Limpieza general del hogar: 20 puntos para una limpieza profunda en casa
La limpieza del hogar es algo a lo que hay que prestarle atención regularmente y, sin embargo, mucha gente la descuida más de lo que debería. Esto es algo absolutamente normal y que, normalmente, ocurre por falta de tiempo o por pereza.
Aunque hay que limpiar de forma habitual para no tener que hacer una limpieza tan profunda, ninguna casa se escapa de esto último y es algo que hay que hacer al menos unas cuantas veces al año. Si no sabes cómo hacer una limpieza general de la casa, en esta ocasión te traemos 20 puntos clave para que limpies de forma más eficaz y productiva.
¿Por qué hacer una limpieza general del hogar?
Hacer una limpieza general de nuestra casa es fundamentalmente por varios motivos, pero, sobre todo, porque es beneficioso para nuestra salud. Ahora bien, debemos tener en cuenta que esto no lo haremos en un día ni en dos. Para hacer una limpieza profunda en casa debemos tomárnoslo con calma y emplear varios días.
Limpiar a fondo el hogar supone tener en cuenta la limpieza de suelos, sábanas, cortinas, cojines, alfombras y cualquier lugar recóndito de casa. Esto también supone limpiar muy a fondo el baño y los azulejos. Si quieres saber cómo limpiar las juntas de los azulejos, no te puedes perder nada de lo que te vamos a contar a continuación.
Limpieza profunda del hogar: 20 puntos clave
A continuación te explicamos todo lo que debes tener en cuenta a la hora de hacer una limpieza del hogar en profundidad y por qué es tan importante establecer unas pautas antes de empezar. Ahora bien, si crees que no tienes tiempo para hacer la limpieza como corresponde, lo más recomendable es contratar un servicio de limpiezas.
1. Asegúrate de que todo esté siempre bien ordenado
Lo primero es organizarse para no perder el tiempo, ya que de esta forma te asegurarás de que no queda ningún cabo suelto. Para que la limpieza no te suponga tanto esfuerzo, ten siempre los productos a mano y ordenados.
2. Planifica las tareas
Para cumplir tus objetivos, recuerda elaborar un planning semanal de limpieza. Con esta lista, en la que constarán los diferentes días de la semana y las tareas que desempeñarás en cada habitación, limpiar te será mucho más sencillo y no te dará tanta pereza. Además, otro punto clave es anotar qué miembro de la familia se encargará de cada tarea.
3. Deshazte de todo lo que no necesitas
No todo se basa en la limpieza de la vivienda, ya que también es muy importante el orden y la organización. Dedica un día a elegir aquellos trastos que ya no sirven para nada u objetos que ya no vas a usar, y encárgate de donarlos, venderlos o reciclarlos. Hay muchos objetos a los que se les puede dar una segunda vida, ya sean juguetes, ropa o elementos decorativos. ¡Aprovecha esta oportunidad para renovar tu hogar!
4. Limpia cualquier zona de todas las habitaciones de la casa
Cuando hablamos de limpiar cualquier zona de las habitaciones, nos referimos literalmente a cualquier zona: desde bombillas hasta ventiladores, librerías o interiores de los armarios. En aquellas zonas donde nunca se limpia habrá más suciedad de la habitual.
5. Presta especial atención a los rincones
En los rincones del suelo también se acumula mucha más suciedad de lo habitual por lo difícil que resulta acceder a ellos. Para limpiar estas zonas, la mejor opción es emplear una aspiradora. Recuerda también limpiar los interruptores, enchufes, rodapiés, barras de las cortinas y cuadros.
6. Encontrarás manchas que desconocías
¿Desde cuándo lleva esa mancha ahí? Cuando vayas a limpiar a fondo descubrirás que ni siquiera sabías que estaban ahí. Emplea remedios caseros o productos específicos y deshazte de ellas para siempre.
7. Haz hincapié en la cocina
La cocina es una de las zonas, junto con el baño, que más se ensucia. Cuando te dispongas a hacer una limpieza general de la cocina, recuerda vaciar todos los armarios y muebles y limpiarlo todo en profundidad. Aprovecha también para redistribuir ciertos productos para que esté todo más organizado y accesible.
8. No olvides los baños
En cuanto al baño, es fundamental centrarse, sobre todo, en las paredes y rincones más difíciles, ya que son zonas que casi no se limpian, pero también en el váter, la bañera o plato de ducha y el lavabo. Insiste bien en estos últimos, ya que es allí donde más gérmenes se acumulan.
9. Limpia bien todas las ventanas
Sabemos por experiencia que algunas ventanas no son fáciles de limpiar. Por este motivo, podría ser una buena idea contratar a una empresa de limpieza para que te ayude con esta tarea. Con limpiar las ventanas en profundidad un par de veces al año podría ser suficiente.
10. Deja las puertas relucientes
Las puertas también acumulan polvo. Para limpiarlas, pasa un paño húmedo y después otro seco para que no queden marcas. Si son puertas blancas y se han amarilleado, intenta probar algún producto específico para blanquearlas.
11. Aspira bien los sofás y otros muebles tapizados
Ahora llega el turno de los sofás y otros muebles tapizados. Lo más importante es eliminar todo tipo de pelos y pelusas y, para ello, nada mejor que una aspiradora. Si aún no tienes una, una aspiradora pequeña de mano te puede venir genial para esta tarea.
12. Limpia el filtro del aire acondicionado
Para evitar en la medida de lo posible ciertos tipos de alergias es necesario limpiar bien los filtros y rejillas de los aires acondicionados. Hacerlo una vez o dos al año será suficiente.
13. Retira el polvo de las plantas
Las plantas acumulan suciedad y polvo, sobre todo si no se riegan a menudo. Moja las hojas y límpialas por completo con mucho cuidado. Te lo agradecerán.
14. Limpia y reordena las estanterías
En las estanterías se suele acumular bastante polvo. Para limpiarlas, retira todo los libros y objetos que tengas y déjala impecable. Después, vuelve a colocarlo todo y aprovecha para ordenar las estanterías.
15. Aspira los colchones y dales la vuelta
Se recomienda darle la vuelta al colchón una vez cada seis meses, así que, cuando vayas a limpiar los colchones de tu hogar con una aspiradora, aprovecha también para darles la vuelta.
16. Lava las almohadas
Las almohadas son una parte esencial de la cama y es importante que estén limpias. Lávalas en la lavadora y no centrifugues en ningún caso. Lo más recomendable es dejar que se sequen al aire.
17. Deja los armarios relucientes
Los armarios no suelen limpiarse casi nunca por dentro y acumulan bastante suciedad. Cuando vayas a hacer el cambio de armario, aprovecha para dejarlos vacíos y limpiarlos bien tanto por dentro como por fuera. Para ello, usa jabón neutro y un paño escurrido. Después, aclara y seca bien. Es recomendable dejarlos abiertos para que se elimine cualquier rastro de humedad.
18. Limpia en profundidad todos los textiles del hogar
Cuando hablamos de textiles nos referimos a alfombras, cojines, edredones o mantas. Teniendo en cuenta que nuestra piel está en contacto con estos objetos, es importante que estén limpios, y si además huelen bien, mucho mejor.
19. Cambia las cortinas
Existen cortinas de invierno y cortinas de verano. Teniendo en cuenta que es recomendable usar unas cortinas de un tipo u otro dependiendo de la estación, puedes aprovechar ese momento para lavar las que has tenido puestas y colocar unas cortinas limpias.
20. Recuerda repetir este proceso constantemente
Nuestra casa no se mantendrá limpia como por arte de magia. Para que esté siempre impecable es importante limpiar a menudo, ya que, de esta forma, la limpieza general no conllevará tanto tiempo y se hará mucho más llevadera.
Como ves, con estos sencillos trucos sabrás hasta cómo limpiar la mampara de la ducha muy sucia. ¡No habrá lugar de la casa que se te resista!