Cómo transportar una nevera durante la mudanza sin que sufra daños
¿Has pensado alguna vez en cómo transportar una nevera sin que se estropee? Además del tamaño y el peso de estos electrodomésticos, sus delicados mecanismos necesitan protección especial. Hoy te desvelamos todo lo que debes tener en cuenta si tienes que trasladar la tuya a otra ubicación.
- Consejos para trasladar tu frigorífico durante la mudanza
- Cómo transportar una nevera en una furgoneta
- Preguntas frecuentes
Si no tienes claro cómo transportar una nevera de la forma más segura y práctica posible, has llegado al lugar perfecto. Puede que te hayas comprado el frigorífico de tus sueños hace poco (sí, ese que te da los cubitos de hielo por la puerta y te avisa cuando hay que comprar leche...) y tengas que mudarte. Está claro que no quieres que sufra daños, y para ello es importante transportarlo en las mejores condiciones posibles.
Estos consejos te ayudarán a hacerlo bien, de forma rápida y teniendo todo controlado. Y aquí va el primero: cuando te informes sobre cuánto cuesta una mudanza, pregunta si transportar el frigorífico de forma especialmente cuidadosa conlleva algún coste extra. Es posible que te merezca la pena abonarlo.
¿Todo claro? Pues sigue leyendo para resolver todas tus dudas.
Consejos para trasladar tu frigorífico durante la mudanza
Entre otros trucos para hacer una mudanza, estos consejos te ayudarán a trasladar tu nevera sin miedo al desastre. ¡Toma nota!
Vaciar la nevera y desenchufar
Empieza vaciando la nevera por completo. Lo que tengas en el congelador lo puedes transportar en una bolsa especial, que mantendrá el frío durante un tiempo. Sin embargo, lo mejor es que consumas los alimentos en los días anteriores para no tener que cargar con nada.
Desenchufa la nevera y espera a que deje de enfriar. Si es un frigorífico moderno con tecnología "no frost", no tendrás que esperar a que se descongele; pero si ya ha cumplido unos cuantos años, es posible que no lo puedas limpiar hasta después de 6-8 horas.
Retirar las bandejas y los estantes de la nevera
Saca las bandejas de cristal, los botelleros de los laterales y los cajones para las verduras. Retira todo lo que se pueda desmontar y límpialo (como te indicamos a continuación). A la hora de trasladar el frigorífico, no los vuelvas a colocar: embálalos por separado con plástico de burbujas y, si es posible, protégelos con cartón o guárdalos en cajas resistentes. Tanto el plástico como el vidrio son materiales frágiles y necesitan viajar bien protegidos.
Realiza una limpieza profunda
Aprovecha que has desmontado el interior de la nevera para limpiarla a fondo: cuando la coloques en su nueva ubicación, agradecerás tenerla en perfectas condiciones. Limpia todo con agua caliente y bicarbonato para desinfectar y eliminar olores, insistiendo en las esquinas y las juntas de goma. Limpia el exterior con estropajo suave o esponja, detergente para cocinas y agua caliente. Seca bien la nevera con un trapo antes de embalarla; si no llegas a algún rincón, ayúdate con un secador.
Asegurar las puertas
La puerta de la nevera no se puede cerrar de forma hermética. No olvides asegurarla con una cincha elástica o una cuerda resistente para evitar que se abra durante la mudanza. No la pegues con cinta: el adhesivo puede estropear el exterior. Sobre todo si se trata de mudanzas de una ciudad a otra, ya que las puertas pueden dañarse.
Transportar el frigorífico en posición vertical
Aunque los frigoríficos modernos se pueden transportar en posición lateral, la mayoría deben ir de pie; muy especialmente aquellos que tienen ya unos cuantos años, que pueden tener fugas de líquido refrigerante. Para bajarla al vehículo, hay que inclinarla hacia delante y meter debajo la plataforma de una carretilla homologada. Después la apoyaremos con cuidado hacia atrás, sin sobrepasar nunca una inclinación de 45 grados.
En el vehículo, el frigorífico debe ir anclado para evitar que se mueva o se caiga. Cuidado con los servicios de mudanzas económicas: una empresa low cost puede no tener en cuenta todas las precauciones, o no contar con los elementos de fijación adecuados.
Crea una ruta de mudanza
Si la mudanza la vas a hacer tú, planifica bien la ruta para evitar giros bruscos o tramos complicados. Podrían causar desplazamientos en la carga y dañar la nevera. Asegúrate de que no hay obras, manifestaciones, salidas o entradas a colegios, etc., y elige un horario en el que no se produzcan atascos.
Transportar la nevera en un vehículo apto
Además de transportar el frigorífico en la posición adecuada, también es importante que elegir bien el vehículo. Nunca transportes una nevera en un automóvil, en la baca o en la parte trasera: puede ser peligroso, y es más que probable que no llegue en buenas condiciones. Utiliza una camioneta grande o un camión para mudanzas, con anclajes específicos para inmovilizar la carga. Es uno de los puntos claves para saber cómo sobrevivir a una mudanza.
Reinstalación de la nevera
Una vez en la nueva vivienda, para reinstalar la nevera solo tendrás que llevarla a su ubicación, volverla a enchufar y colocar dentro los estantes y accesorios. Si se ha transportado tumbada, los fabricantes recomiendan esperar entre 6 y 8 horas para volverla a conectar. Pero si ha ido en pie, lo más aconsejable, bastará con esperar 3 horas hasta que el gas o líquido refrigerante se asiente.
Cómo transportar una nevera en una furgoneta
Si has leído con atención los pasos anteriores, ya tendrás claro cómo transportar una nevera. Si el electrodoméstico va a ser transportado en una furgoneta, lo mejor es colocarlo en una de las esquinas delanteras del vehículo y asegurarlo allí con cinchas muy resistentes. Tenlo en cuenta si has decidido no contratar a una empresa de transporte: es uno de los puntos clave para hacer una mudanza fácil.
Cómo transportar una nevera no frost
No hay mucha diferencia entre transportar un frigorífico normal y uno tipo no frost. Lo único que cambia es que, cuando desenchufemos la nevera, si es no frost no tendremos que esperar a que el interior se descongele: podremos limpiarla y embalarla antes.
Preguntas frecuentes
¿Qué pasa si transporto una nevera tumbada?
Además de tener en cuenta cómo embalar muebles para una mudanza, la forma en la que transportamos los enseres también es importante. En el caso de las neveras, se pueden transportar tumbadas sin problema siempre que el fabricante así lo indique. Antes de enchufarla, tendremos que esperar entre 6 y 8 horas para que el gas refrigerante se vuelva a asentar. Las neveras más antiguas se deben transportar en vertical para evitar fugas.
¿Se estropea un frigorífico desenchufado?
En principio, no debería estropearse. Si lo dejamos desenchufado, conviene que la puerta quede abierta para evitar que se genere moho u olores. En caso de duda, lo mejor es consultar las instrucciones y especificaciones del fabricante.
¿Debo contratar a una empresa especializada?
Cuando emprendes la ardua tarea de hacer una mudanza, son muchas las cuestiones que se plantea. Preguntas del tipo de: ¿cuántos días por mudanza me corresponden en el trabajo? ¿Me pueden negar el día de mudanza? son habituales. Y por supuesto, ¿merece la pena recurrir a las compañías de mudanzas para asumir el trabajo?
En general, la respuesta a esta última pregunta es que sí. Una empresa especializada no solo te liberará de gran parte del trabajo, el esfuerzo y la responsabilidad, sino que contarás con un seguro que protegerá tus pertenencias. Haz números: suele salir a cuenta.