¿Cómo pintar una mesita de noche antigua?
Hay muebles que son insustituibles, traspasan su papel funcional: piezas heredadas, joyas de mercadillos, diseños reciclados… Si no queremos desprendernos de ellos, nada como un golpe de efecto con pintura. En concreto, pintar una mesita de noche antigua puede lograr un cambio espectacular en su aspecto, hacer que no pierda su belleza innata pero con un estilo más de hoy. Lo mejor de todo es que podrás hacerlo tú mismo, sin tener que llamar a un pintor de muebles. Sigue leyendo y descubrirás qué pinturas y técnicas son las más adecuadas.
- Herramientas y materiales para pintar mesitas de noche
- El paso a paso para pintar mesitas de noche antiguas
- Colores para pintar mesitas de noche
Herramientas y materiales para pintar mesitas de noche
Estas piezas son lo más, añaden una personalidad increíble a los dormitorios. Pero con el tiempo puede ocurrir que dejen de encajar tan bien en la decoración por un acabado desfasado o un color fuera de contexto. ¿La solución? Pintar una mesita de noche antigua con pintura a la tiza o acrílica.
La pintura Chalk Paint o pintura a la tiza continúa haciendo furor en la decoración de interiores por su acabado tan natural y sedosos sobre cualquier mueble, de madera o de otros materiales. Da una textura aterciopelada inconfundible debido a su alto contenido en tiza, con un efecto mate muy bonito. No necesita imprimación previa, tiene una carta de colores inmensa y la lista de acabados que logra imitar es muy larga, como falsos decapados, degradados y craquelados.
La otra opción es el esmalte acrílico, una solución muy cubriente y capaz de proporcionar a los muebles un acabado duradero y brillante de lo más resultón. Es una pintura con una gran resistencia a la intemperie, pero al contrario que la Chalk Paint requiere un proceso de lijado e imprimación previos para favorecer su agarre.
Sea cual sea la pintura elegida, para realizar este pequeño trabajo de restauración es necesario reunir un pequeño kit de herramientas y otros materiales. Eso, si no queremos terminar llamando a empresas de pintura o empezar a comparar precio de pintores. Fíjate bien:
- Lija fina al agua o taco abrasivo
- Brocha mediana o rodillo
- Paño
- Pintura a la tiza
- Pintura acrílica
- Pasta especial para madera
- Imprimación
- Barniz o cera protectora
- Agua y amoníaco
El paso a paso para pintar mesitas de noche antiguas
¿Deseando saber cómo pintar una mesita de noche antigua? Este es el procedimiento a seguir, los pasos son prácticamente los mismos al margen de usar pintura a la tiza o esmalte acrílico. Ahora bien, en función de usar una u otra, hay pequeñas variaciones que también te contamos. ¡Mira qué fácil es darles una segunda vida!:
1. Preparar la superficie
Para obtener un resultado diez con la pintura nueva y su adherencia sea perfecta es fundamental que la mesita de noche esté limpia, sin polvo ni ningún otro resto de suciedad. Se puede hacer fácilmente pasando al mueble un paño de algodón humedecido en agua y esperar a que quede bien seco antes de continuar. Si está barnizada, lo ideal es usar una mezcla de agua y amoníaco. Y si tiene algún pequeño desperfecto o marca, es el momento de disimularlos cubriéndolos con pasta especial para madera.
2. Lijar la mesita con lija
Después, es muy importante suavizar las superficies del mueble y eliminar sus imperfecciones. Un suave lijado siempre ayuda a una mayor adherencia, y más si la pieza luce un acabado brillante. Para ello nada mejor que usar una lija al agua, con ella se evita bastante polvo, o bien un taco abrasivo, sobre todo si la mesita tiene muchos recovecos y zonas difíciles. Conviene lijar con especial cuidado bordes, esquinas y salientes. Y al terminar esta tarea, de nuevo habrá que limpiar bien la superficie.
3. Pintar la mesita con pintura a la tiza o con esmalte acrílico
Si has escogido una pintura a la tiza, ya podrás aplicar con una brocha de calidad o un rodillo (permite brochazos más uniformes) una primera capa, puesto que no necesita imprimación, teniendo especial cuidado de no gotear y siempre haciendo trazos regulares. Cuando esté perfectamente seca, con una media hora suele bastar, se recomienda extender una segunda mano, así se logra un resultado más uniforme y profesional. Pero si la pintura es acrílica, una vez lijada la mesita de noche antes es necesario aplicar una mano de imprimación, esperar el tiempo de secado óptimo, y después pintar.
4. Deja secar la pintura
El tiempo variará según el tipo de pintura escogido. Si se trata de Chalk Paint, al ser una pintura con base al agua, el secado óptimo suele ser de dos o tres horas. Para no arriesgarnos, lo más eficaz es seguir los tiempos indicados por los fabricantes y tener especial cuidado en no dejar huellas dactilares sobre la superficie durante esta espera.
5. Aplicar un acabado para protegerla de los golpes y roces
Una mesita de noche antigua recién pintada no necesita una mano de barniz o de cera si se ha utilizado un esmalte. Pero si hemos decidido hacerlo a la tiza, es decir, pintar muebles a la tiza, es lo más recomendable. Cualquier barniz transparente de calidad protegerá la superficie del mueble ante posibles golpes y roces sin alterar su efecto soft tan característico y atractivo. Uno de los secretos de su éxito en la decoración de interiores.
Colores para pintar mesitas de noche
La elección del color siempre es emocionante pero hay que reconocer que solemos tener miedo a meter la pata. Aparte de dejarnos llevar por las tendencias decorativas, es clave hacerse ciertas preguntas: ¿qué sensación queremos que nos transmita?, ¿somos más de colores cálidos (naranja, rojo, amarillo…) o de colores fríos (azul, morado, verde)?, ¿qué luz tiene nuestro dormitorio, más natural que artificial?
Mientras lo piensas, aquí van algunas sugerencias cromáticas con las que una mesita de noche quedará irreconocible:
- Negros profundos y azules petróleo. No solo son infalibles para añadir mucha personalidad a la decoración, también ponen una dosis dramática, además de ser elegantes de por sí. Visualmente impactan y quedan especialmente bien en dormitorios con una gran luz natural y en ambientes donde predomina una paleta cromática que realza la belleza de un mueble pintado de oscuro.
- Rosas empolvados, azules cielo y verdes mint. La familia de los colores pastel son un valor seguro para imprimir a las mesitas de noche cierto aire nostálgico que sintoniza de cine en decoraciones de inspiración escandinava o Shabby Chic. Son un soplo de frescor, un golpe de color sugerente y femenino que no satura.
- Blancos, marfiles, grises platas y cremas. Con cualquier de los llamados tonos neutros una mesita de noche es capaz de transmitir calma a nuestro dormitorio, limpieza visual y una gran armonía porque se llevan bien con cualquier estilo. Elegantes y a la vez atemporales, con ellos no hay riesgos que correr.