¿Cómo insonorizar una ventana?
Insonorizar una ventana del ruido exterior, ya sea del tráfico o de unos vecinos muy ruidosos, significa cambiar los cristales por unos con un mejor aislación acústica.
La buena noticia es que hay algunas técnicas más sencillas que con muy poco material te permiten conseguir una buena insonorización.
En este artículo te contamos cómo insonorizar una ventana con ellas, aunque está en tus manos valorar la intensidad del ruido y barajar soluciones más extremas, como cambiar tus ventanas.
- Cómo insonorizar una ventana y aislar el ruido
- Aspectos a tener en cuenta antes de insonorizar una ventana
Cómo insonorizar una ventana y aislar el ruido
En función de las necesidades de cada uno, el presupuesto disponible y el tipo de arreglo que se desea hacer, se puede elegir entre los siguientes procedimientos para insonorizar una ventana:
1. Insonorizar ventanas con burletes
Una de las formas más efectivas y accesibles de insonorizar una ventana de forma casera es mediante la instalación de burletes.
Se trata de unas tiras flexibles elaboradas con materiales como caucho, silicona o espuma, que se colocan en los bordes o ejes de las ventanas para sellar cualquier rendija o grieta.
Al hacerlo, no solo se logra una reducción significativa del ruido exterior, sino que también se mejora el aislamiento térmico del espacio.
Para instalarlos, lo mejor es optar por modelos autoadhesivos. Tan solo hay que limpiar bien la superficie donde se aplicará el burlete, luego se retira el papel protector y por último se coloca el burlete desde la parte superior hacia abajo, cubriendo todo el marco de la ventana.
En ventanas correderas dan mejor resultado los burletes de caucho o goma. Ten en cuenta que con el tiempo los burletes pueden desgastarse y necesitar un reemplazo para mantener su eficacia antiruido.
2. Aislar el cajón de la persiana
Aislar el cajón de la persiana implica colocar materiales aislantes que evitan la entrada de aire exterior a través del cajón. Con esto se limita mucho el ruido que filtra al interior y se crea una barrera térmica que ahuyenta el calor en verano, y el frío en invierno.
Para hacerlo, hay varias opciones. La más popular es la espuma de poliuretano, que se inyecta en el interior del cajón, se expande y sella cualquier hueco.
Otra alternativa son los paneles de poliestireno expandido (EPS), que se pueden cortar a medida y colocar en el cajón.
3. Instalar láminas aislantes
La instalación de láminas es seguramente la opción más sencilla de todas, porque tan solo hay que colocarlas directamente sobre el cristal.
¿Pero cómo consiguen unas simples láminas insonorizar una ventana del ruido exterior? El secreto está en sus materiales, que son capaces de disminuir el intercambio de temperatura entre el interior y el exterior.
Hablamos del vinilo de alta densidad, el poliuretano, las partículas cerámicas o el poliéster. Pueden encontrarse láminas aislantes hechas de solo uno de ellos, o bien de varios de ellos en combinación.
Tienen la ventaja de que son transparentes, así que la luz natural fluye como si no hubiéramos enganchado ninguna lámina.
Ponerlas es sencillo, siempre que nos aseguremos de que la superficie del cristal está muy, muy limpia. Al instalarla hay que ir eliminando las burbujas de aire que puedan aparecer, ya que podrían afectar a la aislación acústica.
4. Sellar el marco de la ventana con silicona acústica
Uno de los métodos más socorridos cuando se trata de insonorizar ventanas antiguas. Y es que es muy habitual que con el paso del tiempo su sellado se haya deteriorado, así que por el pequeño hueco que se crea suele acabar pasando aire y ruido.
El proceso de aislar acústicamente el marco es de lo más sencillo, ya que tan solo será necesario rellenar las juntas con silicona de tipo acústica y esperar a que seque.
Hazlo con una pistola aplicadora e intenta mantener inclinación de 45 grados para asegurar una distribución uniforme.
Después de aplicar la silicona, alisa el cordón con una herramienta adecuada, como una cuchara, para obtener un acabado limpio y evitar excesos.
5. Instalar una doble ventana o doble acristalamiento
Colocar una segunda capa de ventana o bien cambiar los cristales antiguos por unos de doble acristalamiento suele ser una solución definitiva al problema del ruido. Sobre todo porque hoy en día existen vidrios especiales antiruido que son específico para ello.
La primera opción, instalar una ventana adicional, funciona porque crea una separación entre las dos capas de vidrio. Este espacio actúa como un amortiguador de las ondas sonoras hacia el interior de la vivienda.
Ahora bien, el doble acristalamiento tiene otras ventajas, como aislarnos de temperaturas extremas y de la humedad. En este caso, se trata dos paneles de vidrio separados por una cámara de gas argón o criptón en su interior, que favorecen un proceso de dispersión y absorción.
Cuando las ondas sonoras intentan atravesar el doble acristalamiento, se encuentran con la primera capa de vidrio, que comienza a absorber parte de la energía del sonido. Luego, las ondas sonoras deben atravesar el espacio de aire o gas, donde se dispersan y se debilitan antes de llegar al segundo panel de vidrio.
Además, el grosor y espesor de los paneles de vidrio pueden optimizar aún más la reducción del sonido. Una empresa de aislamiento acústico determina cuáles son los mejores en función de las condiciones de ruido.
6. Sustituir las ventanas antiguas
Las ventanas antiguas solían tener un cristal simple sin propiedades antiruido y, como hemos visto antes, es muy normal que no estén adecuadamente selladas.
Por eso, si vives en una zona muy húmeda, fría y además sufres de ruidos, la mejor opción suele ser sustituirlas por unas más nuevas y con mayor poder aislante.
De hecho, hoy en día ya es posible escoger ventanas con vidrios que aíslan acústicamente y que además protegen del sol y de las temperaturas. Son conocidos como cristales con control solar.
Otra opción es optar por el doble acristalamiento, tal y como comentábamos antes. También es buena idea optar por ventanas abatibles, que al cerrarlas quedan mucho más herméticas que las de tipo corredera.
Y, sobre todo, es la ocasión ideal para ponerlas de materiales más eficientes, como el PVC o la madera tratada, que actúan como amortiguadores de sonido.
7. Instalar persianas aislantes y/o cortinas acústicas
Sin tener que cambiar la ventana o sus vidrios, hay soluciones provisionales como instalar persianas aislantes y/o cortinas acústicas (puedes, de hecho, combinarlas).
Las persianas aislantes son similares a las persianas tradicionales, pero están fabricadas con materiales como PVC o láminas de aluminio. Al cerrarse, crean una barrera que minimiza la entrada de sonido y que, además, aíslan en sentido térmico. Son ideales durante el verano.
En cuanto a las cortinas acústicas, están diseñadas con telas de gran grosor que absorben las ondas sonoras. Cuanto más densas y pesadas sean estas cortinas, mayor será su capacidad para atenuar el ruido.
Además, al colgarse, las cortinas generan una textura que ayuda a controlar la reverberación del sonido en el espacio, mejorando así la calidad acústica general.
Ahora que ya conoces las diversas formas de cómo insonorizar una ventana, toca elegir la que creas que se adapta mejor a tus necesidades y pedir precio de aislamiento acústico.
Aspectos a tener en cuenta antes de insonorizar una ventana
Antes de decidirse a llevar a cabo un proceso de insonorización, es importante tener en cuenta que existen diversas maneras de conseguir los resultados deseados. Por este motivo, es básico conocer todas las opciones, cómo se debe llevar a cabo cada uno de estos proyectos y escoger el que mejor se adapta a cada situación.
Para ello, se recomienda realizar, antes de comenzar la reforma, una medición acústica. De este modo, se podrá conocer el grado de aislamiento que se precisa.
Otros factores que se deben tener en cuenta en este punto del proceso son el grosor de la fachada en el que se encuentra la ventana o ventanas que se quieren insonorizar, el espesor de dicha ventana y el presupuesto del que se dispone, por supuesto, para poder determinar el precio aislamiento acústico.
¿Cómo se filtra el ruido por la ventana?
Son diversas las maneras que pueden llevar a que el ruido pase a través de una ventana hacia el interior de un espacio. De ellas depende la reforma o arreglo necesario, por eso es importante, antes de proceder a insonorizar una ventana, conocer dónde radica el problema.
Entre los motivos más comunes de filtración de ruido encontramos una falla en el sellado de la ventana en alguna de sus partes o, incluso, que el marco se encuentre mal encajado o exista alguna fuga.
También es posible que las ventanas no sean lo suficientemente gruesas o que las persianas no aislen lo suficiente.
Respecto a las persianas, puede que incluso el motivo se encuentre en el cajón de estas, el cual no siempre ofrece el aislamiento necesario, tanto acústico como térmico.