¿Cómo aislar un tejado ya construido? Recomendaciones y claves
Si quieres saber cómo aislar un tejado ya construido, no busques más. En esta guía práctica te contamos cuáles son los mejores métodos y sistemas, qué hay que tener en cuenta y qué debes saber antes de contratar a un servicio profesional. Un análisis completo de las opciones que tienes a tu alcance, tanto por el exterior como por el interior, así como de las técnicas y los materiales.
- Recomendaciones para el aislamiento de un tejado ya construido
- Aislar el tejado por el exterior
- Aislamiento del tejado por el interior
- Otras formas de impermeabilizar y aislar un tejado
- ¿Cuánto cuestan los trabajos de impermeabilización?
Recomendaciones para el aislamiento de un tejado ya construido
Aislar un tejado ya construido puede resultar un auténtico quebradero de cabeza. El mejor momento para acondicionar térmica y acústicamente las viviendas es durante su construcción: se ahorra tiempo y dinero, y es posible realizar los trabajos con comodidad y garantías. Pero también es cierto que con el paso del tiempo los materiales y las estructuras se deterioran.
Y además, hace unos años las exigencias energéticas de los edificios no eran ni de lejos las de ahora, lo que hace que las viviendas pierdan la mayor parte del calor o el aire fresco a través de la cubierta. Por tanto, muchas veces resulta imprescindible aislar el tejado de los edificios para mejorar su eficiencia y reducir el gasto energético.
A la hora de acondicionar cubiertas ya edificadas, ten en cuenta estas claves y recomendaciones:
- Los tejados son superficies inestables y peligrosas. Para trabajar en ellos, sobre todo si vamos a hacerlo desde el exterior, hay que contar con las medidas de seguridad necesarias. En estos casos, lo mejor es acudir a una empresa o un profesional con garantías.
- Estos trabajos exigen respetar al máximo la estructura existente, intentando no retirar tejas ni rastreles en lo posible.
- Las cubiertas planas transitables son más seguras y fáciles de aislar. En algunos casos, incluso podremos acondicionarlas aplicando productos o colocando láminas por el exterior, un trabajo no demasiado complicado.
¿No te animas a hacerlo tú? Pues entonces, empieza ya a investigar cuándo cuesta aislar un tejado en tu localidad. Pregunta a amigos y conocidos y consulta en las empresas de tu barrio: cuanto más cerca estén, más económico te saldrá el trabajo.
Aislar el tejado por el exterior
Como podrás imaginar, si el edificio está habitado (o por lo menos, el espacio bajo cubierta) la mejor opción es acondicionarlo desde fuera. Los operarios no tendrán que acceder al interior salvo en casos puntuales, causando menos molestias e inconvenientes a propietarios e inquilinos. En general, las tres intervenciones más comunes se realizan con los siguientes materiales:
- Poliestireno expandido (EPS) y paneles sándwich. Es la intervención más invasiva, ya que contempla el desmontaje de las tejas y, en ocasiones, de los paneles que las soportan. Consiste en retirarlas y colocar sobre los rastreles o los paneles de soporte planchas aislantes de EPS, con acanaladuras en su parte superior para sujetar bien las tejas. Los paneles sándwich, por su parte, combinan el aislante con una parte superior de teja, placa o plancha metálica que evita tener que cubrirlos, ahorrando tiempo y dinero. Cuando se usan estos materiales, es importante dejar orificios o ranuras de ventilación para equilibrar la presión y prevenir humedades por condensación.
- Espuma de poliuretano proyectada. Es un método ideal si hay filtraciones de agua a través de la cubierta, que además es rápido y relativamente económico. Para su aplicación requiere la intervención de empresas y técnicos especializados. Consiste en proyectar con máquinas una capa de espuma de poliuretano de entre 5 y 7 cm, directamente sobre la cubierta de tejas, tegola o cualquier otro material rígido. Una vez endurecida, el proceso termina con la aplicación de ùna o dos manos de pintura impermeabilizante.
- Corcho proyectado. Es la solución ideal si queremos aislar un tejado ya construido con un material ecológico, sostenible y no tóxico. En este caso, en lugar de espuma de poliuretano se proyecta una mezcla de corcho, celulosa, resinas acrílicas solubles en agua y pigmentos para dar color. Se trata de una intervención muy limpia, prácticamente sin olor y respetuosa con el medioambiente.
Ventajas de aislar un tejado por fuera
- Es una buena idea si además queremos sellar grietas, agujeros y fisuras que permitan la entrada de agua, causando goteras. No será necesario localizar el origen de la filtración, ya que el material aislante cubrirá toda la superficie. En cualquier caso, siempre conviene consultar la viabilidad de la reforma en distintas empresas de impermeabilización.
- Elimina puentes térmicos entre el exterior y el espacio bajo cubierta, evitando problemas de condensación.
- Mejora la inercia térmica del edificio.
- Los habitantes apenas se ven afectados por las obras.
- No se resta espacio en el interior.
- Son obras rápidas, poco invasivas y sin apenas ruidos.
¿Crees que alguno de estos métodos podría irle bien a tu tejado? Anímate a consultar a distintas empresas y a solicitar un presupuesto de aislamiento en cada una, y te harás una idea de los costes.
Aislamiento del tejado por el interior
En algunos casos es necesario intervenir la cubierta del edificio por el interior. Si no está habitado o solo se ocupa de forma puntual (por ejemplo, las segundas residencias), también puede ser buena idea. Aislar un tejado por dentro, además, favorece el ahorro energético y contribuye a la recuperación de los espacios interiores; Estos son los materiales más habituales:
- Lana mineral o fibra de vidrio. Estos materiales se presentan en planchas de cierto grosor, y se caracterizan por su capacidad de aislar térmicamente los espacios. Para colocarlos hay que fijar una estructura de rastreles metálicos en la pared inclinada bajo la cubierta. Las planchas se encajan entre los rastreles y se fijan a la pared, para finalmente cubrirlas con placas de yeso laminado, madera, etc. Es una solución muy estética, ideal para áticos y buhardillas habitables.
- Poliestireno extruido. Al igual que el sistema anterior, este material se presenta en planchas que se cortan y encajan en la estructura de rastreles.
- Poliuretano proyectado entre tabiques palomeros. Los tabiques palomeros son tabiques en ángulo que soportan la cubierta, aportándole la inclinación necesaria. Se construyen en espacios bajo cubierta no transitables ni habitables. En estos casos, el aislamiento se realiza proyectando una capa de espuma de poliuretano de entre 5 y 7 cm en el forjado que los soporta, por el interior del espacio bajo cubierta.
Ventajas de aislar un tejado por dentro
- Es una obra que solo afecta al interior del edificio, por lo que resulta ideal para inmuebles protegidos (que no se pueden alterar) o cuando no es necesario impermeabilizar la cubierta.
- Para llevarla a cabo no hay que contar con el permiso de la junta de propietarios.
- Al no necesitar andamios, la mayor parte de las veces resulta más económica.
- Se puede aprovechar para renovar el interior de los espacios habitables bajo cubierta.
Otras formas de impermeabilizar y aislar un tejado
En algunos casos, estos métodos para aislar un tejado ya construido pueden no servir para solucionar el problema. Cuando hay filtraciones o goteras, por ejemplo, hay que fijarse en las ventanas de las cubiertas o en el propio revestimiento. Estas son dos de las intervenciones que puedes realizar:
Impermeabilizar o sellar una ventana del tejado
Arreglar las tejas
¿Cuánto cuestan los trabajos de impermeabilización?
¿Quieres saber cuánto cuesta impermeabilizar un tejado de 100 m2? Te lo contamos. Si se trata de un tejado con cubierta de tejas y se va a impermeabilizar con tela asfáltica, el coste total rondará los 2.500 euros. Si está revestido con chapa de metal, aislarlo con poliuretano sale por unos 1.400 euros. Y si está fabricado en madera o con paneles sándwich, aplicar una pintura aislante e impermeabilizante tiene un coste de entre 1.200 y 1.500 euros.