Dime qué deporte practicas y te diré cómo decorar tu gimnasio privado
Después del turrón, el roscón de Reyes y todas esas copitas de alcohol que nos hemos metido entre pecho y espalda (con la excusa de que no teníamos que conducir), llegan los lamentos. Enero es el mes de los buenos propósitos y casi en primera posición está bajar de peso y apuntarnos al gym, pero con la situación epidemiológica que estamos viviendo, muchos se han pasado al deporte en casa. Los expertos en poner el cuerpo a punto, han contribuido a convertirlo en moda ofreciendo clases online y mil soluciones para que no te dejes, pero la casa ¡la pones tú! Repasamos algunos de los deportes que más se practican, y su adaptación para que los disfrutes en el mejor gimnasio del mundo: el que vas a montar en casa.
- Meditación o yoga
- Abdominales
- Cardio
- Entrenamiento de piernas
- Un gimnasio de verdad (pero más mini)
- Y para rematar ¡una ducha reparadora!
Meditación o yoga
Cuidar el cuerpo está muy bien, pero la psique también necesita un descanso. Si ya has descubierto que meditar o hacer yoga te funciona muy bien y te ayuda a sacar todo el ruido de tu cabeza para rendir mejor, busca el lugar perfecto para practicarlo en casa. Lo ideal es que no esté cerca del salón, la cocina o cualquier zona ruidosa de casa. Un rincón del dormitorio puede servir si te esfuerzas por mantenerlo limpio y despejado de trastos. Básicamente lo único que necesitas para practicar yoga en casa es una buena esterilla o colchoneta a las que puedes sumar unas correas y bloques (para los estiramientos y ciertas posiciones). Para que no te de pereza practicarlo y sea parte de tu rutina, deja a mano todo el "kit de deporte" junto y ordenado en un cajón, una estantería o incluso una caja. Algunas plantas naturales terminarán de hacer magia.
Abdominales
Dicen que con 10 o 15 minutos al día es suficiente para lucir un vientre plano, pero hay que ser constante y tener cierta práctica para no hacerse daño, ni aburrirse con las repeticiones. Para no sentirte solo y a la vez contar con un profesional que te marque los tiempos de machaque y descanso, estaría genial que siguieras tu clase en la pantalla de la TV. Por eso el salón puede ser el lugar perfecto para practicarlo. Prescinde de la mesa de centro (o ponle ruedas) y suma si no tienes un espejo, en el que te veas el cuerpo entero (eso ayudará a corregir malas posturas). Además de tumbado, también hay abdominales que se hacen de pie, en la cama... Lo importante es no rendirse ¡ni aburrirse!
Cardio
Las gurús del fitness dicen que se puede quemar grasa como si no hubiera un mañana, sin pisar ningún gimnasio. La clave es sudar, activar el corazón y quemar todas las calorías que puedas. ¿Dónde puedes practicarlo? Donde quieras. El único requisito es que tengas espacio para poder moverte sin comerte ningún mueble, y que sea un lugar bien ventilado y con iluminación natural. Si no tiene, opta por los led con luz blanca (no amarilla) para que fluya aún más la energía. Nos sirve el salón, la buhardilla o (si te atreves con este frío) la terraza. Igual que con los abdominales, vendrá de muerte una tele para seguir el ritmo de la profe y buena música. Elige tu playlist y entre ejercicio y ejercicio, te pegas unos bailes. ¡Todo suma para quemar grasa!
Entrenamiento de piernas
Si necesitas trabajar el tren inferior, pero al llegar a casa solo te apetece tirarte en plancha en el sofá ¡espera! Puedes hacer algo con él antes de ocuparlo. Nos han contado que si te sientas (sin apoyarte en el respaldo y con la espalda bien recta), juntas las piernas, las estiras y elevas sin separarlas varias veces (3 series de 10 repeticiones) ya tienes un buen ejercicio. Y si tu mesa de centro es robusta, incluso puedes utilizarla para ejercitar el tren inferior y poner a punto piernas, caderas y glúteos... Hablando de "cucus": para ponerlos en el sitio y hacer que un vaquero te siente de muerte, todo lo que necesitas es hacer sentadillas. ¿Adivinas cómo las hacemos en versión casera? Usando un sillón y manteniendo la espalda bien recta.
Un gimnasio de verdad (pero más mini)
Si cuentas con un espacio en casa donde poder practicar deporte exclusivamente y sin estrecheces, anímate a poner un pequeño gym en casa. Sirve ese dormitorio que quedó vacío, el garaje o incluso la terraza con un buen cerramiento: techos móviles, toldos motorizados, cortinas de cristal... Hay mil soluciones. El tamaño depende sobre todo de si vas a meter o no máquinas como una cinta de correr o una bici estática. Pero siempre debe contar con ventilación, a ser posible luz natural, y paredes pintadas acorde al tipo de deporte que se va a practicar: los neutros son geniales para los de musculación, los vibrantes si te va más el cardio. Te vendrá genial tener conexión wifi para poner una tele para seguir las clases online, poner tu música favorita... ¿Y el suelo? Lo ideal es que pongas caucho o césped artificial. Eso sí, si pones cerámica y usas pesas, acuérdate de comprar una alfombra que amortigüe los golpes.
Y para rematar ¡una ducha reparadora!
Confiésalo, una de las mejores cosas de matarse a sudar en el gym era la ducha de chorrillos de después. Pero esto también se puede disfrutar en casa. ¿Y si te cargas una de las bañeras y en su lugar pones un plato de ducha? Aprovecha la reforma para poner una ducha termostática empotrada, con un grifo que haga salir el agua a la temperatura perfecta. O si no quieres meterte en obras, deja la bañera, pero deshacerte de una vez de la cortina, y en su lugar pon una mampara (con tratamiento antical para no preocuparte de nada) e instala una columna de ducha con hidromasaje. Gimnasio y wellness sin salir de casa ¿qué más se puede pedir?
¿Y tú, estás practicando deporte en casa? ¿Qué te han parecido estas ideas? Esperamos que os sirvan y motiven.