de burbuja, elevador de puertas y lijadora eléctrica. Además de los trucos para que no roce la puerta, estas son las soluciones que puedes intentar:
Revisar las bisagras
Haz la siguiente comprobación: abre la puerta y pon el nivel de burbuja en la parte superior y en el lateral. Si la burbuja no está entre las dos líneas, la puerta está descuadrada. En este caso, el arreglo suele pasar por reparar o cambiar las bisagras.
Comprueba que los tornillos están bien ajustados. Si hay alguno flojo, cámbialo o pon resina epoxi en el agujero; después, taladra un poco y vuélvelo a atornillar. ¿La bisagra está deformada? Tendrás que sustituirla. Quítala y llévala a la ferretería para que te den un modelo similar.
Para llevar a cabo estos arreglos, es muy probable que tengas que desmontar la puerta del marco. Utiliza un elevador de puertas para sacarlas de los goznes; y si puedes, consigue ayuda para sujetarla y retirarla.
Lijar la puerta para eliminar el roce lateral
Si la puerta roza con el marco por el lado donde está el picaporte, puedes intentar arreglarla sin desmontarla. Esto es posible cuando el roce es mínimo; si se atascar, habrá que quitarla del marco. Coge un taco para lijar y envuélvelo en lija gruesa; pásalo por el marco y ve probando el cierre, hasta que la hoja deje de rozar. Entonces, pasa un papel más fino, quita el polvo y pinta o barniza la zona.
Lógicamente, estos arreglos están indicados para puertas de madera. Si necesitas reparar puerta de aluminio, nuestro consejo es que contactes con un especialista: es bastante más complicado.
Cepillar la puerta
Cepillar no es lo mismo que lijar. El cepillo de carpintero se utiliza cuando hay que eliminar un grosor de madera importante. Es una herramienta complicada de utilizar: las hojas deben estar perfectamente afiladas y hay que tener cuidado, ya que un desnivel mínimo puede desgastar la puerta sin remedio.
Localiza la zona donde la puerta roza con el marco y dibuja una marca: así sabrás dónde y hasta que punto debes cepillarla. Desmóntala y colócala sobre el banco de trabajo, bien sujeta con sargentos. Pasa el cepillo por la zona marcada hasta desgastar la madera sobrante. Vuélvela a colocar y comprueba que cierra bien. Si es así, pinta o barniza la madera.
Colocar arandelas adicionales en las bisagras
Esta solución es adecuada cuando la puerta roza con el suelo, o se atasca porque está descuadrada. Consiste en quitar la puerta del marco y colocar una arandela en cada bisagra, con el objetivo de elevar la hoja unos milímetros. Si hace falta, puedes poner dos arandelas o colocarlas solo en una de las bisagras. Tendrás que hacer varias pruebas; es un trabajo muy cansado, en el que contar con ayuda y con un elevador de puertas te resultará indispensable.
¿No has conseguido evitar que la puerta roce con el marco? Entonces, es el momento de pasar al plan B. Infórmate sobre cuánto cobra un carpintero por hora en tu zona y contacta con un profesional con referencias. Pídele que cepillen o repare tu puerta in situ: te saldrá mucho más económico que cambiarla por una nueva.