Cómo organizar los alimentos en el interior de la nevera
La organización de la nevera es clave para que los alimentos no se estropeen y conserven todas sus propiedades, pero también permite ahorrar en la factura de la luz. Conoce los mejores consejos para ordenarla bien y quédate con los tips que hemos seleccionado para ti.
- Cómo y dónde guardar los alimentos
- Revisa la temperatura
- Limpieza e higiene del frigorífico
- Todo debe estar cerrado
- Trucos para conservar mejor los alimentos
- ¿Qué colocar en la puerta y qué no?
- Aprovecha el congelador
¿Tu frigorífico es un caos? ¿Se te estropean los alimentos incluso antes de abrirlos? Seguir un buen método de organización en la nevera es esencial para evitar el despilfarro. Tanto de comida, como de energía. Se calcula que en España se desperdician más de 1,65 millones de kilos de alimentos cada día, y gran parte de este desperdicio tiene lugar en los hogares. Y por si fuera poco, una nevera desordenada consume más electricidad... Para poner fin a estos gastos, te vamos a dar una serie de consejos para organizar el interior y ajustar su funcionamiento. ¡No te los pierdas!
Cómo y dónde guardar los alimentos
Según la OCU, el frigorífico consume cerca del 31% de toda la electricidad que gastamos en casa, prácticamente de los electrodomésticos que más consumen. Es bastante lógico, ya que permanece encendido 24 horas al día, 6 días a la semana. Pero la forma en la que lo utilizamos también contribuye a aumentar el gasto energético... Por ejemplo, todas las veces que abrimos y cerramos la nevera hacemos que la temperatura interior suba; el motor, por tanto, tendrá que hacer un esfuerzo extra para volverla a bajar.
Aparte, la organización de la nevera también influye en el consumo. Y no solo eso: contribuye a que los alimentos se conserven en buen estado durante más tiempo, ayudándonos a ahorrar también en la lista de la compra. Estas dos claves te ayudarán a ordenar bien el interior y a sacarle todo el partido a este electrodoméstico:
- No lo llenes hasta los topes. Conviene que el frío circule bien por todo el espacio, bajando la temperatura de forma regular, si no, te preguntarás por qué el frigorífico no frost congela los alimentos. Pero tampoco nos interesa que esté medio vacío: la energía que se consume para enfriar las zonas donde no hay nada es energía perdida, y cuando abres la puerta desaparece como por ensalmo... Si sois pocos en casa, mete botellas de agua llenas o hazte con un frigorífico más pequeño y eficiente.
- Distribuye los alimentos por zonas. En la parte superior, pon los que menos frío necesiten: bebidas, conservas, sobras cocinadas y en recipientes herméticos, huevos, salsas envasadas... Destina la zona central a lácteos, quesos, yogures y embutidos, y la inferior, a lo que más frío requiere: carnes, aves y pescados crudos. Coloca las verduras frescas en los cajones, sin plásticos ni envases, y deja la puerta para lo que menos frío necesite (te lo contamos al final de este artículo).
Revisa la temperatura
Organizar la nevera de forma eficiente es importante, pero también lo es la temperatura ideal del frigorífico. Existe la creencia de que a menor temperatura, mejor se conservarán los alimentos; pero no solo es falsa, sino que puede ser perjudicial para nuestro bolsillo. Algunos alimentos frescos terminan cogiendo escarcha y "quemándose; es el caso, por ejemplo, de las verduras de hoja como las lechugas, las acelgas... Y a veces, en el fondo del frigorífico aparece una capa de hielo.
En general, lo mejor es mantener la temperatura entre 3 y 5°C dependiendo de la época del año. En verano la ajustaremos a 3°C o pondremos la rueda del termostato en la posición 4. En invierno basta con elegir una temperatura de 5°C o colocar la rueda en posición 2.
Limpieza e higiene del frigorífico
A la hora de organizar el frigorífico lo mejor es empezar por el principio. Una buena limpieza hará que funcione mejor, que ahorre energía y que los alimentos duren más y en mejores condiciones. Sigue estos pasos para dejarlo impecable:
- Vacíalo por completo. Saca los productos y tira los que estén caducados, estropeados o lleven tiempo abiertos. Vacía también el congelador y desenchufa el aparato.
- Si el congelador o el fondo de la nevera tienen hielo, espera a que se empiece a derretir y retira las placas.
- Saca las baldas de cristal, los cajones y los estantes de la puerta.
- Limpia el interior con detergente suave, esponja y agua. Limpia también la goma de la puerta. Si hay malos olores, mezcla agua caliente, bicarbonato y vinagre y usa la mezcla para limpiar todo el interior. Si la goma está en mal estado, tendrá que cambiar la goma de la nevera por una nueva.
- Si no pesa demasiado, saca el frigorífico de su sitio y utiliza un aspirador y un cepillo para eliminar el polvo de la parte trasera. Limpia la puerta, los laterales y la parte superior con detergente y agua.
- Lava los estantes y los cajones con agua caliente, esponja y jabón lavavajillas. Sécalos bien. Si hay accesorios o rejillas no muy grandes, puedes meterlos en el lavavajillas.
- Seca todo perfectamente y vuelve a colocar los accesorios. Conecta la nevera a la corriente y enciéndela otra vez.
Todo debe estar cerrado
Excepto los huevos, las verduras y las frutas (que guardemos en los cajones), en la nevera hay que guardar los alimentos en recipientes herméticos. Es la mejor manera de asegurarse que se mantendrán en buen estado, no perderán propiedades y no "contaminarán" el interior con olores o restos. Hazte con un equipo de recipientes con tapa de distintos tamaños; los de cristal son mas duraderos, eficaces y ecológicos que los de plástico.
Hoy tenemos a nuestro alcance distintos accesorios que nos ayudan a organizar el frigorífico. Hay soportes para botellas que permiten apilarlas, para huevos (podrás colocar hasta 3 docenas unas sobre otras), para latas de bebidas... Incluso existen bandejas extraíbles que se "cuelgan" de las baldas y utilizan la propia balda como tapa: perfectas para guardar embutidos, mantequilla, quesos, cerduras...
Trucos para conservar mejor los alimentos
Además de ordenar bien el contenido y mantener una higiene completa y constante, hay otros trucos que nos ayudan a mantener los productos en perfectas condiciones. Quédate con estos y lo notarás:
- Limpia el interior a fondo una vez al mes.
- No dejes que se acumule la escarcha. Si tu frigo no es de tipo No frost, acostúmbrate a descongelarlo cada 15 días para evitarlo.
- Pon siempre delante los alimentos cuya fecha de caducidad esté próxima.
- Si abres una lata y no consumes todo el contenido, pásalo a un recipiente hermético.
- Nunca guardes las sobras cocinadas en las cazuelas o sartenes donde las preparaste. Pásalas a recipientes adecuados.
- Separa los alimentos crudos de los cocinados.
¿Qué colocar en la puerta y qué no?
La puerta de la nevera es la zona menos fría de todo el electrodoméstico. Por tanto, en ella solo podremos colocar aquellos productos que no necesiten mucho frío para su conservación. ¡Te sorprenderá saber cuánto nos equivocamos! Esta lista despejará tus dudas:
Que guardar en la puerta...
- Bebidas: zumos, vinos, refrescos, cervezas...
- Salsas en botes de cristal: mayonesa, kétchup, mostaza, salsa barbacoa...
- Mermeladas
... Y qué no
- Huevos
- Leche (cartones o botellas abiertos)
- Mantequilla o margarina
- Queso
- Embutidos
- Productos frescos
- Sobras
Aprovecha el congelador
El congelador es un aliado de excepción para ayudarnos a ahorrar en la lista de la compra y evitarnos viajes al mercado o el súper. Para mantener el contenido en perfecto estado, es fundamental que esté a -17°C. Según los expertos, esta temperatura evita la proliferación de bacterias sin estropear los alimentos.
Congela siempre los productos en recipientes herméticos. Si puede ser, intenta congelarlos por raciones: así no tendrás que guardar las sobras en la nevera, con el consiguiente riesgo de que se estropeen. Ayúdate con organizadores y rejillas para duplicar la cabida de los cajones o el compartimento. Y organiza el interior por zonas: para carnes, pescados, alimentos crudos y cocinados...