Métodos de impermeabilizar una terraza sin levantar el suelo
El proceso de impermeabilizar una terraza es bastante sencillo y no necesitas hacer grandes obras ni nada por el estilo. De hecho, existen varios métodos para impermeabilizar una terraza sin levantar el suelo.
En esta guía recogemos hasta 7 sistemas diferentes que puedes poner en marcha para impermeabilizar tu terraza, qué ventajas y desventajas tienen y, por supuesto, cómo aplicarlos de la forma adecuada para que digas adiós a las filtraciones y la humedad en casa.
¿Comenzamos?
- Sistemas para impermeabilizar terrazas sin levantar el suelo
- Importancia de impermeabilizar una terraza
Sistemas para impermeabilizar terrazas sin levantar el suelo
Aprender cómo impermeabilizar una terraza sin levantar el suelo te va a ayudar a mantener las filtraciones y las goteras a raya. Si no lo consigues, las consecuencias son el deterioro del pavimento, problemas de aislamiento y la aparición de las temidas humedades que no solo afectan a la estructura de la vivienda o la estética, sino que también pueden ser perjudiciales para la salud de los inquilinos.
En estos fatídicos escenarios, la prevención es la clave para salir airoso. Te aseguramos que la inversión merecerá la pena a nivel de confort y ahorro energético.
Como te hemos anunciado al inicio del artículo, hay más de un método para impermeabilizar terrazas sin necesidad de retirar el pavimento existente. Vamos a verlos en detalle.
Impermeabilizante transparente pelicular
Este tipo de impermeabilizante crea una capa protectora transparente que, al secarse, sella la superficie de la terraza, balcón o azotea, por lo que es ideal para zonas donde se busca mantener el acabado estético actual como las revestidas con baldosas o azulejos.
Esta es una de sus ventajas, pero no es la única. El impermeabilizante transparente pelicular se extiende sobre el pavimento sin muchas complicaciones. Tan solo necesitas un rodillo o una brocha y extender una película en capas finas y uniformes. Dependiendo de la marca, puede ser necesario una o más capas.
Es un producto formulado a base de una combinación de resinas acrílicas, siliconas y poliuretano. Todos ellos son componentes resistentes a los rayos UV, al desgaste por el tránsito y que, además, son capaces de mantenerse flexibles para adaptarse a las contracciones y expansiones del pavimento ante los cambios de temperatura.
Esto ayuda a prolongar la vida útil del impermeabilizante y reducir la necesidad de reaplicarlo con demasiada frecuencia.
No obstante, aunque es resistente, con el tiempo y la exposición al sol y al tránsito, la capa pelicular puede desgastarse y requerir mantenimiento periódico para mantener su aspecto, algo que implica tanto costes como esfuerzos adicionales.
También debes tener en cuenta que no es un método efectivo si el suelo que quieres impermeabilizar está dañado o presenta imperfecciones significativas tipo grietas o fisuras. En esos casos, es mejor optar por otra técnica de las que te presentamos a continuación.
Impermeabilización transparente no pelicular
Una alternativa que no forma una capa superficial visible, sino que penetra en el material es la impermeabilización transparente no pelicular. Este método, compuesto a base de silanos, polímeros y otros aditivos, actúa rellenando los poros del pavimento hasta crear una barrera hidrófoba contra la humedad en las capas internas del material.
Está indicado para terrazas con porosidad en el suelo, donde se busca mantener el aspecto y la textura del suelo, como las construidas con piedra natural, hormigón, microcemento o baldosas de terracota.
La aplicación también es fácil. Basta con extender el producto sobre la superficie limpia y seca con ayuda de brocha, rodillo (o pistola pulverizadora). De nuevo, el número de capas que son necesarias para que la terraza quede bien impermeabilizada dependerá de las indicaciones del fabricante, pero lo habitual son mínimo dos.
No requiere renovaciones frecuentes y se mantiene bien durante mucho tiempo. Eso sí, debes tener en cuenta que su efectividad puede variar en función de la porosidad y el estado de la superficie tratada.
Si, por ejemplo, quieres impermeabilizar la terraza que está muy desgastada o tiene mucha humedad acumulada, este método no sería recomendable.
Impermeabilización con tela asfáltica
Sin duda, la tela asfáltica es uno de los métodos más duraderos y resistentes para impermeabilizar terrazas, sobre todo en zonas que reciben una gran cantidad de agua de lluvia o donde la humedad es elevada.
Para que te hagas una idea, la tela asfáltica es una lámina de material bituminoso reforzado con fibras que se coloca sobre la superficie para evitar que el agua pase hacia el pavimento. Está disponible en diferentes espesores y composiciones (con aluminio, con geotextil…), todos ellos preparados para soportar el desgaste por exposición solar o tránsito y ofrecer una barrera impermeable duradera.
Incluso hay ciertos tipos de telas asfálticas que incluyen gránulos minerales que reducen la transferencia de calor y mejoran el aislamiento térmico. Así que, si vives en una zona expuesta a condiciones climáticas duras, este método es el tuyo.
Esta es una de sus mayores ventajas. Es un método con el que se consigue una protección muy resistente y de larga duración contra humedad y filtraciones (puede durar hasta 20 años sin perder su capacidad de impermeabilización).
Asimismo, se puede aplicar en diversos tipos de pendientes y superficies como cemento, madera y hasta cemento.
La colocación de la tela asfáltica requiere ciertos pasos técnicos y lo aconsejable es que cuentes con profesionales para esta tarea. Solo así te asegurarás de que la instalación sea correcta y el efecto impermeabilizante no quede en entredicho. Por lo que, si buscas un método para impermeabilizar tu terraza más rollo DIY, mejor no optes por la tela asfáltica.
Dicho esto, ¿cuál es el proceso para colocarla?
- Primero se prepara la superficie retirando la suciedad y el polvo para garantizar la adherencia. Además, puede ser necesario aplicar una capa de imprimación para que las láminas se fijen bien.
- Después se pasa a colocar las láminas de tela asfáltica de forma solapada para evitar filtraciones entre las uniones y se van fijando con pegamento especial.
- Por último, se sellan juntas, remates y esquinas.
Más allá de la colocación por parte de expertos, que puede suponer un hándicap para algunos, otras desventajas de la tela asfáltica son su falta de estética (aunque su apariencia se puede mejorar con recubrimientos de grava, por ejemplo) y el hecho de que no sea transpirable.
Este último punto puede ser un inconveniente si existen problemas previos de humedad en la estructura de la vivienda.
Impermeabilización con poliuretano líquido
Este método para impermeabilizar terrazas sin levantar el suelo consiste en aplicar una capa de poliuretano en forma líquida que, al secarse, se convierte en una membrana continua, impermeable y elástica, perfecta para proteger superficies expuestas a la intemperie y cambios climáticos.
La verdad es que es una de las soluciones preferidas en el ámbito de la impermeabilización, tanto por su facilidad de aplicación como por su durabilidad.
Recuerda que el poliuretano es un material polimérico flexible que se adapta a los movimientos de dilatación y contracción de la superficie sin agrietarse. Así se logra evitar la aparición de grietas o fisuras, que son los puntos débiles por los cuales se cuela el agua y provoca los odiados problemas de humedades.
Del mismo modo, aguanta las condiciones climáticas adversas (lluvia, granizo…), al igual que el tránsito moderado. Y se puede aplicar sobre todo tipo de superficies.
¿Y la parte negativa de esta solución para impermeabilizar? La aplicación. No requiere herramientas fuera de lo común y es bastante rápida (ya que no precisa obras ni desescombros), pero sí que es necesaria experiencia.
Si nunca has realizado este tipo de trabajo, mejor opta por otros métodos. La preparación del terreno es un aspecto esencial para que el trabajo quede correcto. Debe ser minuciosa para que el poliuretano se fije bien. El tiempo de curado también es importante.
Otra desventaja es el precio de la impermeabilización. Es quizá una de las técnicas más costosas, rondando los 30 € por m².
Pinturas impermeabilizantes para terrazas
Esta es una de las técnicas para impermeabilizar una terraza sin levantar el suelo preferidas por los usuarios porque tiene las tres B: bueno, bonito y barato (si te lo sabes hacer tú mismo, claro).
Consiste, como su nombre indica, en aplicar un tipo de pintura especial fabricada a base de resinas acrílicas y polímeros sobre la superficie con brocha, rodillo o pistola. Eso sí, antes hay que reparar desperfectos existentes con masilla específica y aplicar una capa de imprimación. Una vez seca, la pintura crea una capa elástica y continua que impermeabiliza el suelo.
La mayor ventaja de este sistema (además de la facilidad de aplicación) es su versatilidad y estética, ya que se puede aplicar sobre múltiples soportes y está disponible en diferentes colores. Además, como has visto, es rápida y fácil de llevar a cabo. No necesitas ser un experto ni hacer obras costosas.
Pero no todo iba a ser perfecto, ¿verdad? Hay que decir que es un método con durabilidad limitada y que necesita aplicaciones cada cierto tiempo para continuar siendo efectiva.
La pintura tampoco es adecuada para reparar grietas o daños estructurales significativos. Y con el tiempo, el sol y la lluvia harán mella en la pintura, cambiando su color y apariencia.
Láminas impermeabilizantes certificadas
Estamos ante un sistema bastante novedoso en el sector de la impermeabilización. Las láminas están confeccionadas con materiales resistentes, tales como el PVC o el TPO, diseñados para resistir diversas condiciones climáticas. Suelen venir en rollos que se despliegan y fijan sobre la superficie, creando una barrera continua y sin fisuras que evita que el agua se filtre en la estructura.
Además, es un material certificado por organismos oficiales. Esto indica que el producto ha pasado por controles que garantizan su calidad en cuanto a resistencia, rendimiento, y estabilidad.
Como imaginarás, se instalan sin tener que levantar el suelo, así que, si buscas minimizar obras, este método te va a encantar. Aunque para su instalación se precisa mano de obra profesional, dado que se han de colocar correctamente para que la impermeabilización sea buena. Una vez instaladas, no requieren demasiado mantenimiento.
Las láminas se adaptan a todas las superficies y las puedes escoger en varios acabados y espesores según las necesidades de cada terraza. Un elemento a tener en cuenta si te preocupa la estética.
La única desventaja que le encontramos, aparte de que tengas que contratar mano de obra profesional para instalar las láminas, es que es un material con un precio elevado. Calcula que el precio de impermeabilizar una terraza con láminas sintéticas es de unos 40 € por m² aproximadamente.
Láminas EPDM de caucho para impermeabilizar terrazas
Las láminas EPDM de caucho son similares a las láminas impermeabilizantes certificadas en cuanto a su función principal de impermeabilizar y su durabilidad, pero tienen características específicas que las distinguen como su material y composición.
Las láminas EPDM están hechas de caucho sintético (etileno propileno dieno monómero), lo que les otorga una elasticidad y flexibilidad superiores.
También destacan por su óptima resistencia a los rayos UV, al ozono y a las temperaturas extremas. Tanto es así que los expertos señalan que el EPDM puede durar más de 50 años si se mantiene de la forma adecuada (sí, quizá es el método más longevo de los que hemos visto). Por lo que son una buena solución de impermeabilización para terrazas expuestas constantemente al sol.
La colocación requiere de un proceso sistemático, así que mejor si lo llevan a cabo expertos en la materia. Se debe extender la lámina con cuidado, evitando las arrugas, y fijarla al pavimento con grava, pegamento o medios mecánicos. Al finalizar se sellan las juntas y los remates.
De igual modo, es importante que sepas que las láminas EPDM necesitan de un pavimento protector, es decir, no pueden ir descubiertas, sino que tienen que llevar algún tipo de revestimiento.
En cuanto al precio, tampoco es económico. Por ejemplo, impermeabilizar una terraza de unos 30 m² tendría un coste de en torno a 1.200 €.
Importancia de impermeabilizar una terraza
Ya ves, tienes muchas alternativas a tu alcance para impermeabilizar tu terraza sin tener que levantar el suelo. Pero, ¿en serio es tan importante ponerse manos a la obra con esta tarea? Sí, y vamos a dar unos cuantos motivos.
En primer lugar, al impermeabilizar e impedir que la humedad y el agua (ya sea que proceda de la lluvia o del riego de plantas) se filtren por la terraza, estamos consiguiendo proteger la estructura de la vivienda y prolongar la vida útil de los materiales constructivos. Además, de evitar tener que acometer reparaciones continuas y caras.
Otro motivo para preocuparse por impermeabilizar es que al hacerlo contribuyes a la eficiencia energética de tu casa. Nos explicamos.
Al igual que penetra el agua a través de una terraza que no está tratada, lo hace el frío y el calor que terminan por llegar hasta el interior del hogar. Esto obliga a aumentar el consumo energético (en calefacción o aire acondicionado) para mantener una temperatura agradable dentro de casa.
Y no dejemos de lado la salud, otro de los motivos que demuestran la importancia de impermeabilizar una terraza. Por si no lo sabes (que seguro que sí), la humedad en zonas de difícil acceso o escasa ventilación promueve la aparición de moho y hongos que no son para nada estéticos. Y, lo peor, son perjudiciales para las personas que pueden manifestar problemas respiratorios y alergias.
Por último, tenemos el valor estético y funcional de la vivienda que contribuimos a preservar si impermeabilizamos terrazas, azoteas, balcones o patios. La apariencia se notará cuidada y esto no solo te hará sentir más a gusto en estos espacios, sino que, además, si te interesa vender la vivienda, aumentará el valor de mercado.