Cómo tapizar una silla: Guía completa paso a paso
¿Tienes una silla desvencijada que ha vivido años mejores? No la tires: puede recuperar su antiguo esplendor. Y si el asiento es tapizado, no te preocupes porque lo más probable es que puedas arreglarlo. Sigue leyendo para averiguar cómo tapizar una silla, desde el principio hasta el final.
- Materiales y herramientas para tapizar una silla
- Cómo tapizar una silla paso a paso
- Tipos de telas para tapizar sillas
- Cómo tapizar otro tipo de sillas
La restauración de muebles vive una época de esplendor. Hoy, los productos y materiales están al alcance de todos, y son tan ecológicos y fáciles de usar como asequibles. Y lo mismo podemos decir de las herramientas. Por otra parte, internet es una auténtica enciclopedia del DIY y podemos encontrar cientos de tutoriales para recuperar nuestros muebles y devolverles su presencia.
Sin embargo, no es oro todo lo que reluce: a veces las instrucciones no son acertadas o no están completas. algo habitual cuando buscamos información sobre cómo restaurar muebles antiguos... Así que, ¿quieres saber cómo tapizar una silla con resultados garantizados? Pues has llegado al lugar correcto. En esta guía te desvelaremos el proceso, los materiales, las herramientas y algún otro "truquillo".
Materiales y herramientas para tapizar una silla
El primer paso es, lógicamente, contar con todo el equipo necesario para llevar a cabo el trabajo. Busca un lugar amplio con una o mesa o banco donde puedas colocar la silla. Protege la superficie con una manta si es delicada, y hazte con guantes de trabajo. Esta será tu "lista de la compra":
Materiales:
- Tela de tapicería
- Bloque de gomaespuma de densidad media. Tendrás que encargarlo a la medida, con un grosor similar al de la silla que vayas a tapizar. Si el asiento está hundido, añade 1 o 2 cm de grosor.
- Pegamento de contacto
- Muletón o guata (1-1,5 metros)
- Tachuelas decorativas o pasamanería
Herramientas:
- Sacaclavos o pata de cabra
- Tenazas
- Tijeras
- Alfileres de tapicero
- Grapadora de pistola con grapas
- Martillo
- Pistola de encolar y barras de silicona transparente ( pegamento textil)
Cómo tapizar una silla paso a paso
Y ahora, vamos a lo que nos ocupa: ¿cómo tapizar una silla para que sea cómoda, bonita y resistente? Es un trabajo que requiere paciencia, cuidado y atención al detalle. Si en algún momento tienes que desclavar o quitar grapas, no lo dudes: el resultado será mucho mejor si lo haces bien. Quédate con estos pasos:
1. Elige una tela adecuada
Las telas para tapizar son resistentes y aguantan bien el trote. Las hay de tipo antimanchas, muy adecuadas para sillas de comedor. Más adelante te contamos cómo elegir la tela ideal para tu silla.
2. Desmonta el asiento o retira la pasamanería y las grapas
En general, nos podemos encontrar con dos tipos de asientos: los que se desmontan del cuadro de la silla y los que están unidos a ella. Los primeros son más fáciles de retapizar y suelen ir fijados con tornillos. Solo tienes que quitarlos con un destornillador. En ambos casos, el paso siguiente será quitar las grapas o clavos que fijan la tela al asiento. Hazte con una pata de cabra de tapicero o un sacaclavos y será mucho más sencillo. Utiliza las tenazas para extraer las grapas rotas o rebeldes.
Un consejo: a medida que vas quitando las grapas, haz fotos de las esquinas para ver cómo estaban dobladas y montadas. También puedes pedir que te graben mientras las quitas. Te ayudarán muchísimo a la hora de volverlas a grapar.
3. Utiliza la tela vieja como patrón
Es un truco que siempre funciona: estira la tela nueva con la cara vista hacia arriba y pon encima la que has retirado. Sujétala con alfileres. Con un rotulador, dibuja el contorno en la tela nueva. Recórtala con las tijeras, asegurándote de que dejas el sobrante necesario para grapar o clavar la tela al asiento.
4. Cambia la gomaespuma del asiento
A la hora de retapizar una silla, si el asiento es de gomaespuma hay que valorar el estado en el que se encuentra. Si está bien, bastará con forrarlo con guata o muletón y poner la tela encima. ¿Está hundido? Puede servir con grapar unas cinchas nuevas por la parte superior. Y si la gomaespuma está deteriorada o deformada, lo mejor es quitarla y colocar una nueva. Pégala al asiento con pegamento de contacto.
Puede que te estés preguntando cómo tapizar una silla con asiento de muelles. Este trabajo es algo más complejo; lo mejor es dejarlo en manos de tapiceros profesionales. Sobre todo, si la silla tiene valor (por ser una antigüedad o una pieza de estilo) o si le vas a dar mucho uso.
5. Dale forma a la espuma y cúbrela con muletón
Con un cúter ancho y bien afilado, recorta con cuidado las aristas de la gomaespuma para darle forma redondeada. Quedará mucho mejor que si la dejas tal cual. Cúbrela con un trozo de muletón o guata, ténsalo y grapa los bordes en la parte inferior del asiento (si se desmonta) o en el borde donde estaban los clavos. No pongas muchas grapas; solo las justas para que se sujete bien. Dobla las esquinas con cuidado, grápalas tensando bien y corta el sobrante.
6. Sujeta la tela y grápala
Usa alfileres de tapicero para sujetar la tela al asiento. Así no se moverá cuando la tenses, y si tiene dibujo, no se deformará. Ténsala bien y pon cuatro grapas haciendo una cruz, una en cada lado del asiento. Ve grapando cada lado desde el centro hasta las esquinas, cambiando al lado opuesto de forma regular para igualar la tensión. Mira el vídeo o las fotos que has hecho antes para repetir las esquinas.
7. Corta el sobrante y pon las tachuelas o la pasamanería
Retira las alfileres y corta la tela sobrante. Si el asiento es desmontable, solo faltará volverlo a colocar. En caso contrario, tapa las grapas clavando tachuelas de tapicería con el martillo o cúbrelas con pasamanería. La puedes pegar con pistola de encolar o con pegamento textil.
Tipos de telas para tapizar sillas
Ahora que ya sabes cómo tapizar una silla (sea cual sea el tipo de asiento que tenga), vamos con una cuestión importante: la tela. Como podrás imaginar, cualquier tejido no sirve para tapizar un asiento. Es imprescindible que sean telas resistentes al roce y a la tensión, que no se deformen y que sean confortables. Algunas de las más empleadas son la loneta, el terciopelo, la chenilla, el damasco, el brocado, el jacquard, la polipiel...
Cómo tapizar otro tipo de sillas
Tapizar una silla de comedor
Las sillas de comedor tienen mucho más "trote" que las auxiliares. Además, están más expuestas a las manchas. Para tapizar este tipo de muebles, es fundamental elegir una tela antimanchas que repela los líquidos. Escoge colores más bien oscuros que disimulen las manchas. Otra opción es hacerte con un juego de fundas lavables y colocarlas cuando vayáis a utilizar las sillas. Si las sillas de tu comedor tienen respaldo, tendrás que tapizarlo a juego con el asiento: sigue los mismos pasos y el resultado será perfecto.
Tapizar una silla de cocina
En este caso, para tapizar una silla de cocina lo mejor es escoger un tejido plastificado. Actualmente hay telas de muy buena calidad y con un tacto suave, pero con acabado especial para ser utilizadas en cocinas. Podrás limpiar los asientos con estropajo y detergente, eliminando las manchas y las grasas sin problema. ¿En tu cocina hay taburetes? Para tapizarlos solo tendrás que retirar el asiento, seguir los pasos y volverlo a atornillar.
Tapizar una silla de madera
Normalmente, las sillas que se tapizan suelen ser de madera. Este material permite introducir grapas o clavos para fijar la tela, y retirarlos cuando se quiera cambiar. Además de tapizarla, puedes renovar tu silla de madera eliminando el barniz antiguo con un decapante y aplicando uno nuevo (el acabado satinado le va genial a este material), o aplicando una mano de pintura a la tiza en un color de tendencia. Un consejo: hazlo antes de tapizarla para no manchar la tela.
Tapizar una silla de oficina o giratoria
Las sillas de oficina o giratorias se pueden tapizar, pero en algunos modelos que llevan el respaldo unido al asiento resulta bastante complicados. Si ambas piezas son sencillas y van separadas, solo tienes que desatornillarlas y retirar la tela. Utiliza las piezas como patrones para cortar el tejido nuevo, y fotografía o graba el proceso de retirada para tener claro cómo van colocadas.