Cómo tapizar un cabecero de cama paso a paso
¿Quieres saber cómo tapizar un cabecero para el dormitorio? Es bastante más fácil de lo que pudieras pensar, sobre todo si cuentas con las herramientas necesarias y sigues los pasos que te explicamos en esta guía. El resultado te sorprenderá.
- Materiales y herramientas para tapizar un cabecero
- Cómo tapizar un cabecero de cama paso a paso
- ¿Cuánto cuestan los servicios de tapicería?
El cabecero es una pieza clave en la decoración del dormitorio. Los modelos tapizados son tendencia: visten mucho los espacios, aportan una agradable sensación de confort y aíslan la cama del frío y los ruidos. Pero si los precios de las tiendas te han desanimado, no te preocupes: te contamos cómo tapizar un cabecero de cama para reducir el coste a menos de la mitad.
Lo más importante es que cuentes con las herramientas necesarias para el trabajo. Después, solo tendrás que medir el espacio, comprar los materiales y ponerte manos a la obra. ¿Te animas a hacerlo este fin de semana? Pues no lo dudes: el resultado merece la pena.
Y si prefieres contratar a un profesional, empieza por investigar los precios de tapicería en tu zona. ¡Y no te precipites!
Materiales y herramientas para tapizar un cabecero
Como en cualquier trabajo de bricolaje, para tapizar un cabecero el primer paso es hacerse con los materiales y herramientas imprescindibles para un buen resultado. Son los siguientes:
Materiales:
- Cabecero o tablero de MDF. Si vas a renovar tu cabecero cambiándole la tela (y, si es necesario, el relleno), será el primer material de nuestra lista. Pero lo más habitual es partir de cero, es decir, crear un cabecero tapizado con un tablero. Necesitarás una pieza de MDF de 8 mm de espesor, del ancho de la cama más 10-15 cm a cada lado y unos 100 cm de altura. Lo mejor es que sea rectangular, para facilitar el grapado y el tensado de la tela.
- Espuma. Aportará el acolchado y añadirá aislamiento. Elige una pieza de la misma medida que el cabecero, con unos 8 cm de grosor y densidad media.
- Guata. La guata se vende en planchas y sirve para redondear la forma de la espuma. Hará tu cabecero más blando y acogedor. Necesitarás una pieza algo más grande que el cabecero para poderla grapar por detrás: intenta que tenga unos 20 cm más por cada lado.
- Tela. A la hora de tapizar, es importante escoger tejidos adecuados para el trabajo. Lonetas, brocados, terciopelos... Son telas resistentes y que no se deforman. Cuidado con los estampados, sobre todo con las rayas y los cuadros: si tensas mucho la tela se deformarán. En cuanto al color y el estilo, escoge un tono a juego con la decoración del dormitorio y que combine bien con los cojines y la ropa de cama.
- Pegamento de contacto. Lo necesitarás para pegar la espuma al cabecero antes de colocar la guata. Así te resultará mucho más sencillo.
Herramientas:
- Metro. Para medir la parte superior de la cama y determinar el tamaño del tablero.
- Tijeras y cúter. Un cúter afilado te ayudará a redondear las esquinas de la espuma. Y las tijeras son indispensables para cortar la guata y la tela.
- Grapadora de pistola y grapas. Sin esta herramienta, será muy difícil que puedas fijar correctamente los tejidos. Las mejores grapadoras son las eléctricas, con cable o a batería. En cuanto a las grapas, las más recomendables son las de 6 mm de profundidad.
- Pata de cabra y tenazas. La pata de cabra es muy útil para sacar fácilmente clavos y grapas. Te resultará imprescindible si vas a retapizar el cabecero, pero también para quitar los que hayas colocado mal. Y las tenazas ayudan a extraerlos por completo.
Cómo tapizar un cabecero de cama paso a paso
Y ahora, ¡manos a la obra! Sigue estos pasos para renovar el cabecero de tu cama o construir uno nuevo súper económico, actual y decorativo.
Paso 1. Quita la tela vieja al antiguo cabecero
En el caso de que vayas a retapizar tu cabecero, empieza colocándolo sobre el suelo o una mesa grande. Con la pata de cabra, levanta las grapas o los clavos para extraerlos. Si alguno se resiste o se rompe, sácalo con las tenazas. ¿El relleno está en buen estado? Lo puedes conservar, pero si está deteriorado lo mejor es cambiarlo.
Si vas a partir de cero, mide y encarga un tablero de MDF como te indicábamos en el apartado de materiales. Será la base de tu nuevo cabecero tapizado.
Paso 2. Encarga la espuma y fíjala al cabecero
Cuando vayas a comprar la espuma, pide que te la corten con la misma medida que el cabecero. Ya en casa, aplica pegamento de contacto en la cara que vayas a forrar y en la espuma. Espera el tiempo que indique el envase y pégala con cuidado, vigilando que los bordes coinciden exactamente con los del tablero. Con el cúter, recorta un poco las esquinas para darles forma redondeada.
Paso 3. Forra la espuma con guata
Pon la guata sobre la mesa de trabajo y coloca el cabecero encima, con la espuma hacia la guata. Céntralo y grapa la guata en la trasera, colocando grapas cada 10 cm más o menos. Hazlo en forma de cruz: grapa el centro de uno de los laterales largos, tensa la guata con cuidado (es bastante frágil) y grapa el centro también.
Haz lo mismo en los laterales cortos. Ve avanzando hacia las esquinas de forma progresiva hasta terminar todo el contorno. Corta el sobrante.
Paso 4. Tensa y grapa la tela
Coloca la tela sobre la mesa de trabajo con el reverso hacia arriba. Pon encima el cabecero, céntralo y grapa los bordes igual que la guata, empezando por los centros y haciendo una cruz. En esta ocasión tendrás que tensar bien la tela para evitar arrugas.
Si tiene estampado, conviene fijarla a la espuma con alfileres largos para evitar que se deforme. Pon las grapas de forma continua y sin dejar huecos entre ellas, intentando salvar las que fijan la guata.
Paso 5. Dobla las esquinas y grápalas
Cuando llegues a la esquina, dobla la tela de manera que el pliegue quede hacia fuera. Intenta cortar toda la tela que sobre para evitar bultos o deformaciones. En esta zona tendrás que tensar la tela con fuerza, ya que es donde más arrugas se generan. Si no queda bien, quita las grapas con la pata de cabra y vuelve a empezar.
Corta toda la tela que sobre. Para un acabado perfecto, puedes forrar la trasera con una pieza de tela que oculte las grapas y los materiales. Cose los dobladillos y pégala con pegamento de contacto o cinta de doble cara.
Paso 6. Coloca el cabecero en su lugar
Lo más recomendable es fijar el cabecero a la pared para evitar que se caiga si retiras la cama de su lugar. Puedes sujetarlo con dos hembrillas atornilladas en la cara posterior y dos escarpias, colocadas en la pared con tacos de expansión. También puedes emplear colgadores de velcro, que evitan hacer agujeros en la pared.
¿Cuánto cuestan los servicios de tapicería?
Como verás, este trabajo no resulta no resulta demasiado difícil. Pero si prefieres contratar el servicio o quieres recuperar un modelo especialmente complicado o valioso, lo mejor es recurrir a empresas de tapicería. Los profesionales te garantizarán un resultado impecable.
¿Cuánto cuesta tapizar un cabecero? En general, calcula unos 200-250 euros por un modelo en color liso, con polipiel o tela lavable. Si tiene capitoné, el coste subirá a unos 350 euros; y si lleva tachuelas, desde 450 euros. Retapizar un cabecero en cuero sale por unos 800 euros en adelante.