Cómo quitar un radiador definitivamente paso a paso
Algunas tareas de bricolaje doméstico se nos hacen un mundo sin justificación alguna porque en realidad son sencillas de hacer. Por ejemplo, quitar radiadores de las habitaciones para pintar esa zona de la pared, arreglar algún desperfecto o porque nos hemos cansado de ellos. ¿Te encantaría saber cómo desmontarlos y nunca te has atrevido? Has llegado al post ideal para ver lo fácil que es con unas herramientas mínimas, cero obras y los pasos necesarios a seguir incluso si decides volver a colgarlo y ponerlo en funcionamiento. ¡Ahora no tienes excusa!
Cómo desmontar un radiador paso a paso
Cómo quitar un radiador de calefacción no parece algo fácil y rápido, lo normal es que nos de cierta pereza afrontar este trabajo de bricolaje. Es decir, que procastinemos todo lo posible o decidamos delegar la tarea en otra persona o, directamente, en un profesional de la fontanería. Pero con este post vamos a demostrar todo lo contrario. Un kit de herramientas básico y mínimo como una buena llave inglesa o un juego de llaves adecuado para estos trabajos es todo lo que se necesita para desmontar estos aparatos por la razón que sea.
La mayoría de las veces hace falta para acceder justo a esa zona de la pared que hay detrás y acometer algún trabajo pendiente de mantenimiento; desde quitar cierta humedad aparecida, a eliminar desconchones, repintarla… Aunque otras veces el motivo es que tenemos idea de cambiar radiadores antiguos por nuevos o hemos decidido renovar el sistema de calefacción. Sea cual sea, antes de iniciar el proceso es muy importante seguir ciertas recomendaciones para trabajar de forma segura y el resultado final sea un éxito y parezca que ha venido un profesional a hacerlo.
La primera medida de precaución antes de quitar un radiador definitivamente es cortar el paso del agua para trabajar con la tranquilidad de que no estará circulando por el circuito. La segunda, hacernos con un cubo o un barreño y bayetas (las de tipo microfibra funcionan muy bien) porque será inevitable que haya agua residual en su interior y en el propio circuito. En cuanto empecemos a desenroscarlos será inevitable que salga y lo mejor es recogerla cuanto antes para no deteriorar el suelo de la habitación.
Ahora ya solo queda iniciar el proceso. Siguiendo estos pasos sabrás cómo quitar radiadores de agua:
1. Cierre de válvulas
Es importantísimo si queremos evitar posibles fugas de agua. Concretamente hay que cerrar las válvulas de entrada y salida del radiador que hemos decidido retirar para esos trabajos de mantenimiento en la pared. Además, hacer esta operación también sirve para que el resto de la calefacción de la casa permanezca intacta, no se vea alterado el sistema cuando estemos en plena desinstalación.
2. Drenaje del sistema
El siguiente paso al desmontar un radiador es llevar a cabo su drenaje. Es decir, drenar el agua que aún queda en su interior. Con la ayuda de una llave de purga es posible liberar el agua que normalmente tiene dentro y también en las tuberías de conexión. Poner un barreño o un cubo justo debajo nos permitirá recogerla fácilmente sea la cantidad que sea y olvidarnos de incómodos derrames.
3. Desenroscar la tuerca de abajo
Los radiadores traen dos tuercas, una en la parte superior y otra en la inferior, que sirven para fijarlos a la entrada y salida de agua de la tubería. Una llave inglesa es la herramienta más recomendada para desenroscar este tipo de tuercas: con su ayuda es necesario aflojar primero la de abajo porque así saldrá del todo el agua residual que pueda quedar aún en el interior del radiador. Poner un cubo justo debajo de ella es lo más cómodo para recogerla.
4. Desenroscar la tuerca de arriba
Para quitar radiadores correctamente, de forma segura y como si fuéramos un profesional, ahora es el momento de aflojar la tuerca superior con la llave inglesa, que conecta a la tubería de entrada al agua caliente. Lo normal es que ya apenas salga agua, lo lógico es que el radiador haya quedado vacío al haber desenroscado antes la tuerca inferior. Pero como no es cien por cien seguro, lo más prudente es tener a mano un cubo por si saliera una pequeña cantidad alojada en el circuito de la calefacción.
5. Descolgar el radiador
Ahora toca levantar con cuidado el radiador y a continuación retirarlo de su soporte atornillado a la pared. Esta operación no debería entrañar mayores complicaciones porque estos aparatos no suelen ir atornillados directamente, son los soportes sobre los que se apoyan los que hacen esa función. Lo que sí puedes hacer es aprovechar para repasar esas fijaciones si detectas que están un poco flojos. Hazlo con la ayuda de un atornillador a batería o un taladro atornillador que seguro tienes en tu maletín de herramientas.
6. Sellado de conexiones
Si tu idea es quitar el radiador definitivamente, este trabajo de bricolaje debería terminar en este paso, que consiste en sellar sus conexiones para evitar posibles fugas de agua y estar a salvo de filtraciones. Se suele emplear cinta de teflón o sellador de roscas porque son soluciones que permiten dejarlas perfectamente herméticas.
¿Has visto que sencillo ha sido? Atrévete en casa si te gustaría prescindir de estos elementos para siempre y te apetece lucir unas paredes como nuevas, sin marcas antiestéticas y presumir de espacios más despejados. Es la ocasión perfecta, pero si no te sientes seguro o tienes dudas sobre cómo instalar la calefacción que va a sustituirlos, siempre será una buena opción consultar a un experto o dejarlo en sus manos.
Cómo colocar de nuevo el radiador para que funcione
Ahora bien, si solo necesitas retirarlos ocasionalmente, tal vez quitar radiadores para pintar por alguna avería, es importante conocer el proceso que recomiendan los profesionales de la fontanería para colocarlos de forma segura y puedan volver a funcionar como si no se hubieran desmontado.
Es igual de sencillo que cuando nos preguntamos cómo quitar un radiador porque tan solo hay que repetir el proceso pero al revés. Es decir, lo primero que tocará hacer es acoplar el aparato de calefacción a la pared en su soporte, a continuación ajustar sus tuercas (las de abajo y las de arriba) y, por último, abrir la llave de paso para que entre el agua por el circuito y empiece a circular.
Aunque ya estaría listo para empezar funcionar, queda un último paso para que lo haga al cien por cien; purgarlo para sacar el aire que seguramente se habrá quedado en el circuito. Cuidado de nuevo con el suelo porque lo normal es que al realizar esta tarea gotee algo de agua, así que vendrá muy bien tener a mano unas bayetas.
Uno de los motivos más habituales por los que los radiadores no calientan a pleno rendimiento es porque no se purgan antes de encenderlos. Bien con un purgador especial o con una moneda, este pequeño trabajo de mantenimiento, quitar aire radiadores calefacción, es más importante de lo que pueda parecer para garantizar que funcionen al cien por cien. Y más aún cuando hemos tenido que montar y desmontar un radiador.