¿Qué es mejor quitar el gotelé o cubrirlo?
La duda de qué es mejor: quitar el gotelé o cubrirlo se repite muy a menudo en la renovación de hogares españoles.
El gotelé, una técnica decorativa que consiste en aplicar una textura granulada a las paredes, ha quedado obsoleta (por fin) en nuestro país.
Así que, para alisar la pared, toca plantearse si quitarlo por completo o cubrirlo. Te ayudamos a decidirlo contándote las ventajas de cada opción.
- ¿Que es mejor quitar el gotelé o cubrirlo?
- Ventajas de eliminar o cubrir el gotelé
- Técnicas para eliminar el gotelé
¿Que es mejor quitar el gotelé o cubrirlo?
La mejor opción siempre suele ser la que acaba con el gotelé de raíz, es decir, eliminarlo. Hacerlo ofrece un resultado más duradero y profesional, pero requiere más tiempo y esfuerzo. Cubrirlo es más rápido y económico, pero puede ser una solución temporal.
Para decidir, puedes plantearte estos factores:
- Presupuesto: quitar el gotelé suele ser más caro.
- Tiempo: cubrir el gotelé es más rápido.
- Resultado deseado: eliminar el gotelé permite un acabado más liso.
- Estado de las paredes: si están en mal estado, es mejor quitarlo.
- Valor de la propiedad: eliminar el gotelé puede aumentar el valor.
En general, si busca una solución a largo plazo y tiene el presupuesto, lo ideal es apostar por quitar el gotelé. Si necesita una solución rápida o temporal, cubrirlo puede ser más adecuado.
Ventajas de eliminar o cubrir el gotelé
Tanto eliminar como cubrir el gotelé tienen sus propias ventajas. Analicemos cada opción:
Ventajas de eliminar el gotelé
Eliminar el gotelé, la opción ganadora en la mayoría de proyectos de reformas, tiene muchas ventajas:
- Acabado liso y moderno: eliminar el gotelé permite obtener una superficie completamente lisa, ideal para estilos contemporáneos.
- Mayor durabilidad: una pared lisa es más resistente y fácil de mantener a largo plazo.
- Flexibilidad decorativa: sin gotelé, se pueden aplicar diversas técnicas decorativas como pinturas especiales o papeles pintados.
- Mejora la iluminación: las paredes lisas reflejan mejor la luz, haciendo que los espacios parezcan más amplios y luminosos.
Como gran añadido, una casa sin gotelé suele ser más atractiva para potenciales compradores, en el caso de que la vendas en un futuro.
Ventajas de cubrir el gotelé
Cubrirlo, en según que casos, también puede ser conveniente:
- Rapidez: cubrir el gotelé es generalmente más rápido que eliminarlo, ideal para renovaciones urgentes.
- Menor coste: esta opción suele ser más económica, ya que requiere menos materiales y mano de obra.
- Menos desorden: al no raspar ni lijar, se genera menos polvo y escombros.
- Posibilidad de reversión: si en el futuro se desea volver al gotelé, es más fácil si solo se ha cubierto.
Un plus es que, para quienes alquilan, cubrir el gotelé es una solución temporal que no altera permanentemente la propiedad.
Técnicas para eliminar el gotelé
Existen varias técnicas efectivas para eliminar el gotelé. Te las explicamos:
- Rascado en seco: ideal para gotelé que no está muy adherido a la pared. Se emplea una espátula o rasqueta para eliminar la textura, trabajando con cuidado para no dañar la superficie subyacente. Es un proceso que demanda paciencia y precisión, siendo especialmente útil en áreas pequeñas o como paso previo a otros métodos.
- Humedecimiento y rascado: consiste en aplicar agua mediante un pulverizador para suavizar el gotelé. Una vez humedecido, se procede a rasparlo con una espátula. Resulta más eficiente que el rascado en seco, pero requiere precaución para no saturar el yeso con exceso de agua, lo que podría causar daños en la pared.
- Lijado mecánico: se utiliza una lijadora eléctrica equipada con papel de lija de grano grueso. Particularmente efectivo para tratar grandes áreas de pared, permitiendo un avance más rápido en el proceso de eliminación. Sin embargo, genera una cantidad considerable de polvo, por lo que es crucial usar equipo de protección adecuado y preparar el área de trabajo.
- Aplicación de productos químicos: para ablandar la textura del gotelé. Estos productos facilitan el proceso de rascado posterior, haciendo que la eliminación sea más sencilla. Es fundamental tomar medidas de seguridad, como el uso de guantes y mascarilla, y asegurar una ventilación adecuada durante su aplicación.
- Vapor a presión: esta técnica utiliza un equipo especializado que emite vapor a alta presión para ablandar y desprender el gotelé. Es especialmente útil para gotelé antiguo o muy resistente que no cede fácilmente a otros métodos. Requiere el uso de maquinaria específica y cierta experiencia en su manejo para lograr resultados óptimos sin dañar la pared.
- Técnica mixta: implica la combinación de varias de las técnicas mencionadas anteriormente, adaptándose a diferentes tipos de gotelé y condiciones de la pared. Aunque suele proporcionar los mejores resultados, requiere más tiempo y dedicación. Es ideal cuando se enfrentan diferentes texturas o grados de adherencia en distintas áreas de la misma pared.
Es importante destacar que, independientemente de la técnica elegida, la eliminación del gotelé requiere una preparación cuidadosa.
Es esencial proteger suelos y muebles, retirar enchufes e interruptores, y usar equipo de protección personal adecuado.
Una vez eliminado el gotelé, la superficie debe prepararse para el acabado final, lo que incluye limpieza, imprimación, reparación de imperfecciones y lijado suave.
En casos complejos o cuando se busca un acabado de alta calidad, es recomendable contar con profesionales especializados en renovación de interiores.
Estos expertos pueden evaluar la situación y recomendar la mejor estrategia para lograr un resultado óptimo.