10 Ideas para almacenar la leña en casa de manera original
¿Eres uno de esos afortunados con chimenea o estufa en el salón? Aparte de ser un sistema de calefacción ideal para combatir el frío, seguro que disfrutas al máximo de la atmósfera que desprende en el ambiente. Y lo que menos te apetece es que la estancia pierda encanto por cómo almacenas los troncos. Son muchas las ideas para guardar la leña en casa de forma original pero con un sentido muy práctico. Evitarás salir corriendo al exterior y ponerlo todo perdido. ¡Te van a encantar!
10 Ideas para guardar la leña en casa
Dónde guardar la leña en casa es una pregunta que uno solo se hace cuando comienza a disfrutar de una chimenea o estufa. Hasta ese momento, ni nos habíamos planteado cómo almacenarla. Pero la realidad es que no siempre disponemos de un espacio suficientemente grande para guardarla en el jardín y toca buscar soluciones ingeniosas que permitan hacerlo dentro de nuestro hogar. Muebles auxiliares, accesorios y contenedores que podemos construir nosotros mismos.
Estas ideas te permitirán apilar unas mínimas cantidades de forma ordenada, segura y bonita estéticamente, sacando a relucir toda la belleza del veteado y tonalidades de la madera.
1. Una columna muy minimal
La calefacción de leña es una maravilla y no digamos dejar pasar las horas contemplando el fuego encendido. Si tu salón es más bien minimal y el diseño de la chimenea también, esta solución podría encajar perfectamente. Se trata de una estructura metálica en forma de columna o marco diseñada para poder apilar una gran cantidad de troncos pequeños, como un mueble leñero de aire industrial.
2. Integrada en la pared
No hay nada más cómodo que disponer de leña muy cerca de la chimenea para tenerla a mano cada vez que haya que reponerla. Por eso esta propuesta es perfecta, sencilla y fácil de llevar a la práctica. Se ha optimizado al máximo el hueco inutilizado junto al equipo levantando un estante abierto a la misma altura de la puerta de la chimenea. La base se ha reforzado con un tablero de madera grueso para facilitar el apoyo de los troncos y ¡listo para usar!
3. Dos soportes a juego… ¡Que puedes hacer tú!
Si te va el bricolaje doméstico porque estás hecho un manitas, dedícale todo el tiempo que haga falta a esta idea de almacenaje tan bien pensada. Podrás construir unos soportes muy similares, si te gusta el hierro forjado es el material ideal por la solidez que aportará a tus trabajos. Puedes jugar con diseños distintos o hacerlos exactamente idénticos para reforzar la sensación de conjunto. La idea es hacer dos tamaños para aumentar la capacidad de almacenaje dentro del salón: una columna grande para los troncos más gruesos y que no vas a usar de inmediato y otra pequeña donde disponer la leña de repuesto que usas a diario. ¡Qué gran aprovechamiento del espacio!
4. De estantería a mueble leñero muy apañado
Mira bien a tu alrededor porque hay muchas posibilidades de que tengas ante ti la solución para guardar leña en el salón. Dar una segunda vida a muebles en desuso que están en perfectas condiciones puede ser suficiente como punto de partida para crear estas zona de almacenaje, ¿no crees? Por ejemplo, reutilizar una estantería modular (la típica de las habitaciones juveniles) para convertirla en un mueble leñero con bastante capacidad de almacenaje.
Eso sí, deberás cerciorarte de que soporta bien el peso. Además se volverá más decorativa colocando alguna caja o cesto en alguna de las repisas, o renovando el color por un acabado que sintonice mucho más con la estética de este rincón tan hogareño. Si buscas más comodidad, adaptar unas ruedas a su base permitirá desplazarlo fácilmente, llevártelo donde necesites.
5. Cobertizo para guardar leña, lo ideal
Cuando hay espacio suficiente en el jardín de casa para montar un leñero, aunque sea modesto en medidas, cualquier profesional te aconsejará que apuestes por esta solución, mejor situándolo en la parte sur para que no se pudra por la humedad. Sobre todo si el consumo de esta fuente de calor es grande porque no solo se usa para la chimenea del salón, también para la barbacoa en verano. Por lo general están fabricados en acero o madera (como el pino autoclave) y así podrás tener la leña bien almacenada y a cubierto. Lo ideal es que lleven una tela asfáltica en su techo para protegerla de la lluvia y ayudar a mantenerla seca.
6. Cestas de mimbre reutilizadas. ¡Funciona!
Algunos accesorios de la cocina tienen un potencial increíble para improvisar soportes donde dejar la leña y además lucirla para que tenga protagonismo en la decoración. Es justo lo que sucede en esta idea, que puede encajar muy bien en pisos con chimenea o en cocinas de leña modernas para recrear atmósferas hogareñas sin renunciar a la comodidad.
En concreto, las cestas de mimbre tipo picnic o para recoger setas son un descubrimiento. Añaden un aire muy natural al salón y al llevar asas resultan prácticas para transportar los troncos desde el exterior de casa al interior si hace falta. Si te gusta cómo quedan, puedes repetir con cestos de rafia y fibras naturales.
7. Un cesto para los pellets y otro para los troncos
A veces no hay que complicarse la vida para dar con una solución bonita y sencilla. ¿Quién no tiene en casa cestas de fibras naturales para distintos usos? Los habituales suelen ser como cesto de la ropa y para los juguetes de los niños. Podemos empezar a utilizarlas como pequeños contenedores, justo lo que necesitamos en plena época invernal con la chimenea funcionando las 24 horas del día.
Suelen tener capacidad suficiente para aprovisionarte uno o dos días. Otro accesorio que suele haber en una vivienda es una papelera metálica y también se presta de maravilla a ser un punto de almacenaje mini. Si además de la leña también usas pellets, reserva el cesto tejido para ellos y la papelera para los troncos. Un dúo simpático y comodísimo.
8. Con una hornacina de lo más estilosa
Cómo guardar la leña en casa puede convertirse en la excusa perfecta para realzar la belleza del salón o la estancia donde disfrutas de esa fuente de calor. Bastará con diseñar una hornacina en una pared despejada, que puede ser vertical u horizontal en función del hueco disponible. Estos vanos quedan muy limpios visualmente y a la vez aportan texturas y calidez, pero requieren un pequeño trabajo de albañilería, así que lo ideal es planificarlos para cuando vayas a realizar una reforma. Si aún no has colocado la chimenea y estás barajando precios y cuánto cuesta instalar una chimenea de leña, aprovecha para hacerte una.
9. Contenedor modular para el jardín
Si los metros en el espacio exterior de tu casa no son un problema, entonces esta propuesta te va a encantar. Resuelve disponer de una zona de almacenaje de generosas dimensiones y que además puede crecer con el tiempo si es preciso debido a su diseño modular. Su estructura metálica está concebida para poder añadir nuevos elementos hexagonales que recuerdan a las celdas de un panal de abejas. Por eso lo ideal es apoyarlo junto a la valla del jardín o en una zona perimetral.
10. Bajo la escalera, más cómodo imposible
Los huecos bajo las escaleras de tramo recto ofrecen todo un mundo de posibilidades de almacenaje. ¿Por qué no dejarlo para apilar todas las reservas de leña que vamos a necesitar durante el invierno? Si da acceso a la entrada de la vivienda, perfecto, puede hacer las funciones de un leñero de exterior. Y si está dentro de casa, además de tenerla recogida y que no estorbe, pondrá un guiño rústico a la decoración de lo más agradable.
5 consejos para almacenar leña correctamente
Ya sea una chimenea presidiendo el salón, una maravillosa cocina de leña o estés a punto de contactar con instaladores de estufas a leña para empezar a disfrutar de su confort lo antes posible. Todos estos consejos te ayudarán a lograr almacenar la leña correctamente, conservarla en perfectas condiciones y disfrutar de una combustión idónea. ¿Anotas?:
Dejar secar la leña
El periodo de tiempo de secado comprende un mínimo de 250 días y 2 años es lo habitual, pero varía en función del lugar donde se almacena la leña, el grosor de los troncos y el tipo de madera (la blanda se seca antes que la dura). La leña fresca contiene alrededor de un 50% de agua y la normativa vigente no admite su incineración porque el polvo y humo emitidos son nocivos para el entorno.
Entre el primer y segundo año de secado pierde entre un 15 y un 20%, según las características del sito donde se guarde y de la clase de madera. Existen medidores de humedad que permiten controlar estos niveles; como el valor límite establecido es de un máximo de un 25% de humedad, con ellos puedes saber si lo cumples o tu madera necesita más tiempo.
Apilar la leña correctamente
Cómo guardar la leña en casa conlleva realizar un correcto apilado. ¿Lo habías pensado alguna vez? En concreto, se recomienda disponer en la base o fila interior varios troncos formando una cruz para que el conjunto tenga una buena estabilidad. También es importante apilarla sin que los troncos queden demasiado apretados; debe circular el aire entre ellos para un proceso de secado idóneo. Cuando la madera ha sido cortada manualmente, las propias irregularidades de los troncos favorecen esa holgura de manera natural.
Si te sobran metros en el jardín, quizá puedas plantearte un tipo de apilado circular. Su principal ventaja es que te permitirá guardar mayor cantidad de leña y más voluminosa; las piezas se apilan desde el centro y pueden alcanzar hasta un metro de altura. No conviene apilar a alturas superiores a 1,30 metros cuando el sitio de almacenaje no es un leñero especial para dicha función.
Normativa para el almacenamiento de leña
No olvides consultar qué dicen las normativas locales sobre este tema porque tendrás que cumplirlas si tienes idea de almacenar leña en el jardín porque entra en tus planes utilizar a coto plazo esta fuente de calor durante el invierno. En concreto, te planteas cómo hacer chimeneas de leña para ponerte una presidiendo el salón.
La ley suele contemplar hasta 40 metros cúbicos de leña por parcela y en caso de querer apilarla de forma que de mayor privacidad a la finca, es necesario respetar las distancias que establece para su almacenaje dentro de la propiedad. Por razones de seguridad y protección ante posibles incendios, la normativa suele contemplar que estas zonas de almacenaje cuenten con espacios libres entre ellos y las edificaciones colindantes. Tampoco está de más consultar al ayuntamiento de tu ciudad.
No tapar completamente la leña
El mejor consejo que te podamos dar es cubrirla a partir de septiembre porque la frecuencia de lluvias aumenta a partir de ese mes. Ahora bien, si permanece almacenada en un leñero al aire libre, estará a salvo de ellas y no tendrías por qué preocuparte. Las lonas de plástico, mejor evitarlas en la medida de lo posible porque favorecen el moho, pues no transpiran y por tanto no dejan salir la humedad. Y recuerda; si la tapas por completo el aire no entrará y la ventilación no será la adecuada.
Escoge un lugar nivelado
Cerciórate de que la zona que has elegido, ya sea fuera o dentro de casa, cumple este requisito. Es una manera de evitar riesgos y posibles accidentes porque los troncos se han resbalado. Si decides guardarla en el espacio exterior de tu casa, evita que toquen el suelo y será más difícil que se pudran. Una forma de conseguirlo es colocando una base hecha de pallets, actuará como aislante.