¿Qué piscinas no necesitan licencia de obra?
¿Hecho un lío entre las piscinas que no necesitan licencia de obra, y las que sí? ¿Tu ayuntamiento no lo tiene muy claro y lo que lees online apenas te resulta útil?
Nos hemos propuesto despejar todas las dudas que surgen a la hora de resolver el dilema de cuáles son las piscinas para las que no tenemos que pedir permiso para ponerlas de forma libre en nuestro patio o jardín.
Si sigues leyendo, sabrás cuáles son, por qué se suele tener que pedir una licencia de obras en algunos casos y de qué factores depende, y si vale la pena hacerse con uno de estos tipos de piscinas.
- ¿Qué es una licencia de obras para piscina?
- ¿Qué piscinas no necesitan licencia de obra?
- ¿Por qué se necesita licencia de obras para instalar una piscina?
- Cómo saber qué piscinas necesitan una licencia de obra
- Ventajas y desventajas de las piscinas sin licencia de obra
¿Qué es una licencia de obras para piscina?
Una licencia de obras para piscina es un permiso oficial emitido por las autoridades locales que autoriza la construcción o instalación de una piscina en una propiedad.
Este documento garantiza que el proyecto cumple con las normativas urbanísticas, de seguridad y medioambientales vigentes en la zona.
La necesidad de obtener esta licencia depende de varios factores, como el tamaño de la piscina, su ubicación y el tipo de instalación.
En caso de duda, las empresas de construcción de piscinas son las que mejor asesoran sobre este aspecto.
¿Qué piscinas no necesitan licencia de obra?
Las piscinas que no necesitan licencia de obra son aquellas que tienen menos de 3 metros de altura, las piscinas elevadas y las piscinas prefabricadas siempre y cuando no se tenga la intención de realizar una modificación o mejora que implique una obra mayor.
Estas excepciones se basan en el hecho de que estas instalaciones no alteran significativamente la estructura del terreno ni requieren excavaciones profundas.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que las normativas pueden variar según la localidad, por lo que siempre es recomendable consultar con las autoridades municipales antes de proceder con la instalación.
Esto son los tipos de piscinas que no requieren licencia de obra:
Piscinas al aire libre
Las piscinas al aire libre con una superficie inferior a 20 metros cuadrados, una profundidad máxima de 1,5 metros y una altura de menos de 3 metros, están exentas de la necesidad de licencia de obra.
Eso sí: estas dimensiones no deben ser mayores a la mitad del perímetro del lugar donde se instalará, ya sea un jardín o un patio.
Para instalarlas dentro de un edificio histórico sí será necesario consultar con el ayuntamiento.
Por lo general, estas piscinas se consideran instalaciones temporales o de uso estacional, y es lo que las diferencia de las piscinas de obra permanentes.
Piscinas elevadas
Las piscinas elevadas, que se instalan sobre el nivel del suelo sin necesidad de excavación, normalmente no requieren licencia de obra.
Estas piscinas se caracterizan por su facilidad de montaje y desmontaje, y por ello son clasificadas como estructuras no permanentes.
Sin embargo, es importante asegurarse de que la instalación no afecte a la estabilidad del terreno o las edificaciones cercanas.
Piscinas prefabricadas
Las piscinas prefabricadas, fabricadas en una pieza y simplemente colocadas en el lugar deseado, no suelen necesitar licencia de obra.
Importante: algunos tipos requieren trabajos de excavación o cimentación para su instalación, casos en los que sí podría ser necesario solicitar un permiso.
Por ejemplo, para las piscinas prefabricadas semienterradas, para las que hay que excavar el terreno de forma parcial.
Las piscinas prefabricadas enterradas, por su parte, necesitan una excavación completa, similar a la de una piscina de obra. La profundidad y extensión de la excavación dependerán del tamaño y forma de la piscina.
En general, cuanto más grande y pesada sea la piscina prefabricada, y cuanto más se entierre en el suelo, más probable es que se necesiten trabajos de excavación y cimentación y, por lo tanto, requieren la solicitud de un permiso de obra.
Piscinas hinchables
Las piscinas hinchables nunca requieren licencia de obra, pues su naturaleza portátil y fácilmente desmontable las exime de la mayoría de las regulaciones aplicables a las piscinas permanentes.
Igualmente, hay que considerar las normativas locales sobre el uso del agua y la seguridad. Una de ellas es la de no colocarlas en terrazas o balcones si tienen una gran capacidad, ya que el peso del agua podría comprometer la estructura del edificio.
La principal recomendación es instalarlas en superficies planas y estables, lejos de bordes elevados.
¿Por qué se necesita licencia de obras para instalar una piscina?
La necesidad de obtener una licencia de obras para instalar una piscina responde a varios factores importantes que van más allá de la simple autorización administrativa.
En primer lugar, esta licencia actúa como una garantía de seguridad, pues es la única manera de asegurar que la construcción cumple con todos los estándares establecidos y que sus usuarios no van a sufrir accidentes.
Luego, es una forma que tienen las autoridades de asegurarse de que la piscina no interfiere en la planificación urbana de la infraestructura existente o futura de la zona.
Pero lo que está primando más últimamente es la protección del medio ambiente, y la licencia permite verificar que la instalación de la piscina no tendrá un impacto negativo en el ecosistema local. En ello influye factores como el uso del agua y la alteración del terreno.
Para ti, si vas a construir una piscina, la obtención de la licencia te asegura evitar posibles sanciones por construcciones no autorizadas. Además, si vendes la propiedad en un futuro, es importante que todas las instalaciones cumplan con los requisitos legales pertinentes.
Cómo saber qué piscinas necesitan una licencia de obra
Para determinar si una piscina requiere licencia de obra, se deben considerar varios aspectos:
- Tamaño y profundidad: piscinas grandes o profundas de más de 20 m² de superficie o más de 1,5 metros de profundidad requieren licencia en la mayoría de municipios. Las de menos de 10 m² y menos de 1 metro de profundidad a menudo están exentas.
- Tipo de construcción: piscinas de obra o que requieran excavación suelen, como hemos visto, necesitar permiso.
- Ubicación: la instalación en zonas protegidas o con restricciones urbanísticas puede requerir licencia y posiblemente permisos adicionales
- Permanencia: las estructuras permanentes generalmente necesitan permiso, mientras que las temporales no. Así, una piscina de obra, diseñada para ser una estructura permanente, casi siempre requerirá licencia. Una piscina hinchable que se monta en verano y se desmonta en invierno no la necesitaría.
- Normativa local: en algunos municipios, cualquier piscina, independientemente de su tamaño, puede requerir al menos una notificación al ayuntamiento. Así mismo, ciertos ayuntamientos pueden tener regulaciones específicas sobre la distancia mínima entre la piscina y los límites de la propiedad. También pueden requerir disponer de permisos adicionales para la instalación de sistemas de filtración o tratamiento de agua.
¡Es importante recordar que estas regulaciones pueden variar entre diferentes localidades! Por ejemplo, lo que está permitido sin licencia en un municipio costero puede requerir un permiso completo en una ciudad del interior.
Lo mejor es consultar con el departamento de urbanismo local antes de comenzar cualquier proyecto de piscina para evitar problemas legales y posibles multas.
Ventajas y desventajas de las piscinas sin licencia de obra
Las piscinas que no requieren licencia de obra presentan una serie de ventajas y desventajas que deben ser consideradas antes de tomar una decisión.
Por un lado, estas piscinas ofrecen beneficios en términos de costes, pues la inversión inicial es mucho menor que cuando queremos construir una piscina de obra.
No solo por los gastos asociados a la obtención de la licencia (infórmate de cuánto cuesta un permiso de obra), que pueden incluir tasas municipales y costos de proyectos técnicos, sino también por los materiales y la mano de obra.
La instalación de las piscinas sin licencia de obra es mucho más rápida y, sobre todo, flexible. Y esta es otra de sus ventajas, pues muchas de estas piscinas pueden ser reubicadas o desmontadas con relativa facilidad.
Así, pueden usarse por temporadas o irlas desplazando allí donde vayamos, como a segundas residencias.
Desde el punto de vista legal, las piscinas sin licencia de obra también conllevan menos complicaciones, siempre y cuando se respeten las normativas vigentes sobre tamaño y ubicación.
¿Y las desventajas? Por lo general, son más pequeñas y ofrecen menos opciones de personalización en comparación con las piscinas de obra tradicionales. Esto puede ser un inconveniente para familias numerosas.
La durabilidad es otro factor a considerar. Las piscinas sin licencia de obra, especialmente las desmontables o prefabricadas, suelen tener una vida útil más corta que las piscinas de obra.
En otras palabras: puede que en el mismo verano tengas que comprar más de una, en especial de las hinchables.
Por último, estas piscinas son de uso bastante limitado, pues en función de su profundidad y capacidad, apenas permiten nadar.
Ahora, si solo las quieres para refrescarte, pueden ser tu opción. Sopesa sus beneficios y sus inconvenientes, piensa en tu estilo de vida, tus preferencias personales y los planes futuros para la vivienda, y encontrarás la respuesta.
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