Suelos de microcemento: aplicación, tipos, ventajas y mantenimiento
Suave como la seda y resistente como el acero, ¿de qué estamos hablando? Sí, de los suelos de microcemento, una tendencia decorativa que viene pisando fuerte desde hace algunos años.
Los suelos de microcemento se han posicionado en el mercado como una alternativa atractiva a los suelos tradicionales de hormigón, baldosa o madera y son perfectos tanto para renovar el pavimento de tu casa sin muchas complicaciones como para nuevas construcciones.
¿Preparado para descubrirlo todo sobre los suelos de microcemento?
- ¿Qué es el suelo de microcemento?
- Ventajas de los suelos de microcemento
- Tipos de suelos de microcemento
- Suelos de microcemento en baños y cocinas
- Colores del microcemento en suelos
- Cómo hacer un suelo de microcemento paso a paso
- Mantenimiento de los suelos de microcemento
- ¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento?
¿Qué es el suelo de microcemento?
El suelo de microcemento es un tipo de revestimiento compuesto por cemento, resinas y pigmentos que se aplica en capas finas (de 2 a 3 mm de grosor) hasta crear un acabado sin juntas, uniforme y de aspecto limpio. Se ha convertido en un tipo de suelo en tendencia por su estética atractiva y su versatilidad para dar vida a diferentes estilos decorativos, desde los rústicos hasta los más vanguardistas.
Si estás pensando en utilizar microcemento para construir o renovar tus suelos, debes saber que sus posibilidades son inmensas gracias a su resistencia, adherencia e impermeabilidad. Esto lo convierte en un pavimento apto para baños, cocina, salones, escaleras o dormitorios.
También funciona genial en espacios exteriores como terrazas o piscinas, incluso en garajes o gimnasios. Además, su carta de acabados, texturas y colores es amplia, por lo que podrás personalizar el suelo en función de tus preferencias decorativas.
Ventajas de los suelos de microcemento
Seguro que ya has podido intuir algunas de las ventajas de los suelos de microcemento, ¿te parece si las vemos en detalle?
Estética
Uno de los grandes atractivos del microcemento es su similitud en apariencia con el hormigón. Se aplica a mano como una capa continúa y se logra un suelo sin juntas de lechada con un aspecto limpio y contemporáneo, que encaja con cualquier tipo de diseño.
Durabilidad
Los suelos de microcemento son fuertes y resisten los impactos, la abrasión, el tránsito peatonal intenso y el desgaste diario sin problemas. Además, la capa de sellado final le otorga propiedades impermeables y lo hace adecuado para estancias húmedas como baños, cocinas o exteriores. Puedes leer más sobre el microcemento en cocinas y microcemento para terrazas.
Limpieza
Es un tipo de suelo que se limpia muy bien gracias a esa capa impermeable. Una vez sellado, el microcemento tiene una fantástica resistencia a las manchas y los derrames, que durará años.
Basta con barrerlo o aspirarlo con regularidad y fregarlo con agua, jabón neutro y una fregona suave para que mantenga su aspecto impoluto. Sin olvidar que la ausencia de juntas evita la proliferación de bacterias y hongos, por lo que resultan mucho más fáciles de mantener.
Versatilidad
Se puede aplicar microcemento sobre cualquier tipo de suelos como los de hormigón, mármol, gres o cerámica, incluso es apto para suelos radiantes, ya que no se altera con el calor. Además, se puede personalizar al máximo optando por una variada gama de colores y texturas.
Reforma
Si aplica microcemento en un proyecto de reforma no vas a tener que retirar el material antiguo (a no ser que se trate de madera). Simplemente, se aplica sobre las baldosas y listo. Te puedes olvidar del polvo, los escombros y los ruidos que aparecen cuando optamos por otro tipo de pavimentos.
También es importante destacar que, al ser tan delgado, permite renovar suelos sin elevar de forma significativa el nivel del suelo y sin afectar a puertas o zócalos. Y la aplicación es relativamente rápida respecto a otros materiales. No olvides que no no son todo ventajas, si no que también existen problemas en los suelos de microcemento que debes conocer.
Tipos de suelos de microcemento
Existen varios tipos de suelos de microcemento en función de los diferentes fabricantes que lo producen, cada uno con características concretas que los hacen adecuados para usos y aplicaciones distintas. Cabe decir que todos ellos los puedes encontrar en diversos colores y acabados.
- Microcemento clásico: Consigue un acabado liso y homogéneo con diferentes niveles de brillo en función del sellador elegido (mate, brillante o satinado). Es el tipo de microcemento más común y versátil.
- Microcemento de granulometría gruesa: Es un microcemento que contiene partículas más grandes, lo que le da una textura más rugosa y con relieve. Son los indicados si buscas dar un toque más rústico.
- Microcemento metálico: Al incorporar partículas metálicas adquiere un acabado brillante y con reflejos, genial para suelos modernos y de tipo industrial donde se busca un aspecto sofisticado y elegante.
- Microcemento para zonas húmedas: Se trata de un producto que suele incluir resinas tipo epoxi para aumentar la resistencia a la humedad del microcemento. De este modo, se asegura el uso de este revestimiento en suelos expuestos al agua. También se suele utilizar en suelos industriales o garajes.
Suelos de microcemento en baños y cocinas
Ya sabes que el microcemento se puede aplicar en suelos de todo tipo y tanto interiores como exteriores. Sin embargo, si hay dos estancias en las que este pavimento uniforme está triunfando es en las cocinas y los baños. Y motivos no le sobran.
Su capacidad impermeable es muy valorada por los usuarios. Puedes aplicar el microcemento en los suelos de estas zonas húmedas de la casa y no vas a tener ningún problema de filtraciones. No en vano hay quien lo aplica incluso para revestir los platos de ducha y las bañeras con resultados espectaculares.
A esto se suma el hecho de que el microcemento es antideslizante. Esto garantiza la seguridad de los inquilinos ante posibles resbalones por derrame de agua, aceite u otros líquidos sobre el pavimento.
Del mismo modo, los suelos de microcemento en baños y cocinas encajan perfectamente con el estilo de vida moderno que llevamos actualmente, en el que nos cuesta sacar tiempo para las tareas del hogar. Requieren poco cuidado y la limpieza es muy rápida, algo esencial en baños y cocinas donde el mantenimiento frecuente es obligado.
Colores del microcemento en suelos
Los colores del microcemento en suelos más utilizados son el blanco y el gris en todas sus tonalidades, desde los más claros hasta los más oscuros. Estos colores neutros combinan con casi cualquier tipo de decoración y muebles. Con el el microcemento blanco en baños se logra amplitud y luminosidad, mientras que con el gris consigues un aspecto moderno y elegante.
Le siguen muy de cerca el negro, una opción más atrevida para espacios sofisticados y contemporáneos, y el beige, ideal para ambientes más acogedores o rústicos y que, además, combina genial con maderas y tonos tierra. Puedes ver más ejemplos de baños de microcemento y madera.
Pero la carta de colores de microcemento para suelos no termina aquí. Cada año los fabricantes innovan nuevas tonalidades y ya puedes hacerte con microcemento de color morado, rojo, azul, verde o metalizado con los que podrás personalizar tu casa a tu estilo y dar vida a una atmósfera única.
Más allá del color, también puedes optar por diferentes acabados como rugosos, lisos, mates, brillantes o satinados. Todo ello dependerá de la técnica de aplicación y la capa de sellador que se aplique.
Cómo hacer un suelo de microcemento paso a paso
¿Te han conquistado los suelos de microcemento? Pues ahora veamos cómo hacerlo realidad paso a paso.
- Preparar el suelo: Nivelar la superficie, reparando cualquier grieta o irregularidad. Después, limpiar en profundidad para eliminar riesgos de polvo, grasa o suciedad. Dependiendo del fabricante, puede ser necesario utilizar malla de fibra de vidrio para reforzar zonas propensas a grietas.
- Imprimar: Aplicar una o varias capas de imprimación para mejorar la adherencia del microcemento al soporte. Dejar secar, al menos, 24 horas, según indique el fabricante.
- Aplicar el microcemento base: Se aplica en varias capas finas y uniformes, utilizando llana dentada o rodillo. Además, es necesario lijar entre capa y capa para eliminar imperfecciones y obtener un acabado liso
- Aplicar microcemento de acabado: Con esta capa se da la estética final al suelo. Se extiende al igual que el microcemento base.
- Sellar: Aplicar dos capas de sellador con rodillo. Este paso es imprescindible para proteger el microcemento de la humedad, manchas y desgaste.
Como ves, hacer un suelo de microcemento parece sencillo, pero requiere técnica y experiencia. Por ello, te recomendamos contar con profesionales que se encarguen de la tarea. Solo un trabajo detallado garantiza un acabado duradero y de alta calidad.
Mantenimiento de los suelos de microcemento
Los suelos de microcemento son tan versátiles como bonitos, pero para mantener su belleza debes cuidarlos como merecen. La verdad es que, como hemos señalado antes, el mantenimiento de este pavimento no es complicado. Si sigues estos tips lo tendrás chupado:
✔️ Limpieza diaria: Barrido o aspirado para retirar el polvo y los restos de suciedad con una escoba suave, una mopa o una aspiradora.
✔️ Fregado habitual: Para una limpieza más profunda puedes utilizar un producto específico para microcemento o un jabón neutro diluido en agua tibia. Escurre bien la fregona en cada pasada para que no quede agua acumulada en el suelo. Eso sí, evita las esponjas abrasivas o las fregonas que puedan rayar la superficie.
✔️No uses productos abrasivos: Limpiadores ácidos tipo lejía, amoniaco o productos con cloro pueden dañar el microcemento. Tampoco te aconsejamos limpiadores que contengan ceras, ya que pueden dejar residuos que afecten el acabado.
✔️ Evita los objetos afilados: Intenta no arrastrar muebles pesados (pon fieltros en la base) y, por supuesto, no emplees objetos punzantes para no rayar la superficie.
✔️ Sellado periódico: Dependiendo del uso y desgaste, es útil renovar la capa de sellador cada 2-3 años en zonas donde se aprecia mayor desgaste o están expuestas a humedad constante (como pueden ser los suelos de baños o cocinas).
¿Cuánto cuesta un suelo de microcemento?
El precio de poner microcemento es de 5.000 € para un suelo de 100 m² aproximadamente. Aunque es cierto que el coste puede variar según la calidad del material y la complejidad de la aplicación.
Este es quizá uno de los hándicaps que frena a muchas personas a optar por el microcemento. La realidad es que los suelos de microcemento pueden resultar más caros respecto a otros pavimentos tradicionales como la cerámica, la tarima o el vinilo.
¿Merece la pena asumir el coste? La respuesta no es sencilla y dependerá en gran medida de tus necesidades y expectativas. Lo que sí te podemos garantizar es que el resultado estético y funcional será excepcional.