10 ejemplos de muebles antiguos restaurados antes y después
Si estás buscando ideas de muebles antiguos restaurados: antes y después, te invitamos a ver las increíbles transformaciones que hemos seleccionado para este artículo. Diseños anticuados, viejos y sin gracia cobran vida y se transforman en las "estrellas" de la decoración, con muy poco trabajo y materiales súper fáciles de manejar. ¿Te animas a llevar estas ideas a tu casa?
10 ejemplos de muebles antiguos restaurados antes y después
Son muchísimas las personas que buscan en Google muebles antiguos restaurados, antes y después, con el objetivo de encontrar inspiración para sus propios proyectos. Por una parte tenemos los clásicos ejemplos de muebles de época, cuya restauración implica recuperar su antiguo esplendor. Y por otra, los casos de muebles pasados de moda o que ya no pegan con la decoración de la casa, y cobran vida gracias a nuevos colores y acabados.
Sean cuales sean tus gustos y preferencias, seguro que encuentras a continuación buenas ideas para tus propio muebles. Hemos seleccionado ejemplos de restauración clásica, ideas para pintar y decapar muebles antiguos, renovaciones a todo color y alguna sorpresa inesperada... Todos ellos, perfectos para renovar la decoración con el mínimo presupuesto.
Eso sí, si tus muebles son poco sólidos o inestables, tienen mucha carcoma o les faltan piezas difíciles de sustituir, lo mejor será que acudas a un profesional. Te invitamos a ver por dónde están las tarifas de carpinteros actuales, para que te hagas una idea y valores si merece la pena invertir en su recuperación.
¿Estás listo para empezar? Prepara tu espacio de trabajo, hazte con las herramientas y materiales necesarios e inspírate en nuestra selección de muebles antiguos restaurados (antes y después). ¡Sigue leyendo!
1. Esmalte blanco para unas sillas con encanto
Estas sillas son un clásico de las casas de nuestros abuelos y abuelas. ¡Seguro que las recuerdas! Fabricadas en madera de haya torneada, son sólidas y sencillas. Pero en las dos de nuestro ejemplo, el tiempo había pasado cuarteando la madera y dejándola vieja y sin lustre.
Para adaptarlas al estilo juvenil de su nuevo hogar, se decidió darles dos capas de esmalte acrílico blanco satinado. Tras limpiar la madera a fondo con alcohol y lijarla con papel de lija del nº 180, el esmalte se aplicó con una brocha especial para lacados. El resultado, ¡salta a la vista!
2. Renueva la cómoda con palillería
Nos encanta este ejemplo de mueble restaurado, antes y después. En lugar de cambiar esta cómoda por completo, su dueña decidió mantener su esencia y conservar los acabados en madera. Para darle un nuevo aire, tras eliminar el barniz viejo y lijar bien la superficie, la madera se barnizó con un acabado color roble satinado.
Y atención a los cajones: los frontales se revistieron con listones de madera de medio bocel (semicircunferencia), cortados a la medida y pegados con pegamento de montaje. Los tiradores negros añaden un toque de modernidad y suben el nivel de la pieza.
¿Tienes un mueble tan bonito como este y quieres darle una segunda oportunidad? Si quieres más detalles, en este artículo sobre restauración de muebles antiguos encontrarás los mejores consejos de profesionales para sacar adelante tus proyectos. ¡No te lo pierdas!
3. Un sillón con glamour en oro y rosa
A veces, lo mejor para recuperar un mueble sin gracia es ir a por todas. Si la madera no es noble (caoba, ébano...) y no se trata de una pieza valiosa, anímate a darle todo el protagonismo con un cambio de look radical y atrevido. Es lo que se hizo con este sillón, que ya había vivido sus mejores años y resultaba de lo más viejuno.
Para restaurarlo, tras limpiar la madera se aplicó un esmalte en spray en color oro brillante. Tras aplicar varias manos, el efecto quedó similar al de un lacado. El tapizado se sustituyó por un terciopelo rosa claro con capitoné, que le da al mueble una potente personalidad. El conjunto es atrevido, sin duda... ¡Pero funciona!
¿No te atreves a recuperar tus muebles "de herencia" por si perdieran valor? No dejes de informarte sobre cuánto cuesta restaurar un mueble antiguo: muchas veces, la inversión sale a cuenta.
4. Aparador "setentero" en verde menta
Los aparadores de los años 70, fabricados con madera contrachapada y con barnices de poliéster, causaron furor en su época. Hoy se llevan más los muebles frescos, juveniles y naturales, pero no es cuestión de tirarlos: suelen tener líneas elegantes y equilibradas, y solo necesitan un nuevo acabado para convertirse en piezas únicas.
En este caso, para recuperar el aparador de la foto se empezó por quitarle los tiradores. Tras limpiarlo con alcohol, la superficie se lijó para favorecer el agarre de la pintura. Los entrepaños se forraron con un papel pintado efecto rafia, pegado con cola blanca. Después, todo el mueble se pintó con pintura a la tiza (chalk paint) en color verde menta. Para terminar se aplicó un barniz mate incoloro en spray y se colocaron nuevos tiradores, más modernos y vistosos.
5. De silla ennegrecida a pieza de estilo
De todos los ejemplos de muebles antiguos restaurados (antes y después) que te mostramos en este artículo, este es sin duda el más tradicional. Para recuperar esta silla se emplearon técnicas y materiales de restauradores y carpinteros profesionales: resultado habla por sí solo. En primer lugar, la silla se limpió a fondo con decapante para madera, lanilla de acero 000 y alcohol de quemar.
Después se lijó con lija nº 280 y se rellenaron las grietas y los agujeros con cera color roble. Para terminar, se aplicaron varias manos de goma-laca con muñequilla para conseguir ese brillo cálido y satinado que tanto nos gusta en los muebles antiguos. Ahora, la madera de roble luce en todo su esplendor junto con las elegantes líneas de la silla.
6. Con detalles pintados a mano
Esta gran cómoda-aparador es el mueble ideal para un salón o comedor con estilo. Además de tener una presencia imponente, sus múltiples cajones tienen cabida para mantelerías, cubiertos, juegos de mesa, documentos... En su estado original resultaba muy oscura y pesada, así que se optó por darle un nuevo aire con pintura.
Lo primero fue retirar los tiradores de latón y limpiar la madera. Tras rellenar los agujeros con masilla y lijar toda la superficie, se pintaron la estructura y los cajones superiores con pintura al agua verde mostaza. La encimera y los cajones más grandes se dejaron sin pintar protegidos con barniz color nogal; los cajones, además, se decoraron con motivos vegetales utilizando la pintura verde y plantillas de estarcir.
Por último, los tiradores combinados (pomos de madera para los cajones pequeños y tipo bañera para los grandes) le dan a esta renovación un plus de originalidad. Es una propuesta súper interesante para renovar cómodas y aparadores, pero también para pintar un armario antiguo, una cajonera o un tocador.
7. Una renovación de "10" con chalk paint
En muchos proyectos de muebles antiguos restaurados "antes y después", la pintura a la tiza o chalk paint es la protagonista absoluta. En este caso se escogió un precioso tono azul petróleo para renovar una elegante cómoda de los años 60, con frontal ondulado y patas cabriolé. Para aplicar esta pintura no hace falta lijar ni dar imprimación: basta con limpiar la madera con alcohol y dar dos manos con brocha.
Los tiradores antiguos se sustituyeron por unos modernos diseños en metal dorado, que combinan de maravilla con el intenso azul. Y para proteger el acabado y evitar manchas, es recomendable terminar la restauración aplicando un barniz acrílico mate en spray o una cera incolora. Como verás, se trata de un trabajo sencillo y divertido con un resultado espectacular.
8. Recupera el sinfonier con un lacado en blanco
Los lacados son maravillosos. Suaves, resistentes y elegantes, convierten cualquier mueble "barato" en un artículo de lujo. Este sinfonier o cajonera alta es un buen ejemplo: el acabado blanco satinado le aporta ligereza, profundidad y estilo, y cambia por completo su aspecto anticuado. El proceso para obtener este resultado no es complicado, pero requiere trabajo y dedicación.
Empieza quitando los tiradores y rellenando los agujeros con masilla. Limpia la madera con alcohol, lija la masilla para alisarla y pasa un taco de lija de grano medio por toda la superficie. Aplica una imprimación acrílica con rodillo, utilizando una brocha para rincones y molduras. Cuando se seque, da tres manos de esmalte acrílico blanco satinado, lijando cada mano (cuando esté seca) con lija nº 400 humedecida en agua jabonosa. Limpia y seca bien después de lijar y de dar la siguiente capa.
Termina sustituyendo los viejos tiradores por nuevos diseños. En nuestro ejemplo, los tiradores tipo bañera o concha en metal negro pavonado crean un fantástico contraste y aportan un toque especial al mueble blanco.
9. De "trasto viejo" a cómoda shabby chic
Esta cómoda estaba totalmente abandonada. Y sin embargo, sus líneas rectas y equilibradas merecían una segunda oportunidad, así como el buen estado en el que se encontraban su estructura y sus cajones. Una vez más, para restaurarla se escogió un acabado con pintura a la tiza; pero en este caso se eligió la técnica del decapado, ideal para dar a nuestros muebles un estilo shabby chic de tendencia.
Tras retirar los tiradores y limpiar el mueble a fondo, se rellenaron los agujeros del cajón central con masilla del color de la madera. Una vez lijada y alisada, se aplicó una mano de pintura a la tiza (no muy gruesa) en color azul claro. Cuando se secó, se procedió a lijar los frontales, los cantos y las esquinas para dejar a la vista la madera, creando un efecto envejecido lleno de encanto.
El último paso fue aplicar una pátina de envejecimiento, sacar brillo al mueble y colocar de nuevo los tiradores. Fíjate en el detalle: en el cajón central se sustituyeron por pomos de porcelana. ¡Preciosa!
10. ¿Cocina vieja? Decórala con vinilo
Para nuestro último ejemplo de muebles antiguos restaurados, antes y después, nos hemos alejado un poco de los diseños de épocas pasadas. Porque en este caso vamos a recuperar... ¡Los armarios de la cocina! Si son viejos, están pasados de moda o simplemente te has cansado de ellos, hay una técnica facilísima y muy resistente que les dará nueva vida.
Solo tienes que limpiar a fondo las puertas con desengrasante, aclararlas y secarlas bien, para después forrarlas con vinilo adhesivo especial para muebles. Una solución perfecta para renovar la cocina a un precio asequible y sin obras.
Ahora ya tienes la inspiración que buscabas para tus proyectos. Y si lo que quieres es recuperar una pieza de estilo o una antigüedad valiosa, informarte bien sobre cuánto cuesta restaurar un mueble antes de tomar una decisión.