Cómo insonorizar el techo para no oír a los vecinos
Uno de los conflictos más comunes entre vecinos viene dado a través de las quejas que se crean por un exceso de ruido que molesta al otro. Es algo muy habitual, dado que es muy general vivir al lado de otras personas y es que a excepción de las casas aisladas, tanto los edificios de pisos como los chalets adosados cuentan con paredes o techos que limitan con otros vecinos.
A pesar de que existen normativas que regulan la emisión de sonidos a partir de determinadas horas, lo mejor que se puede hacer es la insonorización del techo para no oír a los vecinos, así como aislar acústicamente las paredes. De este modo, se evitará molestar a los vecinos con nuestro ruido, además de reducir el sonido que entra en nuestra vivienda desde el exterior.
A continuación, vamos a conocer distintas opciones que nos van a permitir insonorizar un piso, ya sea, como se mencionaba anteriormente, a través de las paredes o del propio techo.
- Cómo insonorizar el techo contra el ruido de los vecinos
- Aislar las paredes contra el ruido de los vecinos
- Tipos de ruidos molestos en el hogar
Cómo insonorizar el techo contra el ruido de los vecinos
Existen diversas formas disponibles para insonorizar techo para no oír a los vecinos, todas ellas diferentes pero con un objetivo común, lograr aislar acústicamente una vivienda con respecto a los otros pisos.
1. Poner un falso techo
Una de las maneras más eficaces de conseguir insonorizar una vivienda a través del techo es mediante la colocación de paneles especiales, ya sean de pladur o de yeso, los cuales tienen una serie de elementos en sus capas capaces de absorber la vibración y evitando así que el sonido pase a través de su superficie.
En función de la capacidad aislante que se desee, será necesario colocar una o más placas de estos materiales.
Esta forma de insonorizar no sólo hace que no se escuche el sonido que viene del exterior de la vivienda, sino que aísla hasta el punto de que el ruido emitido en el interior tampoco viaje hasta los domicilios ajenos.
2. Colocar un aislante
Otra gran alternativa radica en la colocación de lo que se conoce como barreras de vinilo, que se ubican de manera directa contra el techo.
Se trata de unos elementos sumamente densos, lo que hace que el sonido se amortigüe sobre estas barreras vinílicas.
Cabe destacar que no se trata de una opción muy estética, por lo que es posible que se precise de la colocación de otros adhesivos encima o incluso placas de pladur o de yeso para embellecer el techo.
3. Utilizar pintura de microesferas
Podemos encontrar también un tipo de pinturas acrílicas al agua capaces de funcionar como una barrera acústica. ¿Cómo? A través de las burbujas cerámicas que están rellenas de aire.
Para obtener un resultado efectivo contra el ruido exterior, será necesario aplicar sobre el techo entre tres y cuatro capas de esta pintura, para así conseguir que esta amortigüe cualquier sonido.
4. Optar por papel acústico
Por último, otra gran alternativa que, además, es de lo más estética, es la opción de empapelar el techo con un papel especial, el cual cuenta con una anchura llamativa, dado que cuenta con una capa interior de espuma de poliuretano y una capa exterior de tejido no tejido. Este tipo de papel cuenta con relieve. Todo ello en conjunto hace que sea una gran opción para absorber el ruido, tanto del interior de la vivienda como de su exterior.
Aislar las paredes contra el ruido de los vecinos
Además de conseguir aislar acústicamente una vivienda a través del techo de las diferentes estancias, también es posible conseguir la insonorización de manera completa llevando a cabo determinados procesos en las paredes.
Al igual que ocurría en el caso anterior, también están disponibles diferentes opciones cuando se trata de aislar las paredes contra el ruido exterior. Además, como ya se comentaba anteriormente, estas alternativas también hacen posible que el ruido generado en el interior de la vivienda no vaya hacia afuera, evitando así molestar a los vecinos.
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En primer lugar, se puede optar por utilizar la pintura aislante mencionada en el apartado anterior también en las paredes. Como ya se hacía en el techo, será necesario dar unas tres o cuatro capas de esta pintura de microesferas para sacar el máximo partido a su poder aislante. Tienes que aplicar esta pintura sobre todas las paredes. Por último, es posible aplicar una última mano de otra pintura para conseguir un acabado más estético.
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También se puede conseguir aislar las paredes a través de la cobertura de las mismas con diferentes materiales, ya sean placas de pladur o de yeso, con un revestimiento de madera maciza o con láminas de corcho, por ejemplo. Todas estas opciones ayudan a que el material añadido absorba la vibración del sonido, evitando así su propagación.
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Colocar papel acústico o etiquetas de polietileno son dos opciones que ayudan a reducir el impacto acústico dentro de cualquier estancia.
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La colocación de determinados elementos decorativos también puede ayudar a reducir la propagación del sonido, por ejemplo con una estantería que cubra por completo la pared llena de libros o bien optar por colocar telas como alfombras en el cabecero o grandes cortinas aislantes en las ventanas.
Tipos de ruidos molestos en el hogar
Cabe destacar, antes de elegir la opción que mejor se adapte a tus necesidades, que existen dos tipos principales de ruido que se pueden molestar en una vivienda, el ruido de impacto y el ruido aéreo.
En primer lugar, el ruido de impacto es aquel que se transmite de manera directa a través de la vibración de las paredes. Como su propio nombre indica, es un ruido que se genera por el impacto de algún elemento sobre la propia pared, como por ejemplo un martillo.
Por otro lado, encontramos el que se conoce como ruido aéreo y es aquel que se transmite de una vivienda a otra mediante las ondas sonoras. Estas, son movidas por el aire. Este tipo de ruido puede estar relacionado con la escucha de música a un alto volumen o por gritos o conversaciones a nivel alto, entre otros ejemplos.
Además del techo, también puede aprender cómo aislar un suelo del ruido de los vecinos de abajo.