¿Cómo funciona una estufa de parafina?
Si quieres saber cómo funciona una estufa de parafina, cuál es su manejo y funcionamiento y cuándo son uno de los tipos de calefacción buenos para calentar el hogar, ¡sigue leyendo! Te lo contamos todo sobre estas estufas, tan clásicas como eficaces.
- Cómo funcionan las estufas de parafina de mecha
- Cómo funcionan las estufas de parafina electrónicas
- ¿Cómo se realiza el mantenimiento de una estufa de parafina?
- ¿Cuánta luz gasta una estufa de parafina?
- Ventajas de las estufas de parafina
¿Cómo funciona una estufa de parafina? Estos aparatos son calefactores portátiles que funcionan por combustión. El proceso es muy simple: el dispositivo eléctrico genera una chispa que prende el líquido (parafina, también llamada queroseno) y este se expande, emitiendo calor al espacio. Estas estufas pueden calentar estancias de entre 20 y 70 metros cuadrados de forma rápida y eficaz.
Según su funcionamiento, las estufas de parafina o queroseno pueden ser de dos tipos: de mecha o electrónicas. Aunque ambas siguen el mismo principio básico, tienen características distintivas que las hacen más adecuadas según las necesidades o el espacio a calentar. A continuación te contamos cuáles son sus diferencias y cómo escoger la más adecuada.
Cómo funcionan las estufas de parafina de mecha
Las estufas de parafina de mecha son las más tradicionales, y las que primero salieron al mercado. Existen desde hace décadas y siempre han demostrado su capacidad para calentar espacios de forma rápida y puntual. Su funcionamiento no puede ser más simple: constan de una resistencia eléctrica, un depósito de combustible, una mecha cilíndrica y un quemador. La mecha está dentro del quemador, normalmente de rejilla, y su extremo inferior está sumergido en el depósito.
Cuando accionamos el encendido, la resistencia eléctrica (que funciona a pilas) genera una chispa. La chispa entra en contacto con la mecha empapada de combustible, que se prende. El quemador que la rodea difunde el calor de manera uniforme, emitiéndolo a la estancia. Para que prenda, la mecha debe estar bien empapada de parafina.
Estas estufas cuentan también con mando para regular el calor, botón de apagado y sistemas de seguridad obligatorios. Las más eficaces son las de doble llama: incluyen una cámara de combustión a la que pasan los gases emitidos por la combustión de la parafina. Allí, un aporte extra de oxígeno genera una segunda llama, lo que permite obtener más calor con menor consumo de combustible.
Cómo funcionan las estufas de parafina electrónicas
Las estufas de parafina electrónicas son la evolución de las de mecha. Tienen muchas ventajas que las hacen más eficientes, cómodas de usar y confortables. Sus únicas desventajas son su precio (más elevado) y que para funcionar deben estar enchufadas a la red, por lo que no se pueden trasladar o utilizarse en espacios sin electricidad.
Estas estufas no incluyen mecha. En su lugar, disponen de un quemador de inyección. Un microprocesador electrónico controla la inyección de parafina en el quemador, donde se enciende la llama. También llevan un ventilador interno que aprovecha la utiliza para difundir el calor: esto las hace más ahorrativas y confortables, permitiendo calentar más espacio en menos tiempo (y con menos combustible).
Por otra parte, las estufas de parafina electrónicas incluyen termostatos que hacen posible regular la temperatura. Las hay con programador, ideales para ajustar el encendido y apagado a determinadas horas. E incluso hay modelos con conexión por WiFi y control a distancia, a través del teléfono o la tablet. Por último, tienen una ventaja más: sus quemadores son autolimpiables, lo que facilita considerablemente el mantenimiento.
¿Cómo se realiza el mantenimiento de una estufa de parafina?
Mantener en forma una estufa de parafina no es difícil. Basta con rellenar el depósito de combustible de forma regular, cambiar la mecha cada temporada (o cuando lo recomiende el fabricante) y limpiarla por dentro y por fuera cuando acumule suciedad. Las estufas electrónicas, como comentábamos antes, llevan quemadores autolimpiables que facilitan su mantenimiento.
¿Cómo se carga el depósito de una estufa de parafina?
Cargar el depósito de combustible no puede ser más sencillo. En primer lugar, hazte con un bidón de parafina o queroseno que te sirva para varias cargas y te ahorrarás viajes a la tienda. Si el olor del combustible te resulta desagradable (aunque es bastante tenue), compra parafina desodorizada.
¿Ya tienes el combustible? Abre la portezuela de la carcasa de la estufa, donde se encuentra el depósito. Cógelo del asa y sácalo de su lugar. Si te haces con una manguera provista de una bomba manual, te será mucho más fácil cargarlo y ensuciarás menos. Quita el tapón del depósito de la estufa y el del bidón, introduce el extremo de la bomba en el depósito y mete el tubo de la bomba en el bidón. Acciona la bomba con la mano para ir pasando la parafina al depósito, hasta que se llene. Cierra el tapón y mételo de nuevo en la carcasa.
¿Cómo se cambia la mecha en una estufa de parafina?
Este proceso es algo más complicado. Para cambiar la mecha, empieza comprando una del tamaño y material que indique el fabricante para tu modelo de estufa. Después, retira el depósito y las pilas, quita la rejilla frontal y el cilindro que protege al quemador, y extrae el mando regulador frontal tirando suavemente hacia delante. Para retirar la carcasa, solo tienes que quitar los tornillos de estrella de la base y levantarla después. Con el mecanismo al descubierto, afloja las palomillas que sujetan la base del quemador y levántala para acceder a la mecha. Después, en la parte frontal busca el tornillo que fija el soporte del mando regulador frontal, y quítalo también.
Vuelve a colocar el mando regulador (que retiraste antes) en su eje y gíralo hasta el final, hacia la derecha. A continuación, saca el collar con la mecha vieja y retírala. Coloca la mecha nueva y encájala en el collar. Elimina los restos de combustible de la base; puedes usar una manguera con bomba (como la que se usa para cargar el depósito) y pasarlo al bidón o al propio depósito. Encaja el collar con la mecha nueva, gíralo para ajustarlo y coloca de nuevo todas las piezas; comprueba que todo funciona perfectamente. Atornilla la carcasa, pon el mando, coloca el quemador y la rejilla y pon de nuevo las pilas.
¿Cuánta luz gasta una estufa de parafina?
Las estufas de parafina, como es lógico, utilizan este combustible para funcionar. Esto significa que no consumen electricidad para calentar los espacios, aunque sí la necesitan para determinadas funciones:
- Las estufas de mecha llevan pilas (normalmente, 4 pilas gruesas) para encender la resistencia eléctrica que prende la mecha. Las pilas duran mucho, ya que apenas consumen energía para hacer saltar la chispa.
- Las estufas electrónicas sí van conectadas a la red eléctrica. Como comentábamos antes, la necesitan para accionar el ventilador y alimentar el panel electrónico, el termostato y los controles. Sin embargo, consumen poquísima luz: entre 13 y 24 W/h.
Ventajas de las estufas de parafina
Pasan los años y las décadas, y las estufas de parafina siguen utilizándose en muchas viviendas. En lugar de desaparecer, los fabricantes siguen innovando con modelos conectados, con más prestaciones y mayor seguridad. La razón: tienen muchas ventajas. Quédate con las más importantes:
- No necesitan obras ni instalación. Las electrónicas solo precisan de una toma de corriente.
- La parafina se vende en grandes superficies y es un combustible económico.
- Apenas desprenden olor, y el poco que emiten se puede eliminar adquiriendo parafina desodorizada.
- Son seguras. Todas llevan sistemas antivuelco obligatorios que evitan accidentes. De todas formas y por precaución, no se deben dejar solos con ellos a los niños o las mascotas.
- Se apagan automáticamente si detectan niveles de CO2 altos en el ambiente.
- Calientan espacios grandes con rapidez.
- Las estufas electrónicas se pueden regular y programar. Algunas incluso se conectan a la red WiFi.
- Apenas requieren mantenimiento.
- Son pequeñas, ligeras y fáciles de transportar.