¿Por qué salen las grietas en las paredes? Causas y cómo repararlas
Si te preguntas por qué salen grietas en las paredes porque últimamente has detectado varias en tu vivienda, estás en el lugar correcto.
Conocerás las causas de su aparición, los tipos de grietas que existen y con cuáles te has de preocupar, y qué hacer.
- ¿Por qué aparecen las grietas en las paredes?
- ¿Qué hacer si hay grietas en la pared?
- Diferencias entre grietas en la pared y fisuras
- ¿Quién se hace cargo de la reparación?
¿Por qué aparecen las grietas en las paredes?
Las grietas pueden aparecer en la pared por los procesos de dilatación debidos a cambios de temperatura, por humedades, por una baja calidad de los materiales, una mala aplicación de revestimientos, por errores en la construcción del edificio o incluso aparecen grietas de asentamiento.
Estas son algunas situaciones comunes que pueden propiciar la aparición de grietas en las paredes:
- Vibraciones del suelo o movimientos de tierras
- Raíces de árboles que penetran en la pared
- Mala calidad de la pintura
- Excavaciones cercanas
- Mal secado del yeso
- Fugas de agua
Aunque es importante identificar correctamente la causa para poder adoptar las medidas adecuadas, estas dependerán del tipo de grieta:
Grietas de retracción
Las grietas de retracción son un tipo común de grieta que se forma en las paredes de mampostería debido a la contracción natural del material (mezcla de cemento o mortero) durante el secado. A la vista, suelen ser muy finas, y su aparición no es preocupante.
Para reparar este tipo de grietas basta con aplicar, una vez limpia y lijada la grieta, una o dos capas de compuesto para juntas. Luego, se pinta la pared para que coincida con el color original.
Cuando aparecen en las fachadas y son muy anchas o se extienden por toda la pared, puede ser necesario buscar la ayuda de un profesional que repare grietas en fachada.
Grietas de expansión
De forma similar a las anteriores, las grietas de expansión se forman cuando hay un cambio en la temperatura o humedad, pero son más comunes en paredes de yeso o paneles de yeso.
Este material se expande y contrae muy fácilmente y las grietas resultantes pueden ser más grandes que las de retracción.
Para reparar grietas de expansión, es importante identificar si son activas o pasivas. Se identifican aplicando una pequeña cantidad de cemento sobre la grieta y se observa si se produce una grieta adicional.
Si se produce, la grieta es activa y requiere un material elástico para su reparación. Si no se produce grieta adicional, la grieta es pasiva y puede ser reparada con un material no elástico.
Grietas estructurales
Las grietas estructurales son un tipo de grieta que amenaza la integridad estructural de un edificio.
Se producen debido a problemas en la fundación, los cimientos y los muros de la vivienda, pero también por una mala compacidad del terreno o una transformación de la superestructura. Las filtraciones de agua pueden ser otra de sus causas.
Estas grietas suelen ser anchas y profundas (más de 0,25cm), y suelen aparecer en los escalones de las escaleras, en los suelos y las paredes. Pueden ser horizontales o verticales.
Para repararlas es necesario consultar el precio de reparación de grietas a un profesional.
Grietas de asentamiento
Las grietas de asentamiento se forman en paredes, muros o techos debido al asentamiento del terreno sobre el que se construyó la casa.
Al desplazarse el terreno, ya sea por causas naturales, cambios climáticos o errores en la construcción, aparecen grietas diagonales, tanto anchas como estrellas.
La reparación de este tipo de grietas implica consolidar el suelo de la zona que afecta al edificio para evitar que aparezcan más, así que es mejor dejarlo en manos de empresas cualificadas.
¿Qué hacer si hay grietas en la pared?
Si se detectan grietas en la pared, es fundamental no tocarlas ni intentar repararlas por cuenta propia (prohibido rellenarlas con masilla) para no perjudicar el examen y la valoración posterior por parte de un experto.
En su lugar, se deben hacer algunas comprobaciones y anotarlas para saber cuándo preocuparse por las grietas en casa:
- Medir la longitud de la grieta marcando sus extremos con un lápiz.
- Medir el grosor o grado de abertura de la grieta utilizando un calibre o una regla milimetrada.
- Colocar un testigo de escayola o yeso sobre la grieta para observar si se fisura o rompe.
- Anotar si se escuchan crujidos, vibraciones o sonidos extraños provenientes de la grieta.
- Tomar fotografías de la grieta para tener un registro visual de su estado inicial y cómo cambia con los días.
Es buena idea poner fecha a los cambios que vayamos observando y marcar la grieta con un lápiz de color para no perderla de vista e identificar grietas peligrosas en las paredes.
Por último, confirma si solo ha aparecido en tu vivienda o si le está sucediendo lo mismo a tus vecinos.
Diferencias entre grietas en la pared y fisuras
Las grietas en la pared y las fisuras son dos conceptos relacionados pero diferentes:
Las fisuras son pequeñas raíjas en los materiales de revestimiento como el cemento, el yeso o la pintura, y que no son preocupantes para la estabilidad de la estructura porque son superficiales (parecen venitas).
Las grietas, por su lado, son aberturas o hendiduras en la superficie de una pared que pueden ser más grandes y profundizas. A menudo indican diferentes problemas en la estructura de la vivienda, por lo que es necesario determinar la causa para que una vez subsanadas no vuelvan a aparecer.
¿Quién se hace cargo de la reparación?
Quién se hace cargo de la reparación de las grietas en una vivienda depende de varios factores, incluyendo la causa de la grieta y la edad de la vivienda.
Si la grieta es estructural o de asentamiento (por lo que afecta la estabilidad de la vivienda), el seguro decenal del constructor es el que debe hacerse cargo, siempre que no hayan pasado más de 10 años desde la construcción de la vivienda.
Más allá de ese tiempo, es la comunidad de propietarios la que debe subsanarlas (o el propietario, en el caso de una vivienda unifamiliar).
Si se trata de otro tipo de grieta, es necesario determinar la causa y consultar con el seguro del hogar para valorar si lo cubre o no.