Consejos para hacer la mudanza de tu ropa
Trasladar todo tu vestuario a tu nuevo hogar, ¿te has parado a pensar cómo hacerlo? Si aún no te has enfrentado a ello porque lo has dejado para el final, estos consejos para mudanza de la ropa pueden ser tu tabla de salvación. Es una tarea que tendrás que realizar sí o sí, quizá con la ayuda de una empresa de mudanzas, y seguro que quieres que lleguen en perfecto estado. ¡Estos tips funcionan!
9 Consejos para embalar y proteger tu ropa en una mudanza
Igual de importante que los muebles y todas esos objetos y pertenencias sin los que no puedes vivir, es tu vestuario. ¿A que sí? Por eso mismo es importante pensar cuáles son las mejores soluciones para guardar tus prendas y complementos. Dentro de ellas, no pueden faltar estos consejos para mudanza ropa. Cuando llegue el momento, todo será más fácil:
1. Clasificar y organizar la ropa
¿Eres consciente de toda la ropa que tienes? Seguramente no pero tranquilo, nos pasa a muchos. Solo cuando llega el momento de abrir el armario para enfrentarnos a esta tarea empezamos a descubrir la cantidad de prendas que hemos ido acumulando con el paso del tiempo. Párate a pensar qué te pones y qué no. Cómo sobrevivir a una mudanza implica tener un gran sentido de la organización y desprenderse de lo que ya no nos sirve.
Así que vacía todos tus armarios, arcones y cajones, agrupa las prendas y después no dudes en clasificarlas. Será el momento de pensar qué te vas a llevar a tu nuevo hogar y qué vas a dejar atrás. Si están en buen estado, dónalas o regálalas. El vestuario definitivo debe ir perfectamente guardado con alguna estrategia de organización. Plantéate hacerlo por categorías y tendrás mucho ganado cuando te toque desembalar: guarda la ropa por colores, por tamaños o tipos de tejido…
2. Asignar cajas según el tipo de ropa
Las cajas de cartón resistentes y especiales para tal fin no pueden faltar si queremos asegurarnos de que nuestros modelitos de turno desembarquen en perfectas condiciones a la nueva casa. Pero unos buenos consejos para una mudanza ropa van más allá. Lo ideal es jugar con varios formatos en función del tipo de prendas que tengamos: si predominan las camisetas y los vaqueros, quizá las que mejor se adapten sean las de tamaño intermedio.
Si tienes muchos trajes, chaquetas y cazadoras, plantéate utilizar unas cuantas cajas-armario. Vienen a medir el hueco de un ropero y traen una barra para colgar las prendas. Son muy cómodas para transportar este tipo de ropa agrupada y agilizan su colocación posterior: solo tendrás que poner los conjuntos en su nuevo armario.
3. Separar los artículos según el uso
En estos trabajos siempre surgen imprevistos, quizá al embalar muebles para una mudanza. Lo más normal del mundo es que el mismo día del traslado no de tiempo a desembalarlo todo. No será ningún problema si has sido previsor y has reservado una de esas cajas para guardar lo que usas a diario: desde lo que más utilizas para ir a trabajar, hasta el pijama y tus objetos personales. Una especie de kit de supervivencia que, eso sí, deberá ir perfectamente etiquetado para localizarlo a golpe de vista. Para hacer una mudanza fácil no hay que complicarse, sino pensar en buenas estrategias de organización.
4. Embalar la ropa de forma eficiente y ordenada
Seguir unas pautas al doblar la ropa te permitirá ahorrar espacio en todo ese equipaje que necesitas trasladar. La manera de guardarla también ayudará a cuidarla mejor, por eso los expertos recomiendan ponerla en las cajas o maletas del revés, así se arrugan menos. La gurú del orden, Marie Kondo, asegura que colocadas en vertical ahorra espacio y luego podrás cogerla de una en una sin que el resto se desordene.
En cuanto al orden, siempre al fondo las prendas que más pesan y encima las más ligeras. Si tienes tentaciones de aprovechar algunos huecos para meter zapatos, no es una buena idea. Lo suyo es que el calzado vaya por separado. En vez de cajas de cartón, usa cajas organizadores, son de materiales más resistentes, o reutiliza sus propias cajas. Y lo mismo para las colecciones de sombreros y boinas.
5. Embalar en cajas pequeñas
Dentro de los trucos para hacer una mudanza fácil y, en concreto, la de nuestra ropa, hay que pensar en aquellos que facilitan el traslado de todo lo embalado. Especialmente si vamos a ser nosotros los encargados de moverlo al nuevo nido doméstico. Apostar por cajas pequeñas es una buena elección, no hay que infravalorarlas si acertamos con lo que deben contener y lo que no: son perfectas para almacenar infinidad de cosas. Desde camisetas, a jerséis de punto apilados, ropa interior, cinturones y nuestras colecciones de pañuelos.
6. Usa maletas de viaje
Igual nunca hubieras imaginado lo prácticas que podrían llegar a ser el día de una mudanza en tu vida. Y sin embargo lo son, por la capacidad de almacenaje que tienen, sobre todo las de gran formato, y porque al llevar ruedas el traslado será mucho más cómodo para ti. Digamos que el esfuerzo físico grande te lo habrás ahorrado porque solo tendrás que tirar de ellas.
Si no tienes suficientes maletas, o en ellas no te caben los abrigos y prendas largas, otra alternativa para trasladarlos de forma cómoda y segura son los burros para ropa, también llevan ruedas para moverlos de un lado a otro. Si alguna vez te has preguntado cómo hacer una mudanza sin cajas, ellas pueden ser sus sustitutas.
7. Utiliza bolsas de plástico grandes
Más consejos para una mudanza de ropa. ¿Has pensado en las bolsas de plástico grandes? Una forma de economizar tu presupuesto y gastar menos en cajas es recurrir a ellas, pero solo para un tipo de ropa. Resérvalas para aquello que se arruga menos y no es demasiado delicado, por ejemplo juegos de sábanas, fundas de edredón y toallas. Y por supuesto, no descartes las bolsas al vacío: te permitirán ahorrar espacio porque al quitarlas el aire ocupan menos. Eso sí, lo que guardes se arrugará bastante. Tenlo en cuenta.
8. Aprovecha espacios muertos
Revisa bien dónde puedes seguir guardando, siempre quedan huecos susceptibles de ser aprovechados. Por ejemplo, el interior de los zapatos sirve para colocar calcetines en vertical. Y lo mismo sucede con los bolsos: prueba a guardar en ellos tus artículos pequeños. Desde gafas, a guantes, relojes e incluso la bisutería y las joyas, mejor dentro de bolsitas de tela para que no se pierdan o enganchen con tejidos. ¡Funciona!
9. Etiqueta y rotula las cajas
Estos consejos para una mudanza de ropa no serían igual de prácticos si descuidamos su etiquetado. Nada de procastinar y cuando llegue el momento de empezar a abrir cajas, seguro que estarás más contento. Etiqueta las cajas por categorías, las que mejor te pueden funcionar a ti.
Puedes clasificar las cajas por temporadas, por el tipo de ropa que contienen o por el vestuario que más usas y el menos frecuente. Y si no vives solo, no olvides rotular en ellas algún distintivo, o el nombre de la persona o la habitación a la que pertenece la caja. Inspírate en cómo organizar una mudanza Marie Kondo y verás que sencillo puede resultar.
¿Te ayudamos con tu mudanza?
Si has cambiado de opinión lo mejor que puedes hacer es pensar en una empresa especializada. Las compañías de mudanzas también realizan estos servicios, solo tienen que hacerte un presupuesto en función de tus necesidades. No te preocupes por lo que vayan a pedirte, también existen mudanzas económicas con precios más ajustados o menos servicios. Y aunque te parezca ciencia ficción, realizar una mudanza en un día es un objetivo perfectamente viable.
Otro consejo es manejar varias empresas, aunque sea muy tentador quedarse con la primera que salga en el navegador de internet, así podrás ponerte al día en cuánto cuesta una mudanza, tener más información sobre los precios del mercado. La valoración de clientes recientes también es una excelente manera de medir cómo trabajan.