Cómo cambiar de compañía eléctrica paso a paso
¿Eres de los que no les importa buscar y comparar nuevas tarifas de la luz de vez en cuando para el bien de la economía doméstica? Entonces seguro que te interesa mucho este artículo porque va de eso; cómo cambiar de compañía eléctrica y salir airoso. Desde averiguar las necesidades energéticas reales en casa, a conocer la documentación a reunir y los requisitos que te pedirá la nueva comercializadora. Son datos relevantes y muy prácticos que te ayudarán cuando decidas dar el paso. ¡Los vemos!
Pasos para cambiar de compañía de luz
Cambiar de compañía eléctrica es un trámite al alcance de cualquier consumidor gracias a la liberalización del mercado eléctrico en 2008. Una excelente noticia que además no supone coste alguno y que nos permite optar por tarifas y servicios más ajustados a nuestras necesidades. Se puede cambiar compañía de luz libremente, al margen de la distribuidora de la zona encargada de suministrar la energía a casa, pues seguirá siendo la misma. El cambio tan solo radica en la comercializadora que a partir de ahora nos cobrará la energía consumida y en ningún caso debería suponer quedarse sin luz durante el proceso.
Exactamente, ¿Cuál es el proceso a seguir? Es lógico hacerse esta pregunta cuando decidimos dar el paso para mejorar las condiciones de nuestro contrato de luz. En esencia, cómo cambiar de compañía eléctrica consiste en cumplir los siguientes requisitos:
- Analiza tus necesidades y elige una tarifa perfecta para ti.
- Reúne los documentos para el cambio de compañía eléctrica.
- Solicita el cambio a tu nueva comercializadora.
- Comprueba si tienes facturas pendientes o penalizaciones.
- Rellena el formulario de contratación.
1. Analiza tus necesidades y elige una tarifa perfecta para ti
Cada hogar tiene unas necesidades concretas, según el estilo de vida de sus habitantes y el número de personas a convivir. Por eso, antes de barajar entre las diversas compañías eléctricas del mercado y sus ofertas, es clave hacerse algunas preguntas directamente relacionadas con nuestras rutinas cotidianas. Por ejemplo, qué potencia necesitaríamos contratar y la tarifa que más nos conviene.
Para averiguar la potencia, es fundamental detenerse en los electrodomésticos usados cotidianamente, que suelen ser lavadora, frigorífico, lavavajillas y cocina eléctrica. En una vivienda donde se utilizan los cuatro a diario, la potencia idónea es de 3,3 kW. Ahora bien, la contratación recomendada de potencia será mayor si solemos incluir otros equipos, como una bomba de calor o un aparato de aire acondicionado.
En cuanto a cambiar la tarifa de luz con idea de buscar la opción que más nos puede interesar según nuestros hábitos y horarios habituales, en el mercado existen diferentes alternativas. Merece la pena estudiarlas todas, que no se nos quede ninguna fuera para afinar en la elección.
Las tarifas fijas marcan el mismo precio de kWh todo el día. Luego están las tarifas planas, que plantean una cuota inamovible para todo el año sin tener en cuenta si consumes más o menos, y por último las tarifas con discriminación horaria, pensadas para personas que necesitan consumir más en franjas horarias con menor demanda energética (sobre todo fines de semana, noches y días festivos).
2. Reúne los documentos para el cambio de compañía eléctrica
Un cambio compañía de luz implica saber de antemano qué datos nos pedirá para reunir la documentación lo antes posible. Tranquilo, son datos sencillos y su tramitación no tiene nada que ver con el precio de dar de alta la luz. Son gestiones distintas, el alta de un suministro es necesario cuando no existe electricidad en el inmueble o local, o bien porque se trata de nueva construcción o porque en un momento dado se cortó el suministro.
Estos son los datos más importantes que te pedirá:
- Datos del titular: nombre completo y NIF de la persona que figurará como titular del contrato.
- Datos de contacto: teléfono habitual y dirección de correo electrónico.
- Datos bancarios: código IBAN de cuenta bancaria a la que irán asociadas las nuevas facturas domiciliadas.
- Dirección del suministro: dirección donde se encuentra la vivienda o negocio.
- Código CUPS: se trata de un identificador del punto de suministro de luz formado por letras y números. Se localiza en las facturas.
3. Solicita el cambio a tu nueva comercializadora
Es otro paso importantísimo cuando nos preguntamos cómo cambiar de compañía de luz; contactar con la nueva comercializadora para requerir sus servicios. Una vez hecha la solicitud, la empresa se encargará de enviar la petición de cambio de distribuidor de energía y al mismo tiempo mantendrá informada a todas las partes vinculadas en la tramitación, además de facilitar la lectura del contador.
Son varios los canales de atención que las comercializadores ofrecen a los clientes a la hora de tramitar contratos y otros servicios; desde sus oficinas virtuales, páginas webs o apps para móvil, a servicios de atención telefónica gratuita para contactar con los departamentos comerciales y puntos de negocio físicos.
4. Comprueba si tienes facturas pendientes o penalizaciones
En cuanto a la penalización por cambiar de compañía eléctrica el cambio de compañía eléctrica no conlleva ningún gasto por el hecho de realizarlo, pero la tramitación implica un periodo de tiempo, no es inmediato, tarda varios días. Es importante tenerlo en cuenta porque eso significa que nos llegará una última factura de la compañía anterior. En cuanto a posibles recibos sin pagar, no es posible realizar el cambio, aunque no tengamos ninguna duda de que merece la pena cambiar de compañía eléctrica. Antes es necesario liquidar todas las deudas, abonarlas, o bien hacer un cambio de titularidad para que recaiga en él la responsabilidad del pago. En este sentido, ten en cuenta si se puede hacer un cambio de titular de la luz sin consentimiento.
5. Rellena el formulario de contratación
Básicamente, los datos que se deben incluir en el formulario están pensados para identificarse por primera vez en la empresa. Si ya lo estás porque eres cliente al tener contratado otro servicio con ella, solo tendrías que acceder con tus claves de acceso. Y si no lo eres, es preciso indicarlo e incluir los datos pedidos para la identificación.
A continuación estos formularios piden datos personales y de contacto del usuario para continuar con el proceso. Para finalizar, el último apartado es un campo dedicado al suministro que nos interesa contratar: luz o gas. Al seleccionarlo, nos pedirán una información bastante concreta, por ejemplo el nombre de la comercializadora actual, cuál es nuestro punto de suministros, el tipo de tarifa que más nos interesa, etc.
Preguntas frecuentes sobre el cambio de compañía eléctrica
Una vez sabido cómo cambiar de compañía eléctrica y comprobar que no es para tanto, es inevitable que nos asalten otras dudas que pueden terminar influyendo sobre nosotros si no las despejamos debidamente. Nos referimos a estas:
¿Cuánto tiempo tarda el cambio de compañía de luz
De media, cambiar de comercializadora de luz viene a tardar de 15 a 20 días hábiles, que deben contarse desde el momento en que la compañía energética cuenta con toda la documentación pedida al usuario. Al margen de estos márgenes, estos plazos están muy relacionados con los plazos de facturación que manejan las compañías.
¿Se puede cambiar de compañía de la luz teniendo facturas pendientes?
En cuanto a cambiar de compañía de luz teniendo facturas pendientes, las deudas impagadas no se eliminan ante la contratación de un nuevo servicio, hay que estar al corriente de pago, es decir, saldarlas. Otra alternativa es realizar un cambio de titularidad, el nuevo titular deberá asumirlas.
¿En qué hay que fijarse antes de cambiar de compañía de luz
Valorar algunas condiciones y políticas de la nueva comercializadora es más importante de lo que podamos imaginar a priori. Es información que suma o resta. En primer lugar el precio de la energía que contempla, a ser posible haciendo un cálculo bastante real con un comparador de tarifas sobre nuestro consumo anual. También conviene fijarse en los descuentos aplicados, no deslumbrarse por los porcentajes y mirar bien el precio final una vez hecho dicho descuento. Sin infravalorar cómo es su política de permanencia y promociones, o cómo cuida su servicio de atención al cliente, leyendo a ser posible la opinión de clientes antiguos.