Home staging: un espacio que invita a entrar a vivir
Partimos de una vivienda que se encuentra en una finca muy antigua, necesitábamos causar una buena impresión del cliente cuando entrase. A la derecha un espejo de cuerpo entero crea la sensación de amplitud. De frente nos encontramos un mueble de color verde que divide la zona del comedor simulando un recibidor. Del techo cuelga una cortina de bambú que ayuda a separar el ambiente dejando pasar la luz que proviene del comedor. Podéis encontrar el perchero, la lampara y el mueble en Sklum
A continuación del recibidor creamos una pequeña zona de despacho donde poder trabajar, que fuese acogedora y a la vez práctica y sencilla. Al tener poco espacio utilizamos una mesa con poco fondo pero que permitiese trabajar cómodamente. Todo el mobiliario del despacho es de Ikea a excepción de la silla que podéis encontrarla en Sklum
El salón, completamente abierto, queda separado de la zona de comedor por una columna. En este caso, el sofá, en consonancia con el mueble del recibidor, está enfrentado junto a dos butacas en color crema y todo está enmarcado con una gran alfombra creando un espacio agradable para charlar y restándole importancia y protagonismo a la TV
Las plantas jugaban un punto muy importante en la vivienda, creando dinamismo y dando confort a las estancias. Para crear un ambiente más bohemio, pusimos unas cortinas que arrastran por el suelo, creando un espacio más suave a la vista. Podeís encontrar el mobiliario y atrezzo en Ikea, el sofá es de Kave Home
Crear un espacio que invite a entrar a vivir quiere decir que la mesa tiene que estar puesta. Una mesa bien arreglada puede ayudar a que los inquilinos se vean comiendo o cenando en ella rodeados de los suyos.
En el dormitorio quisimos ofrecer un toque más escandinavo, mezclando tonos tierra, cremas y blancos. Para contrarrestas el armario empotrado de la habitación en gris ceniza, pusimos estas cortinas en un gris claro que complementan la decoración y le restan importancia el armario.