Limpieza de suelos: cómo limpiar los distintos tipos de suelos
Uno de los aspectos fundamentales a la hora de mantener una casa es la limpieza de suelos. Para que una casa luzca bien, es importante que los suelos estén limpios y que todo esté en orden. Si bien es cierto que todo esto lo puedes hacer tú sin recurrir a nadie, en caso de que no tengas tiempo o la limpieza no sea lo tuyo, siempre puedes recurrir a un servicio de limpiezas, donde podrás elegir la frecuencia con la que limpian tu casa y, de esta forma, siempre se mantendrá limpia.
En esta ocasión te explicamos cómo limpiar los diferentes tipos de suelos, ya que cada uno necesita una limpieza y mantenimiento concretos. ¡Presta atención y toma nota!
- ¿Qué se necesita para la limpieza de suelos?
- Pasos para la limpieza de los suelos
- Cómo limpiar los distintos tipos de suelos que existen
¿Qué se necesita para la limpieza de suelos?
Para la limpieza básica de suelos, se necesitan escobas o aspiradoras, fregonas, mopas y productos específicos para suelos. Ahora bien, si quieres hacer una limpieza más profunda, es conveniente que acudas a una empresa de limpieza, ya sea para abrillantar o simplemente para eliminar manchas muy profundas que no has conseguido quitar de ninguna forma.
Pasos para la limpieza de los suelos
El primer paso para limpiar el suelo es crear un planning semanal de limpieza. De esta forma, te será más fácil cumplir tus objetivos y también te dará menos pereza ponerte con la limpieza de la vivienda. Una buena forma de mantener el suelo limpio es seguir los siguientes pasos:
- Despeja bien el área en la que vayas a limpiar. Mueve sillas, mesas y todo lo que pueda obstaculizar la tarea.
- A continuación, aspira o barre y después friega. Esto es importante tenerlo en cuenta porque no podrás fregar bien el suelo si hay suciedad.
- Por último, deberás dejar que el suelo se seque solo o secarlo tú dependiendo del tipo de suelo.
Cómo limpiar los distintos tipos de suelos que existen
A la hora de fregar, deberás tener muy en cuenta qué tipo de suelo tienes, ya que no es lo mismo fregar un suelo de madera que uno de cerámica, por ejemplo. A continuación te explicamos cómo fregar los suelos más habituales:
Baldosas
Fregar las baldosas es un procedimiento bastante sencillo en comparación con otros tipos de suelos. Necesitarás agua caliente, una fregona y un limpiador suave sin jabón. Tanto si el suelo es de mármol como si es de cerámica o de porcelana, lo más recomendable es secar bien la superficie.
Suelo vinílico
Para mantener en buen estado los suelos vinílicos, es importante fregarlos como mínimo una vez a la semana con una mopa húmeda, agua tibia y detergente neutro. De esta manera, alargarás la vida de tu suelo por mucho más tiempo. Ten en cuenta que en este tipo de suelos, la limpieza deberá ser más frecuente si son suelos claros, y que no necesitarás una gran cantidad de agua para fregar.
Suelo linóleo
Para limpiar el linóleo, lo más recomendable es usar siempre una aspiradora. Después, friega el suelo con productos específicos para este tipo de suelos añadiendo un poco del producto en un cubo de agua. ¡Así de sencillo!
Suelo de corcho
Para limpiar un suelo de corcho, es muy importante emplear productos que no lo dañen. Lo idóneo es barrer este tipo de suelos entre dos y tres veces por semana o, simplemente, cada vez que veas que se ha acumulado suciedad. Para fregarlo, nada como usar agua y vinagre o, si lo prefieres, puedes comprar productos específicos para suelos de corcho. Recuerda escurrir bien la fregona antes de empezar el proceso, ya que la humedad excesiva daña bastante este tipo de suelos.
Suelo de granito
El suelo de granito es especialmente delicado en cuanto a las manchas se refiere. Este suelo, que generalmente se encuentra en baños y cocinas, suelen tener bastante más tránsito que otros, por lo que es normal que también se deterioren antes. Por tanto, lo más recomendable es eliminar cuanto antes cualquier mancha en cuanto la veamos, ya que podríamos arriesgarnos a que el suelo se quedará manchado de por vida.
Además, es importante evitar productos corrosivos en este tipo de suelos, pues se deterioran con más facilidad que otros. Lo más recomendable es fregar los suelos de granito con una fregona bien escurrida y agua con jabón. Por último, deja secar al aire.
Otra recomendación es emplear líquidos impermeabilizantes cada cierto tiempo. De esta forma, tu suelo estará mucho más protegido y tendrás la tranquilidad de que no se estropeará tan fácilmente. Y si quieres que esté como el primer día, puedes probar a usar un abrillantador para suelos de granito. ¡El resultado te encantará!
Suelo de gres
Limpiar los suelos de gres tampoco tiene tanto misterio como pudiera parecer en un principio. Para mantener un suelo de gres limpio, es importante retirar una vez más toda la suciedad con una escoba. Después, friega con una fregona y emplea jabones neutros o productos específicos para este tipo de suelos, ya que, al igual que ocurre con los suelos de granito, pueden perder el brillo con bastante facilidad.
En definitiva, lo más recomendable siempre es limpiar frecuentemente el suelo, sea del tipo que sea, ya que de esta forma no tendrás que hacer una limpieza tan a fondo y te será mucho más fácil y rápido, y lo más importante: tus suelos estarán siempre brillantes y bien cuidados.