¿Cuál es la humedad recomendada en casa?
Mantener la humedad recomendada en casa ayuda a preservar el bienestar y la buena salud de quienes viven en ella. Además, con la humedad ambiental correcta tu hogar no sufrirá problemas como la humedad por condensación, las manchas o el moho. ¿Quieres saber qué niveles son los adecuados y cómo lograrlos? Te lo contamos.
- ¿Cuál es la humedad recomendada en casa?
- Cómo medir la humedad en casa
- ¿Cómo conseguir la humedad ideal en casa?
La humedad es simplemente la cantidad de vapor de agua que hay en el aire. ¿Hay humedades en el baño o humedades en el techo? Si hace frío fuera, ¿las ventanas "lloran" por el interior? Esto sucede porque no tienes la humedad recomendada en casa, sino que el nivel es demasiado alto. Si por el contrario notas sequedad en los ojos o la garganta o ves que las maderas se contraen, puede que sea excesivamente bajo... Salgamos de dudas: es el momento de averiguar cuál debe ser la humedad relativa de las viviendas y cómo equilibrarla.
¿Cuál es la humedad recomendada en casa?
La humedad recomendad en casa debe estar entre el 40% y el 60% en todas las habitaciones. En concreto, el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios o RITE (la normativa de obligado cumplimiento para la edificación en España) señala que la humedad relativa de los edificios debe ser de un 40-50% durante el invierno, y de un 45-60% en verano.
Peligros por debajo de la humedad ideal
Los riesgos que conlleva que la humedad en casa esté por debajo del 40% establecido por el RITE afectan a la salud y el bienestar de sus habitantes, pero también al inmueble y sus contenidos. Estos son algunos de los más importantes:
- Las personas experimentan sequedad en la garganta, vías respiratorias, ojos, piel y cabello. Esto implica un aumento de la incidencia de las enfermedades respiratorias y de las alergias.
- La electricidad estática aumenta.
- Las paredes pueden agrietarse, y las maderas tienden a abrirse y combarse por efecto de la desecación.
Peligros por encima de la humedad ideal
Cuando la humedad relativa supera el tope del 60%, también supone un riesgo para la salud y un serio deterioro de la vivienda. Estos son los problemas que se pueden generar:
- Los habitantes pueden experimentar problemas respiratorios, cansancio y calambres en los músculos.
- Proliferan ácaros y hongos, lo que desencadena alergias y episodios de asma.
- Aparecen manchas de humedad, muchas veces acompañadas de moho y mal olor. Esto suele suceder más a menudo en las zonas húmedas, como baño y cocina.
- La cara interior de las ventanas se humedece y gotea, al condensarse el vapor de agua en el cristal.
- Los muebles, las alfombras y las tapicerías se deterioran, pudiendo desarrollar patologías como hongos, moho o carcoma.
Cómo medir la humedad en casa
La mejor forma de medir la humedad relativa en casa es utilizar un higrómetro. Estos aparatos se encargan de medir la temperatura y la humedad de la vivienda, estableciendo una comparación que permite conocer la humedad relativa real mediante porcentajes. Basta con consultar la esfera o la pantalla para ver el resultado.
Su fiabilidad es muy alta: actualmente, los equipos más desarrollados captan miles de registros y almacenan la información, lo que hace posible obtener promedios de periodos de tiempo muy largos.
Pero la humedad en casa también se puede medir con dos métodos más "artesanales". Te los explicamos:
Con un termómetro de bulbo húmedo y seco
Para llevar a cabo este método solo necesitas dos termómetros de bulbo (de los de toda la vida, con un bulbo de cristal en un extremo que contiene alcohol o mercurio, hoy prohibido) y un trocito de bayeta. El sistema es el siguiente:
- Deja uno de los termómetros sin tocar, a temperatura ambiente.
- Moja el trozo de bayeta en el grifo, escúrrelo y envuelve el bulbo del otro termómetro.
- Pon los dos termómetros en la habitación donde quieras medir la humedad. Evita el baño y la cocina; pueden dar lugar a resultados poco fiables.
- Espera 5 minutos y anota las temperaturas.
- En internet, entra en una calculadora de ingeniería para obtener lo que se llaman los datos psicrométricos.
- En "Temperatura y altitud", pon la temperatura del termómetro seco y la altitud en metros de la zona donde vivas.
- En "Parámetro conocido", pon la temperatura del termómetro de bulbo húmedo.
- Bajo el diagrama psicrométrico encontrarás distintos datos: entre ellos aparecerá la humedad relativa de la habitación.
- Repite las mediciones en todas las estancias. Suma los niveles de humedad relativa y divide el resultado entre el número de mediciones: obtendrás la humedad relativa media de tu casa.
Con cubitos de hielo
Existe otro metro para determinar si la humedad de nuestra vivienda se aproxima a la humedad recomendada en casa. Es menos preciso, pero nos puede dar una idea sobre si el ambiente del hogar es más seco o más húmedo de lo indicado. Sigue estos pasos:
- Pon agua en un vaso, hasta la mitad.
- Mete dos o tres cubitos de hielo.
- Cronometra cinco minutos y mira el vaso. Si se forma un pequeño vaho, la humedad está en un nivel aceptable. Si gotean a causa de la condensación, el nivel de humedad es elevado. Y si no hay condensación, significa que el ambiente es demasiado seco.
¿Cómo conseguir la humedad ideal en casa?
Si tras medir los niveles de humedad de tu vivienda descubres que no son los adecuados, es el momento de tomar medidas. Hay distintas formas de aumentar o reducir la humedad ambiental, y todas ellas son sencillas de aplicar. Sigue estos consejos y lograrás mantener la humedad recomendada en tu casa:
Ventila bien los espacios
La circulación del aire es fundamental para renovar los ambientes y regular una humedad demasiado alta. Basta con abrir las ventanas 10 minutos por la mañanas; si el baño no tiene ventana, no dudes en instalar un extractor eléctrico. Cuando la humedad es excesiva, puede ser conveniente instalar un sistema de ventilación inteligente. Así conseguirás por ejemplo, evitar humedades en las paredes.
Cuidado con la calefacción
Un mal uso de la calefacción puede desequilibrar la proporción de humedad en el aire y causar problemas. Controla lo siguiente:
- Mantén la temperatura en unos 20 grados. Por encima, el aire pierde humedad y se reseca.
- No pongas la ropa a secar sobre los radiadores, ni frente a ellos. Aumentarás la humedad relativa del aire.
Utiliza humidificadores o deshumidificadores
Estos aparatos son los más adecuados para regular con exactitud la humedad ambiental. Unos eliminan el exceso, mientras que otros añaden vapor de agua al aire para evitar que se reseque.
¿Poca humedad? Hazte con plantas de interior
Son perfectas para aportar humedad al ambiente de forma sana y ecológica. Puedes vaporizar sus hojas todas las mañanas, ayudando así a equilibrar un aire demasiado seco.