¿Cómo instalar una ventana?
¿Hasta las narices de esas corrientes de aire que se cuelan por las ventanas viejas? ¿El ruido de la calle no te deja dormir? ¿O simplemente sientes que tu casa necesita un cambio de imagen?
Instalar una ventana nueva no solo puede resolver estos problemas, sino que también puede darte ese plus de confort y estética que tanto buscas. Imagina un hogar más cálido en invierno, más fresco en verano y, además, con un toque moderno que revaloriza tu espacio.
Si lo tienes claro, pero te preocupa el coste de contratar a un profesional, has llegado al sitio adecuado. Porque… ¡Tú puedes instalar una ventaja con tus propias manos! Tan solo necesitas las herramientas adecuadas y un poco de paciencia.
En esta guía, te contamos cómo instalar una ventana paso a paso, con todos los detalles y trucos para que el resultado sea perfecto, como si fueras un carpintero profesional.
¿Te apetece descubrirlo ya?
Materiales y herramientas necesarios
A veces el ansia nos puede y nos ponemos a hacer trabajos de bricolaje cómo instalar una ventana sin tener preparado todo aquello que nos va a hacer falta. El resultado suele acabar en prisas y fallos que, después, son difíciles de corregir.
Así que toma buena nota antes de ponerte manos a la obra. Esta es la lista de materiales y herramientas que debes tener a mano.
➡️ Herramientas
- Taladro con brocas para metal y hormigón: Necesario para perforar tanto el marco de aluminio como la pared.
- Destornillador manual o eléctrico: Para ajustar los tornillos y fijar el marco con seguridad.
- Nivel de burbuja: Te ayudará a que la ventana quede perfectamente recta.
- Cinta métrica y plomada: Imprescindibles para medir y alinear el marco con precisión.
- Sierra de arco o amoladora: Por si necesitas ajustar el tamaño del marco o cortar algún perfil.
- Cuchilla o cúter: Para recortar la espuma de poliuretano sobrante y hacer un acabado limpio.
➡️ Materiales
- Ventana: Elige un modelo que se adapte al hueco disponible y que incluya todos los herrajes necesarios. Los materiales más habituales son PVC o aluminio.
- Tornillos de acero zincado: Resistentes a la corrosión, ideales para exteriores.
- Espuma de poliuretano expansiva: Para sellar los huecos entre el marco y la pared, garantizando aislamiento térmico y acústico.
- Silicona neutra para exteriores: Protege contra filtraciones de agua y refuerza el aislamiento.
- Cuñas de PVC o madera: Ayudan a mantener el marco nivelado durante la instalación.
- Tacos plásticos: Necesarios para fijar los tornillos en la pared de forma segura.
Cómo colocar ventanas: pasos
¿Lo tienes todo listo? Pues es el momento de comenzar con el paso a paso. Pero antes de ponerte a ello, te damos algunas recomendaciones. Primero, comprueba que la ventana esté en perfectas condiciones y que todas las piezas (marco, hojas, fijaciones) estén completas.
Recuerda cubrir el suelo y las paredes cercanas para evitar daños o manchas. Y, por supuesto, si estás reemplazando una ventana vieja, retira el marco anterior con cuidado, limpiando bien el hueco antes de colocar la nueva.
Con esto resuelto, este es el proceso de trabajo que debes seguir para colocar tu nueva ventana.
1. Verifica medidas y presenta el marco
Lo primero es comprobar que el hueco donde irá la ventana tiene las medidas exactas. Para ello, mide el ancho, la altura y la profundidad del hueco. Es importante dejar una holgura de 5 a 6 mm en todo el perímetro para aplicar luego la espuma de poliuretano.
Si el hueco no está perfectamente nivelado, no te preocupes. Utiliza cuñas de PVC o madera para ajustar el marco. Coloca el marco de la ventana en el hueco sin fijarlo todavía. Ayúdate de un nivel de burbuja para asegurarte de que quede bien recto y ajusta con las cuñas si es necesario. Es importante que te tomes tu tiempo para esta tarea. Ten en cuenta que, si no nivelas bien el marco, la ventana no se abrirá ni cerrará correctamente.
2. Marca y perfora el marco
Una vez que el marco esté en su posición, toca fijarlo. Marca con un lápiz los puntos donde irán los tornillos. Lo ideal es colocar un tornillo cada 50 cm y unos 25 cm de cada esquina para asegurar una fijación estable.
Con un taladro con broca para metal perfora el marco de la ventana. Después, cambia a una broca para hormigón si tu pared es de este material. ¿Es tu primera vez perforando un marco de PVC o aluminio? Si es así, un truco. Hazlo con suavidad para no dañar el material. Aplica poca presión y deja que el taladro haga el trabajo.
3. Fija el marco al muro
Ahora llega uno de los pasos más importantes: fijar el marco a la pared. Coloca tacos de plástico en los agujeros que hiciste en la pared. Estos tacos aseguran que los tornillos queden bien sujetos.
Con el marco en su lugar, atornilla cada tornillo usando un destornillador eléctrico o uno manual (este último requiere paciencia). No aprietes demasiado los tornillos al principio. Es mejor ir ajustando poco a poco para impedir que el marco se deforme.
Ajusta las cuñas para mantener el marco nivelado mientras fijas los tornillos. Recuerda comprobar el nivel a medida que vas apretando los tornillos para asegurarte de que el marco no se mueva.
4. Aplica espuma de poliuretano
Una vez que el marco esté bien fijado, toca sellar el hueco entre el muro y la ventana. Humedece ligeramente las paredes del hueco con un pulverizador de agua, así ayudarás a que la espuma de poliuretano se adhiera mejor y se expanda correctamente.
Aplica la espuma expansiva en todo el perímetro, rellenando bien los espacios. No olvides que la espuma se expande mucho, así que no hace falta aplicar en exceso. De todas formas, siempre puedes cortarla cuando se seque. Así que no te des demasiado mal con esto. Mejor que sobre que no que falte.
Ahora toca esperar a que la espuma seque por completo, según las indicaciones del fabricante (normalmente unas 2 horas). Cuando esté seco, recorta el exceso con cúter o cuchilla para dejar un acabado limpio.
5. Sella con silicona
Para evitar que entre agua, aire o ruido, necesita un buen sellado con silicona. Aplica silicona neutra para exteriores en todo el perímetro exterior de la ventana, asegurándote de cubrir bien las juntas.
Seguidamente, usa una espátula o tu dedo humedecido con agua jabonosa para alisar la silicona y dejar un acabado profesional.
6. Instala las hojas de la ventana
Con el marco ya fijado y sellado, es momento de colocar las hojas de la ventana (sí, las partes que abren y cierran).
En caso de una ventana abatible, coloca primero las bisagras en el marco y luego encaje las hojas. Si es una ventana corredera, sitúa las hojas en los rieles y verifica que se deslicen suavemente. Puedes aplicar un poco de cera o vaselina en los rieles para facilitar el movimiento.
Confirma que las hojas cierren bien y que el sistema de apertura funcione sin problemas. Si ves que algo no encaja, ajusta el nivel del marco antes de continuar. ¿Las hojas no cierran bien? Pues revisa los tornillos y el nivel porque quizá el fallo está ahí. A veces, un pequeño ajuste puede hacer una gran diferencia.
7. Retira cuñas y finaliza
¡Venga! Que ya estás a punto de terminar, solo queda dar los últimos retoques. Retira las cuñas de nivelación y, si es necesario, rellena los huecos con más espuma o silicona.
Si ha instalado un alféizar o vierteaguas, vigila que quede bien fijado y sellado. Pinta o cubre los bordes del hueco para dar un acabado limpio y bonito. Y… ¡voilà! Has conseguido instalar una ventana.
¿Qué te parece el resultado? Estamos seguros de que, con este DIY, tu hogar va a ganar en confort, estética y eficiencia energética.