Cómo hacer una calabaza de Halloween paso a paso
Son muchas las tradiciones de otras culturas que hemos ido incorporando al imaginario colectivo de nuestro país. Desde el ya mítico Papá Noel, originariamente conocido como Santa Claus o San Nicolás, hasta el Black Friday, pasando por el Oktoberfest. Pero, sin duda, una de nuestras favoritas es Halloween, una festividad celebrada la víspera de Todos los Santos, es decir, cada 31 de octubre.
En esta jornada, de origen pagano, se celebraba la llegada del invierno y, con él, el fin de la cosecha. Pero además, se creía que era un momento de unión entre el mundo de los vivos y el de los muertos y que los espíritus caminaban entre los humanos. Por este último motivo, las personas se disfrazaban, con el fin de ser asustados por los espíritus durante la noche de Halloween.
Los disfraces, a su vez, iban acompañados con decoraciones para Halloween de lo más terroríficas y una de las más clásicas son las calabazas con caras talladas. El motivo de la utilización de esta hortaliza no es otro que una sobre producción de la misma durante un otoño, motivo por el cual comenzaron a usarlas como medio para ahuyentar a los espíritus de las casas.
Ahora que ya conocemos ligeramente el origen de esta fiesta y el motivo por el que se usan estos elementos decorativos, ha llegado el momento de saber cómo hacer una calabaza de Halloween, ¿no te parece? A continuación, vamos a conocer los pasos a seguir.
Cómo hacer una calabaza de Halloween en casa
Para saber cómo hacer una calabaza de Halloween tan solo hay que seguir los pasos que se muestran a continuación, son de lo más sencillos. Es importante conseguir un buen ejemplar, dado que es la base para lograr el mejor resultado. Para ello, opta por una calabaza fresca, que no presente ningún golpe y que tenga un buen tallo.
También vamos a necesitar un lápiz, un folio, un rotulador, un cúter y un cuchillo.
Y cuando tengas tu calabaza lista para ser decorada y las herramientas pertinentes, ¡es momento de ponerse manos a la obra!
1. Cortar la tapa
El primer paso, como se comentaba anteriormente, es seleccionar la calabaza más adecuada para ser decorada. Pero una vez hecho esto, llega el momento de comenzar con el trabajo creativo, iniciando el vaciado de esta hortaliza.
Lo primero que se debe hacer es dibujar una línea en la parte superior para hacer la tapa. Esta nos servirá como “puerta de entrada” al resto de la calabaza, permitiendo que el vaciado de la misma sea más sencillo y funcionando, como su propio nombre indica, como tapa, una vez se haya terminado la decoración.
Ahora bien, para que la tapa sea lo más correcta posible, se recomienda dibujar un círculo alrededor del tallo, dejando espacio suficiente para poder retirar el interior de la calabaza.
Hecho esto, procederemos a cortar la tapa, primero marcando la zona pintada con un cúter para, finalmente, recortar por completo con un cuchillo.
A modo de consejo para que el resultado sea perfecto, se recomienda retirar la tapa haciendo un corte angular, para que posteriormente, cuando se coloque de nuevo sobre la calabaza, esta no caiga en el interior.
2. Sacar toda la pulpa
Una vez se haya retirado la tapa por completo, llega el momento de limpiar el interior de la calabaza.
En primer lugar, es necesario quitar la pulpa, es decir, todas aquellas semillas que se encuentran dentro de la hortaliza. Para ello, basta con utilizar nuestras manos.
3. Vaciar la calabaza
Ahora bien, una vez se haya sacado la parte más superficial del interior de la calabaza, es necesario retirar por completo todo el relleno de la misma que se encuentra adherido a las paredes.
Se puede hacer de manera sencilla con una cuchara normal o bien con una cuchara de helado, estos utensilios nos permitirán sacar fácilmente todo el relleno, raspando las paredes.
Cabe destacar que es recomendable, en la parte que se va a utilizar como cara de la calabaza, retirar aún más relleno, dejando esa pared más fina para facilitar el posterior tallado.
4. Hacer primero un boceto del diseño en un papel
Antes de proceder a tallar la cara en la calabaza, es necesario crear primero el diseño. Para ello, se recomienda hacer el dibujo en una hoja de papel, primero con lápiz y posteriormente repasarlo con rotulador.
5. Cortar la boca y los ojos
Llega otro de los momentos clave de esta manualidad, el de tallar la cara directamente en la calabaza.
Una forma sencilla es colocar el papel que previamente hemos dibujado, sujetándolo con un poco de celo a la propia calabaza.
Para estampar el diseño en la hortaliza, se recomienda que esta esté bien sujeta, para evitar que se mueva, y proceder a pasar el diseño a la misma con un punzón o un cúter.
Cuando ya se ha obtenido el dibujo o, al menos, una idea del mismo, se puede comenzar a retirar la piel, siguiendo las líneas con fuerza con la ayuda de un cuchillo.
Hecho esto, ya solamente queda el último paso, introducir las luces dentro de la calabaza y colocar de nuevo la tapa.
6. Mantener fresca la calabaza
Como se adelantaba anteriormente, se trata de una manualidad que se lleva a cabo con una hortaliza fresca, por lo que es muy común que, una vez tallada y expuesta, esta pueda llegar a dañarse, haciendo que se oscurezca la pulpa y se reblandezca.
Para evitar que esto ocurra, alargando lo máximo posible la frescura de la calabaza, se aconseja untar los bordes que se han cortado con vaselina.
Por otro lado, en caso de que se nos haya olvidado aplicar este producto y veamos que la calabaza ya ha comenzado a dañarse, podemos revitalizarla introduciéndola boca abajo en agua muy fría durante unas cuantas horas, hasta que comenzamos a ver resultados.
Como opción: si no quieres esculpir la calabaza, ¡dibújala!
Se trata de una manualidad de lo más sencilla, pero es posible que pueda resultar algo peligrosa si se quiere hacer con niños muy pequeños.
En ese caso, se puede optar por una alternativa igualmente original y llamativa, ¡pintar la cara de manera directa en la calabaza! Para ello, fusionaríamos los puntos 4 y 5, es decir, que el diseño se dibujaría de manera directa en la hortaliza y se repasaría con rotulador, pintando también el interior de las líneas.
Una opción rápida, sencilla y de lo más segura para los más peques.