Suelos de microcemento: problemas y opiniones
El microcemento es un revestimiento compuesto por cemento, resinas y pigmentos que, al aplicarse en capas finas, crea una superficie continua y uniforme. Se trata de un material en tendencia que levanta pasiones y que presume de ser resistente, versátil y práctico.
Pero este revestimiento, como cualquier otro material de construcción, no es infalible y también tiene puntos débiles, sobre todo si no se aplica de la forma adecuada. Fisuras, grietas, burbujas o un acabado desigual son algunos de los problemas del microcemento más habituales. Conocerlos es fundamental para ayudarte a tomar una decisión informada y evitar sorpresas.
Si te estás planteando elegir este tipo de revestimiento para tus suelos, quédate. Estos son los problemas y opiniones más comentados acerca del microcemento.
Los 7 problemas del microcemento más comunes
- Aplicar microcemento con una temperatura incorrecta.
- Mezclar mal el pigmento de microcemento.
- No respetar los pasos de instalación del microcemento.
- Reparación incorrecta de una superficie de microcemento.
- Pasar por alto las humedades antes de aplicar.
- Sellar el microcemento con un sellador inadecuado.
- Problemas con las fisuras.
La belleza del microcemento radica en su acabado continuo y sin juntas que confiere amplitud a los espacios y una estética minimalista.
Sin embargo, esta misma característica lo hace susceptible a ciertos problemas y si no se instala correctamente, puede dar más de un dolor de cabeza.
¿Qué puede salir mal con el microcemento? Más de lo que imaginas. Aquí te resumimos los problemas más comunes y cómo evitarlos.
1. Aplicar microcemento con una temperatura incorrecta
La aplicación del microcemento tiene un tiempo indicado de fraguado y cuando la temperatura ambiente no es la adecuada, el secado del material es irregular. Esto afecta al acabado final que puede presentar burbujas o grietas, entre otros defectos.
Para que te hagas una idea, la temperatura ideal para aplicar microcemento oscila entre los 15°C y 25°C.
Los extremos son peligrosos porque comprometen la resistencia y el acabado final del material. Cuando el entorno está demasiado frío, el microcemento fragua muy lentamente. En cambio, si las temperaturas son altas, el microcemento endurece demasiado rápido. Y esto tampoco es favorable para el pavimento.
Para lograr el mejor resultado, asegúrate de aplicar el microcemento en un ambiente donde la temperatura esté controlada. Utiliza calefactores o ventiladores para regular la temperatura si es necesario.
2. Mezclar mal el pigmento de microcemento
Otro problema común del microcemento es realizar una mezcla incorrecta del pigmento. Esto puede derivar en inconsistencias en el color final del revestimiento, manchas o incluso un debilitamiento del material.
Si quieres evitarlo, sigue al pie de la letra las instrucciones del fabricante sobre las proporciones y los tiempos de mezcla. Además, es clave que utilices las herramientas adecuadas como, por ejemplo, un taladro mezclador eléctrico o similar. Ve añadiendo los componentes poco a poco y removiendo constantemente para evitar grumos.
3. No respetar los pasos de instalación del microcemento
El microcemento es como una receta de cocina: si te saltas algún paso, el resultado final será un desastre.
Pasar por alto alguna de estas etapas (primero imprimar, después aplicar microcemento y, por último, extender el sellador, con sus tiempos de secado correspondientes) puede tener consecuencias desastrosas.
¿Algunos de estos efectos?
- Comprometer la adherencia del material.
- Afectar a la durabilidad del revestimiento.
- Ocasionar fisuras.
- Provocar un acabado desigual.
En definitiva, el resultado estético y constructivo no será el esperado.
Para que esto no suceda, aplica siempre cada capa en el orden correcto y deja que fragüe por completo antes de continuar con la siguiente. Y si no tienes claro cómo hacerlo, contrata a un profesional experimentado que siga un protocolo de instalación riguroso para asegurar la calidad de la obra.
Seguir un método ordenado es importante, al igual que preparar la base sobre la que se va a aplicar el microcemento. Si no se acondiciona la superficie, lo más seguro es que el acabado presente irregularidades que, con el tiempo, tendrán que ser reparadas, aumentando el coste del proyecto.
Agujeros, grietas, restos de polvo, grasa, humedades, desniveles, restos de pintura o revestimientos anteriores son los problemas más frecuentes. Solucionarlos con masilla, mortero nivelante, desengrasantes o lijado, según corresponda, es un paso previo fundamental antes de pasar a aplicar al microcemento.
4. Reparación incorrecta de una superficie de microcemento
Te lo hemos dicho al inicio, el microcemento no es infalible. El desgaste continuado, los golpes, las rayaduras, un uso indebido o una base mal preparada pueden ocasionar grietas, fisuras, desprendimientos o pérdida de color.
Estos problemas se tienen que reparar con el tiempo. Y, para ello, basta con volver a aplicar el microcemento o repetir alguno de los pasos del proceso.
Pero, ¡ojo! Porque reparar una superficie de microcemento dañada requiere de gran precisión para lograr una transición imperceptible entre el recubrimiento antiguo y el nuevo.
Un trabajo mal realizado puede dejar marcas visibles y afectar la estética general del espacio.
5. Pasar por alto las humedades antes de aplicar
El microcemento resiste la humedad, ¡solo cuando ya está aplicado! Entonces sí se vuelve impermeable y no deja pasar el agua hacia el pavimento. Por este motivo se puede utilizar el microcemento para baños y microcemento en cocinas sin ningún tipo de problema.
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Ahora bien, si la humedad estaba previamente en la superficie sobre la que se aplica el microcemento antes de extender el material, la cosa cambia.
La humedad es el enemigo número uno del microcemento. Y si está presente en el soporte, al aplicar el microcemento pueden aparecer manchas en la superficie o peor… el revestimiento se despegará como una pegatina.
❗ Recuerda: El microcemento no debe aplicarse sobre superficies con humedad.
Revisa y trata cualquier problema de humedades o filtraciones antes de comenzar con la aplicación del microcemento. Además, refuerza el soporte con una capa, como mínimo, de imprimación.
6. Sellar el microcemento con un sellador inadecuado
El último paso del proceso de aplicación del microcemento es sellar la superficie y es uno de los más importantes. Este material (a base de poliuretanos y epoxis) funciona a modo de barniz y lo que hace es endurecer toda el área, impermeabilizarla y otorgarle propiedades antideslizantes al microcemento.
Utilizar un sellador que no esté indicado para microcemento o uno de mala calidad puede reducir la resistencia del revestimiento a las manchas y al desgaste.
Confía solo en materiales de calidad y en verdaderos profesionales del microcemento. Así te librarás de este problema.
7. Problemas con las fisuras
Dejamos para el final el problema más común del microcemento: las fisuras. Sí, esas temidas grietas que aparecen en la superficie. Y, cuando lo hacen, no solo rompen la estética y continuidad del pavimento, sino que pueden comprometer la resistencia del microcemento si no se corrigen a tiempo.
Las fisuras pueden aparecer por múltiples razones, algunas evitables, como una mala preparación del soporte o una aplicación incorrecta del material, y otras, inevitables, como los cambios bruscos de temperatura (sobre todo en microcemento para terrazas), superficies inestables o movimientos estructurales.
Para evitar este problema, lo mejor que puedes hacer es dejarte asesorar por expertos en la materia. Ellos te indicarán en qué superficies es adecuado aplicar microcemento y en cuáles no te lo recomiendan.
Asimismo, se asegurarán de que el proceso de aplicación sea el debido y se utilicen productos de alta calidad.
El microcemento: opiniones para todos los públicos
Está claro que el microcemento es un material en auge que se utiliza para una variedad de aplicaciones, como suelos de microcemento, paredes de microcemento y encimeras, debido a su dureza, versatilidad y facilidad de aplicación.
Y sí, es cierto que hay muchas opiniones positivas, pero este revestimiento también tiene sus detractores. ¿Qué dice cada facción?
Opiniones positivas sobre el microcemento:
✔️ Capacidad para adaptarse a diversos estilos decorativos.
✔️Estética más limpia y uniforme.
✔️ Duradero y resistente.
✔️ Fácil de limpiar y mantener.
✔️ Apto para zonas húmedas y antideslizante.
Opiniones negativas sobre el microcemento:
❌ Altos costes para adquirir materiales de alta gama y contratar a profesionales.
❌ Riesgo de fisuras, grietas, manchas y decoloración.
❌ Reparaciones complicadas y costosas.
Es importante destacar, como ya sabes, que la mayoría de estos inconvenientes suelen ser el resultado de una aplicación incorrecta o del uso de materiales de baja calidad, más que de limitaciones inherentes al microcemento en sí.
En realidad, cuando se utiliza un producto de calidad y la aplicación se deja en manos de pintores, albañiles y constructores con experiencia, el microcemento raramente presenta problemas significativos.
La clave está en entender las características del material, preparar la superficie base como es debido y seguir meticulosamente los procesos de aplicación y sellado.