¿Por qué se llena de agua el lavavajillas estando apagado?
¿Se llena de agua el lavavajillas estando apagado? La verdad es que es una situación bastante incómoda, por no decir otra cosa. El agua estancada es molesta, sin olvidar que puede causar malos olores y problemas de funcionamiento en tu electrodoméstico, uno de los más útiles de una casa. Que se laven platos, vasos y cubiertos solos es una auténtica maravilla de la ciencia, ¿no crees?
El lavavajillas se puede llenar de agua aun estando apagado a causa de fallos en ciertos componentes del aparato como la electroválvula, el desagüe o incluso la manguera de evacuación del agua residual. Vamos a detallar cada uno de estos defectos y qué puedes hacer al respecto para solucionarlos.
- ¿Por qué el lavavajillas se llena de agua incluso cuando está apagado?
- ¿Cómo evitar encontrarnos agua estancada en el lavavajillas?
¿Por qué el lavavajillas se llena de agua incluso cuando está apagado?
Cuando se llena de agua el lavavajillas, aun estando apagado, es porque la electroválvula no funciona correctamente. La electroválvula es la responsable de abrir la entrada del agua al lavavajillas y cerrarla herméticamente hasta una nueva toma de agua.
Para que te hagas una idea, funciona como una especie de grifo automático: abre para dejar pasar el agua durante el ciclo de lavado y cierra cuando no se necesita. Está conectado tanto al sistema de control del lavavajillas como a la red de suministro de agua.
Si esta pieza falla, el agua no se regula correctamente y puede seguir fluyendo hacia el interior del lavavajillas incluso cuando esté desconectado. Esto provoca que se acumule agua estancada en el fondo, lo que puede generar olor desagradable y crear un ambiente perfecto para la proliferación de bacterias.
Cuando la electroválvula está defectuosa, también puede suceder que el lavavajillas se quede sin agua suficiente para realizar un ciclo completo. Esto se traduce en platos sucios al final del lavado o ciclos que se interrumpieron de repente. Incluso si el problema es grave, el agua podría llegar a acumularse hasta desbordarse, dañando el suelo y los muebles cercanos.
La solución más fácil es sustituir la electroválvula por una nueva, ya que es una pieza económica y relativamente fácil de reemplazar. Sin embargo, es importante confirmar primero que el problema no se debe a obstrucciones o fallos en otros elementos.
Filtración de agua por la manguera del desagüe
Si encuentras agua estancada tras varios ciclos de lavado, especialmente agua sucia o con restos de comida, es posible que el problema esté en la manguera de desagüe. Es la encargada de evacuar el agua sucia del lavavajillas hacia el sistema de desagüe y, en caso de presentar algún daño (grietas, agujeros…), puede provocar filtraciones o el retorno de agua al interior del electrodoméstico.
A veces una simple obstrucción de la manguera o que esté doblada puede complicar el flujo de agua y provocar que termine dentro de tu lavavajillas.
Para ver si el problema está aquí, no te queda otra que revisar la manguera en busca de algunos de los fallos que hemos citado. Asegúrate de que la manguera esté correctamente conectada al sistema de desagüe y colocada en forma de U invertida para evitar que el agua regrese al interior del electrodoméstico.
Algunos modelos de lavavajillas no vienen equipados con válvulas de retención en la manguera. Así que instalar una válvula anti-retorno es una forma eficaz de evitar que el agua sucia fluya de vuelta al aparato.
En caso de que observes grietas, agujeros o cualquier defecto visible en la manguera, tendrás que sustituirla por una nueva. No salen muy caras y son fáciles de instalar. Y si no te quieres complicar, siempre puedes contratar un servicio profesional para reparar electrodomésticos.
Fallo en el desagüe del lavavajillas
La función del desagüe es evidente: evacúa el agua sucia después de cada ciclo de lavado. Cuando este sistema falla, el agua puede acumularse en el fondo del aparato, provocando desde malos olores hasta la interrupción del funcionamiento. De nuevo, el origen más frecuente de este tipo de fallo son las obstrucciones, daños en las piezas o una instalación defectuosa.
Para solucionar un fallo en el desagüe vas a tener que fijarte en el filtro del lavavajillas que se encuentra en la parte inferior dentro del electrodoméstico. Puede estar obturado con restos orgánicos. Retíralo y límpialo a fondo con agua tibia y jabón.
Además, aprovecha para revisar el tubo de desagüe para comprobar que no está tapado o su goma se ha doblado en algún punto.
¿Cómo evitar encontrarnos agua estancada en el lavavajillas?
Ahora ya sabes cómo actuar si se sale el agua del lavavajillas estando apagado. De todas formas, para evitar que este “marrón” vuelva a tu vida, la mejor recomendación que te podemos dar es que te pongas las pilas con la prevención.
El mantenimiento regular, además de limpiar siempre los restos orgánicos de la vajilla antes de introducirla dentro, son puntos básicos. Pero hay otros aspectos importantes a los que debes prestar atención para evitar las averías más frecuentes del lavavajillas y alargar la vida útil de tu lavavajillas el mayor tiempo posible.
✔️ Comprobar el nivel de cal
La cal es la kriptonita de electrodomésticos como la lavadora o el lavavajillas. Si notas que los vasos salen con residuos blanquecinos o los platos no quedan completamente limpios, puede ser una señal de acumulación de cal.
Para mantenerla a raya, asegúrate de mantener los niveles adecuados de sal en el aparato. Haz caso a las señales que te lance el panel de control y rellénala cada vez que te lo pida. Para ayudar a liberar tu aparato de la cal también puedes utilizar una vez al mes productos descalcificadores.
El nivel de cal va a depender mucho de la zona en la que vivas. Si resides en una zona con agua dura (es decir, tiene un alto contenido en cal), una opción a tu alcance es instalar un sistema de descalcificador externo para proteger no solo el lavavajillas, sino también otros electrodomésticos.
✔️ Evitar lavar utensilios que no se pueden meter en el lavavajillas
Sí, meter todos los utensilios de cocina en el lavavajillas puede ser tentador, pero no es lo correcto, sobre todo si quieres convivir mucho tiempo con este electrodoméstico estrella. Recuerda que no todos son compatibles con el lavavajillas.
Algunos materiales pueden dañarse como el aluminio, el cobre o la cristalería fina, mientras que otros pueden obstruir el sistema de desagüe o la bomba como la madera o el plástico (que puede llegar a derretirse con las altas temperaturas que se alcanzan dentro del aparato).
Lo que debes hacer es revisar siempre las etiquetas de los utensilios que suelen venir marcados con un símbolo donde indica si son aptos para lavavajillas o no. Además, colócalos siempre de tal manera que no bloqueen las aspas o la bomba de agua.
✔️ Comprobar obstrucción en la bomba de agua
La bomba de agua, ubicada en la base del aparato bajo la cesta inferior, es vital para el correcto funcionamiento del lavavajillas. Su tarea es distribuir el agua caliente con detergente a las aspas y generar presión. También expulsa el agua sucia.
La bomba tiene que estar impoluta. Para ello, tienes que limpiarla cada poco tiempo, al igual que los filtros para que no retengan restos de comida o grasa acumulada que impidan su funcionamiento.
Puedes utilizar diferentes productos para ello (las principales marcas del mercado los venden etiquetados como “limpia lavavajillas” o “limpia máquinas”.
Sin embargo, uno que casi todos tenemos por casa y es muy efectivo es el vinagre de limpieza. Haz un ciclo de limpieza completo utilizando tan solo vinagre en el cajetín del jabón y verás la diferencia.
Esto no quita que hagas una limpieza manual. Accede a la bomba retirando la cesta inferior, quitando el filtro y abriendo la tapa de la bomba con ayuda de una cucharilla, por ejemplo. Elimina cualquier obstrucción o residuo encontrado y verifica que el rotor de la bomba gire libremente. Coloca de nuevo todos los elementos y pon en marcha un ciclo corto para comprobar que todo está correcto.
✔️ Revisar el módulo electrónico
Como todos los electrodomésticos, el lavavajillas opera gracias a un módulo electrónico que envía las órdenes al aparato. Por ejemplo, controla los ciclos de lavado, la temperatura del agua, los tiempos de funcionamiento o la comunicación entre las diferentes partes del lavavajillas.
Este módulo (compuesto por placas, soldaduras, condensadores y otros componentes que si no sabes de electrónica te pueden sonar a chino) puede fallar y ser la causa de que la famosa electroválvula no cierre correctamente. Los picos de tensión en el suministro eléctrico, las condiciones ambientales, el propio desgaste natural o conexiones sueltas pueden causar esos fallos.
Y aquí sí que vas a tener que llamar a un técnico para comprobar este componente que podríamos considerar el cerebro del lavavajillas. Así que no te vayas sin saber cuánto cobra un electricista.