¿El seguro cubre un plato de ducha rajado?
Un plato de ducha rajado, ¿lo cubre el seguro o no? A continuación te contamos cuándo puedes solicitar que te lo cambien, cómo renovar tu plato de ducha con el seguro que tengas contratado y si estas coberturas cubren también otros aspectos, como la rotura de una mampara de cristal. No te pierdas este guía completa.
- ¿El plato de ducha rajado lo cubre el seguro?
- Cambiar plato de ducha con el seguro
- Rotura de la mampara de la ducha: ¿la cubre el seguro?
- ¿Qué sucede si rompo la mampara de la ducha?
- ¿Cubre el seguro los desperfectos en la bañera?
¿El plato de ducha rajado lo cubre el seguro?
El seguro cubre los platos rajados solo en determinadas circunstancias. Si el plato está rajado pero no genera filtraciones, podría considerarse daño estético. En este caso, tu seguro solo cubrirá la instalación de un plato nuevo si tienes contratada una póliza que cubra este tipo de desperfectos. Sin embargo, si el plato de ducha se ha roto, quebrado o rajado del todo y presenta riesgo de accidente (o filtra el agua al piso inferior), es muy posible que tu seguro lo incluya.
Por lo general, los sanitarios del baño (bañera, lavabo, inodoro, plato de ducha y bidé) se consideran "bienes fijos" del hogar, y por tanto, "bienes asegurables". Muchas pólizas incluyen su sustitución en caso de rotura, como sucede también, por ejemplo, con las placas vitrocerámicas o de inducción. En cualquier caso, para saber qué cubre el seguro del hogar y si incluye este tipo de problemas, es fundamental leer el contrato al detalle para saber las coberturas a las que da derecho.
¿Tu seguro no incluye este tipo de reparaciones? Empieza a informarte sobre cuál es el precio de cambiar el plato de ducha en tu zona. Merece la pena renovarlo lo antes posible: si no lo haces, podrías terminar teniendo serios problemas de filtraciones y entrar en conflicto con tus vecinos.
Cambiar plato de ducha con el seguro
Una vez tengas claro que tu plato de ducha rajado lo cubre el seguro, el siguiente paso es poner en marcha todo el proceso. Tendrás que dar parte a tu aseguradora, quienes enviarán a un técnico especializado para valorar el daño y plantear una solución. Si el plato solo tiene alguna grieta estética o muy fina, es posible que se limiten a sellarla; pero si está roto o genera filtraciones, tendrán que retirarlo, solucionar el problema e instalar uno nuevo similar.
Si quieres cambiar tu plato de ducha por uno distinto, de mayor calidad o de otro tipo o tamaño (en este artículo te contamos cuáles es el mejor plato de ducha para cada baño), tendrás que asumir tú el coste del plato. Es posible que tengas que abonar también parte del precio de la mano de obra, ya que este trabajo no entraría en la cobertura básica del seguro. No dudes en informarte antes y preguntar todo lo que necesites saber a tu asesor o mediador. Y recuerda que, si lo haces por correo electrónico, tendrás constancia por escrito de su respuesta.
Si además de tener el plato de ducha rajado ves que ya va siendo hora de cambiarlo por uno más actual, no dudes en investigar cuál es hoy el precio de platos de ducha de obra. Son una fantástica opción para modernizar el baño y hacerlo totalmente accesibles. Y ya de paso, saber cuánto cuesta reformar un baño te ayudará a hacerte una idea del coste de una renovación total. Ya que te metes en obras, es muy posible que te merezca la pena...
Rotura de la mampara de la ducha: ¿la cubre el seguro?
La mampara o el panel fijo de la ducha es otro de los elementos más proclives a romperse o rajarse, en el cuarto de baño. Actualmente, las mamparas se fabrican con cristal templado o vidrio acrílico (estas, cada vez menos), lo que evita accidentes derivados de roturas cortantes. Pero una vez rotas, es importante cambiarlas lo antes posible. Y ahora viene la pregunta del millón: ¿lo cubre el seguro?
- Si la mampara o el panel es de cristal, lo normal es que la cobertura incluya el arreglo o sustitución. Estos elementos se suelen incluir en el apartado de cobertura de cristales fijos de la vivienda, que incluye ventanas, espejos fijos, vitrocerámicas...
- Si, por el contrario, es de vidrio acrílico, lo normal es que el seguro no cubra su sustitución. Sin embargo, si no estás seguro repasa tu contrato y busca si la mampara está incluida en las coberturas.
¿Qué sucede si rompo la mampara de la ducha?
Le has dado un golpe sin querer, la ha golpeado la alcachofa de la ducha, se ha rajado al desplazarla... Son muchas las situaciones en las que una mampara se puede terminar rompiendo. Si te ha pasado y tu seguro cubre la reparación, contacta con tu aseguradora lo antes posible. A veces, los plazos para dar parte son muy breves: si no realizas la reclamación en tiempo y forma, podrías quedarte sin nada.
Cuando contactes con tu asesor o mediador, lo más probable es que tengas que proporcionar información completa sobre el percance: cuándo sucedió, cómo se rompió la mampara, cómo de grave es el desperfecto... También te pueden solicitar fotos. En un plazo de tiempo concreto, recibirás la visita de un técnico que evaluará la rotura.
Si la mampara se puede arreglar (por ejemplo, sustituyendo el panel roto por uno nuevo), se procederá a ello. En caso contrario, la aseguradora deberá asumir su sustitución por un modelo similar sin coste ninguno para ti.
¿Cubre el seguro los desperfectos en la bañera?
Como imaginarás, el caso de la bañera es bastante similar al del plato de ducha rajado. Si la bañera se rompe por un accidente o tiene fugas que generan filtraciones, lo más probable es que el seguro sí cubra su reparación o sustitución. Pero lo cierto es que la mayoría de las bañeras de las viviendas actuales son de chapa esmaltada, por lo que es difícil que se rompan o se quiebren.
Lo más normal es que la chapa se oxide y se deforme, y termine por hacer saltar el esmalte. Este tipo de daños suelen ser más estéticos que otra cosa y no es habitual que causen problemas de humedades. Por tanto, y a no ser que tengas una cobertura específica por daños estéticos en tu seguro, lo más probable es que no cubra el arreglo o sustitución de la bañera por una nueva.
Cambiar la bañera supone una inversión, pero también tienes otras opciones. Si el desperfecto no es grande, puedes aplicar un producto transformador de óxido en el metal y rellenar el desconchón con masilla cerámica. Espera a que se seque y líjala para alisarla. Y para un acabado perfecto, puedes pintar la bañera con un esmalte especial para sanitarios de 2 componentes. Tendrás que aplicar dos capas con rodillo, esperar a que se sequen y aplicar después un protector transparente que garantice su resistencia.