DIY: Cómo hacer puerta corrediza paso a paso
Si no sabes cómo hacer una puerta corrediza y quieres instalar una en tu casa, ¡te lo contamos! No te pierdas esta guía paso a paso con los materiales, las herramientas y los mejores consejos de profesional.
Las puertas correderas son tendencia. Y no es de extrañar: son prácticas, fáciles de instalar, no ocupan espacio y resultan muy estéticas. Este sistema permite reciclar la hoja de una puerta antigua o montar un cerramiento con un simple tablero, en poco tiempo y de forma sencilla. Las hay de distintos tipos: empotradas, tipo granero, con guía superior...
Las correderas empotradas son más complicadas de instalar y necesitan un tabique hueco en el que encastrar la estructura donde se esconden. Pero las vistas están al alcance de todos los "manitas" que cuenten con las herramientas y los materiales necesarios, y tengan algo de experiencia en bricolaje. ¿Eres uno de ellos? Te contamos cómo hacer una puerta corrediza paso a paso y con todos los trucos para que te quede, ¡perfecta!
Materiales y herramientas necesarios
Las puertas correderas vistas se instalan suspendidas de un carril fijado a la pared. Dicho carril se coloca sobre el vano de la puerta y se prolonga por la pared, de manera que cuando la puerta se abre puede descansar junto al vano. Además del carril, estos cerramientos llevan unos enganches con rodamientos que se deslizan por él y un rodillo inferior situado en el suelo, que impide que la puerta se balancee o se salga de la guía. Esto es lo que necesitarás para hacer una puerta corrediza:
Materiales
- Puerta o tablero de las medidas adecuadas
- Carril de pared
- Enganches superiores con rodamientos
- Rodillo inferior
- Tirador (opcional)
- Tornillos y tacos
Herramientas
- Escalera
- Taladro atornillador
- Metro
- Lápiz
- Listón o regla largo
- Nivel
¿Cómo hacer una puerta corrediza paso a paso?
Construir una puerta corrediza no es complicado. Pero hay que tener en cuenta que se trata de una estructura pesada, difícil de manipular y que requiere ser muy preciso a la hora de colocarla. Si no está nivelada o las mediciones no se han tomado bien, es posible que no se deslice correctamente o se atasque. No dudes en pedir ayuda para instalarla.
Para la hoja, es buena idea reciclar una puerta vieja. Solo tienes que quitarle las bisagras y las manillas, rellenar los huecos con madera y masilla, lijar y pintar toda la puerta. También puedes utilizar un tablero laminado de 22 cm de espesor, una puerta de cristal y metal comprada o construir tú mismo una puerta con listones de madera maciza. ¡Vamos con el proceso de instalación!
1. Toma medidas
El primer paso es medir el vano donde vamos a colocar la puerta. La hoja debe cubrirlo por completo cuando esté cerrada, solapándose unos centímetros por la pared. Deja 1 cm como mínimo entre la hoja y el suelo para evitar roces o problemas de deslizamiento. Mide la ubicación de la guía superior: debe estar situada por encima del vano y a lo largo de la pared, con una longitud mínima equivalente al doble del ancho del vano más unos 10-20 cm.
2. Fija la guía superior a la pared
Presenta la guía superior en su lugar. Con un listón o regla largo y un nivel, verifica que quedará perfectamente nivelada; pide ayuda para comprobarlo. Con el lápiz, marca los agujeros de los tornillos y taládralos con una broca para ladrillo y hormigón del nº 5 y el taladro en posición percutor. Introduce tacos con cuello y atornilla la guía en su lugar.
3. Coloca los enganches de la puerta
En la parte superior del tablero o puerta, marca la ubicación de los enganches. En las instrucciones del kit suelen venir indicadas las medidas de referencia; síguelas al detalle. Fija los soportes a la puerta con los herrajes que incluyen. Si has utilizado un tablero de madera o has construido la puerta con listones, antes de este paso no olvides aplicar una mano de tapaporos y dos manos de barniz acrílico; la protegerás de las manchas, la humedad y el roce. ¿Vas a ponerle un tirador? Es el momento de colocarlo.
4. Cuelga la puerta de la guía
Pide ayuda para levantar la hoja de la puerta y colocar los rodamientos de los enganches superiores sobre la guía. Si está bien nivelada, la puerta corrediza se deslizará sin problema. La guía debe llevar dos topes, uno a cada lado, con muelles amortiguadores: evitarán que se salga del carril y que golpee cuando la abras y la cierres.
5. Instala el rodillo inferior
Aún queda algo que hacer: mide la ubicación del rodillo y atorníllalo en el suelo, junto a la pared y al lado del vano. Asegúrate de que siempre habrá un punto de la puerta en contacto con el rodillo, tanto si está abierta como si la has cerrado. Así no se saldrá de la guía ni se balanceará, evitando accidentes y desperfectos.
Como verás, hacer una puerta corrediza e instalarla en cualquier habitación de la casa no es una tarea complicada. Ve despacio, repite las mediciones varias veces y comprueba que todo encaja bien, y en poco tiempo la tendrás colocada. ¡Dale plus de estilo y modernidad a tu hogar cambiando las puertas por correderas!