Pintar muebles sin lijar: cómo hacerlo y qué pintura elegir
Aprende cómo pintar un mueble de salón sin lijar en 4 sencillos pasos. Ahorra tiempo y descubre los mejores trucos para pintar muebles sin lijar.
¿Quieres hacer un lavado de cara en alguna de las estancias de tu casa pero no quieres invertir mucho dinero? No te preocupes, puedes conseguirlo de manera sencilla y económica pintando los muebles. Además, si optas por hacerlo sin lijar, el resultado será de lo más original y no se precisará de grandes conocimientos.
Puede que te estés preguntando cuánto cobran por pintar un mueble de madera los profesionales, pero es posible hacerlo de manera sencilla en tu propia casa. Aunque, si deseas un acabado impoluto, es posible que sea mejor idea contar con la ayuda de un especialista, tú decides.
Respecto a los muebles que puedes pintar sin lijar y conseguir resultados de lo más llamativos, no existe una limitación, ya que puedes optar por renovar una antigua mesa de salón, modernizar puertas sapelly de forma sencilla o incluso aprender a cómo pintar los muebles de la cocina.
Sea cual sea la pieza que deseas modificar, quizá pintar una mesita de noche antigua, tan solo tienes que seguir unos pasos de lo más fáciles para conseguir pintar un mueble sin lijar. Si quieres conocer el procedimiento, sigue leyendo, a continuación encontrarás toda la información pertinente.
¿Cómo pintar muebles sin lijar?
Lijar un mueble para posteriormente pintarlo puede ser una idea de lo menos atrayente, ya que este proceso previo precisa de mucho tiempo y esfuerzo, además, llena todo el entorno de polvo. Por este motivo, cada vez son más los que se animan a pintar un mueble sin lijar, por la facilidad que esto supone. Es cierto que el resultado no es el mismo, pero es igualmente bonito. Tan solo hay que tener en cuenta que para llevar a cabo este tipo de transformación se precisan de unos materiales concretos y si quieres saber cómo pintar un mueble antiguo, tan solo es necesario seguir las pautas que se mencionan a continuación para lograr obtener el resultado deseado.
1. Limpiar el mueble que se va a pintar
El primer paso, después de seleccionar el mueble que se desea pintar, por supuesto, es limpiar en profundidad la superficie del mismo, para que no se quede impregnada ninguna partícula y con el fin de que la pintura se aplique de manera uniforme.
Para ello, se deberá limpiar, en primer lugar, con un paño abrasivo, con el fin de crear surcos pequeños que permitan que la superficie se vuelva lo más homogénea posible.
A continuación, se deberá realizar una limpieza más profunda, retirando todo el polvo que pueda quedar en los huecos de la madera, con la ayuda de una brocha o pincel.
2. Desmontar las distintas piezas del mueble
Una vez se ha llevado a cabo la limpieza a nivel general del mueble en cuestión, es momento de desmontarlo, consiguiendo así facilitar el pintado de cada una de las piezas de manera individual.
Retira las puertas y los cajones, además de los tiradores, las bisagras y los raíles si los tuviese, así podrás pintar con facilidad toda la superficie y sin manchar ninguno de estos elementos.
Es posible, que al separar cada una de estas piezas, salga algo de polvo, por lo que si se precisa, será necesario realizar una segunda limpieza del interior del mueble.
3. Preparar la superficie
A continuación, llega el momento de preparar la superficie para después pintarla. En otros casos, este sería el momento de lijar la estructura, pero dado que este procedimiento se basa en pintar un mueble sin lijar, el paso que se debe llevar a cabo es aplicar una capa de imprimación.
Esto consiste el administrar un material que suponga una primera capa de un material que facilite el pintado de la madera y que además ayude a que esta absorba la pintura correctamente y se consiga un acabado perfecto, con la suavidad pertinente.
4. Proceder a pintar el mueble sin lijar
Por último, llega el paso clave de este procedimiento, el momento de pintar el mueble sin necesidad de haberlo lijado previamente.
Una vez se haya secado la capa de imprimación, pintaremos todas las piezas del mueble, por todas sus caras, con la pintura seleccionada.
Para ello, se utilizará una brocha o rodillo, en función del tamaño de la estructura. Por lo general, las partes lisas se mayor tamaño se colorean con un rodillo, mientras que los detalles, las esquinas o las piezas más pequeñas se pintan más fácilmente con una brocha.
Cabe destacar que en este paso se deben aplicar dos manos de pintura, con el fin de lograr un resultado óptimo.
Para finalizar, cuando la pintura se haya secado por completo, es momento de volver a montar el mueble, colocando todos los elementos que se habían retirado previamente en los lugares correspondientes.
¿Qué pintura utilizar para pintar muebles sin lijar?
Uno de los momentos clave en el procedimiento de pintar un mueble sin lijar es, sin duda, la selección de la pintura más adecuada. Y no nos referimos al color, puesto que de esto dependen los gustos de cada uno, además de la decoración del resto de la estancia donde se va a colocar el mueble en cuestión. Sino que es necesario tener en cuenta que existen determinadas pinturas especiales que se destinan a este tipo de trabajos y que vamos a conocer a continuación.
Por un lado, encontramos la pintura a la tiza que, según los profesionales, es una de las mejores alternativas a la hora de pintar muebles sin un lijado previo. Además, este tipo de pintura tampoco precisa de una mano de imprimación, pero sí una capa final de cera. El resultado que se obtiene es de lo más fino y sedoso.
Se trata de un tipo de pintura acrílica que, como su propio nombre indica, incluye partículas de tiza o bien de yeso en su composición. De este modo, se consigue que la cobertura sobre la superficie pintada sea mayor. Además, no cuenta con ingredientes tóxicos.
Por último, cabe destacar que es posible utilizar la pintura a la tiza sobre cualquier tipo de mueble, puesto que cuenta con base acuosa.
Por otro lado, encontramos las pinturas acrílicas para colorear muebles sin lijar. Es una de las opciones ideales para muebles de exterior, ya que son sumamente resistentes a la intemperie, además de toleran sin problema la exposición a los rayos ultravioletas.
En este caso, sí será necesaria la aplicación de una capa de imprimación antes de la pintura, pero no será necesario la capa de cera que se mencionaba en el caso anterior.
Y tú, ¿te animas a pintar un mueble sin lijar?