¿Cómo bajar la presión de la caldera?
Si has notado que la presión de tu caldera está más alta de lo habitual, no entres en pánico. Ver que la aguja de presión sube no es una situación inusual, pero sí es importante solucionarla rápidamente para evitar problemas mayores.
En este artículo, te vamos a contar cómo bajar la presión de la caldera de manera fácil y segura. A veces, un pequeño ajuste puede ser todo lo que necesitas para que tu caldera vuelva a funcionar como antes.
Te explicamos paso a paso lo que puedes hacer antes de llamar a un técnico y lo mejor de todo es que no necesitas ser un experto para hacerlo, créenos.
- Cómo quitar presión a la caldera paso a paso
- ¿Por qué se sube la presión de la caldera sola?
- ¿Qué hacer si sube la presión de la caldera?
- ¿A cuánto tiene que estar la presión de la caldera?
Cómo quitar presión a la caldera paso a paso
Si detectas que el manómetro de la caldera está cerca de los 3 bares o los supera, es una señal de que la presión está demasiado alta y esto puede poner en riesgo el funcionamiento del sistema. También puedes notar que la válvula de seguridad se abre para liberar el exceso de presión e incluso apreciar ruidos extraños en la caldera o los radiadores.
En cualquiera de estos casos, puedes echar mano de estos métodos para quitar la presión de la caldera. Vamos a verlos en detalle.
- Apaga la caldera.
- Purga los radiadores.
- Abre la válvula de seguridad.
- Revisa el vaso de expansión.
- Abre la llave de vaciado.
1. Apaga la caldera
El primer paso para abordar una presión elevada en la caldera es apagarla, así detendrás el proceso de calentamiento del agua. Espera entre 15 y 30 minutos antes de hacer cualquier otra acción. Así darás tiempo a que el sistema se enfríe un poco y te resulte más seguro manipularlo.
La presión de la caldera puede estabilizarse por sí sola una vez que el sistema se apaga, sobre todo si el aumento de presión es momentáneo o causado por una fluctuación temporal.
No obstante, si después de esperar y apagar la caldera sigues viendo que la presión se mantiene alta o continúa subiendo, es hora de seguir con otros pasos.
2. Purga los radiadores
En caso de que la presión de la caldera siga alta después de apagarla, otro de los pasos más efectivos es purgar los radiadores. Este proceso ayuda a liberar el aire atrapado en el sistema de calefacción (que es una de las causas más comunes de un aumento en la presión de la caldera y suele ser el origen de esos extraños ruidos en los radiadores).
Te recomendamos comenzar por el radiador más cercano a la caldera porque es el primero en recibir el agua del sistema y, por tanto, puede acumular más aire. Si otros radiadores emiten ruidos, puedes purgarlos también.
Para purgar tus radiadores:
- Apaga la caldera y deja que el sistema se enfríe.
- Coloca un recipiente o un trapo bajo el purgador del radiador para recoger cualquier agua que pueda salir durante el proceso.
- Los radiadores suelen tener un purgador en uno de los extremos. Usando la llave de purga (o un destornillador plano si no la tienes), gira el tornillo del purgador en el sentido contrario a las agujas del reloj. Esto liberará el aire atrapado en el radiador.
- Mientras abres el purgador, escucharás primero un silbido, que es el aire escapando. Una vez que el aire haya salido por completo, comenzará a salir agua. Deja que el agua fluya hasta que salga limpia, sin burbujas ni impurezas.
- Una vez que el agua fluya de manera constante, cierra el purgador girando el tornillo en el sentido de las agujas del reloj.
Después de purgar el radiador, revisa el manómetro de la caldera. Si la presión ha vuelto a niveles normales… ¡has dado con la clave!
3. Abre la válvula de seguridad
Si después de apagar la caldera y purgar los radiadores la presión sigue siendo demasiado alta, otra opción que puedes intentar es abrir la válvula de seguridad. Este componente libera automáticamente el exceso de presión en el sistema cuando supera un nivel seguro.
De antemano debes saber que abrir la válvula de seguridad es un procedimiento que requiere precaución, ya que si no se realiza correctamente puedes derramar agua caliente o dañar la válvula.
Por ello, es importante seguir los pasos adecuados y no andar con prisas.
- Apaga la caldera.
- Localiza la válvula de seguridad que suele estar en el lateral de la caldera, cerca del manómetro (el indicador de presión).
- Coloca un recipiente, cubo o trapo grande debajo de la válvula de seguridad.
- Con mucho cuidado, comienza a girar la válvula en sentido contrario a las agujas del reloj. Hazlo lentamente para controlar el flujo de agua y evitar derrames accidentales.
- Observa el manómetro y tan pronto como la presión vuelva a niveles normales (entre 1 y 2 bares), cierra la válvula.
❗ ¡Ojo! Aunque la válvula de seguridad está diseñada para liberar presión, no es una solución permanente. Si necesitas abrirla frecuentemente, es probable que haya un problema subyacente en la caldera que necesite una revisión profesional por parte de empresas de mantenimiento de calderas de gas.
4. Revisa el vaso de expansión
¿Ninguna de las soluciones anteriores han funcionado? Pues quizá el problema esté en el vaso de expansión, que es el encargado de absorber las variaciones de volumen del agua debido a los cambios de temperatura y presión dentro del sistema de calefacción.
Cuando esta pieza se avería por diferentes razones (la más común es un fallo de la membrana interna que se expande y contrae), la presión de la caldera puede aumentar sin control.
Puedes encontrar el vaso de expansión dentro de la caldera. Consulta el manual de usuario de tu caldera para identificar la ubicación exacta del vaso y échale un vistazo en busca de daños. Si es así, lo mejor es reemplazarlo por uno nuevo.
5. Abre la llave de vaciado
Tras intentar todas las sugerencias que te hemos dado sin éxito, solo te queda abrir la llave de vaciado para liberar agua del sistema y, así, reducir la presión dentro de la caldera. Es un método eficaz, pero procede con cautela para no pasar de rosca la llave o provocar una caída excesiva de presión.
Ten en cuenta que no todas las calderas cuentan con una llave de vaciado, pero si la tuya la tiene, puede ser útil para restablecer el equilibrio de presión en el sistema. Basta con dar con la llave (puede ser una válvula pequeña o un tornillo de válvula) y abrirla en sentido contrario a las agujas del reloj a la vez que colocas un recipiente debajo para recoger el agua.
Detén el flujo de agua cuando la presión esté en los niveles normales recomendados (entre 1 y 2 bares) y cierra la llave de vaciado girándola en sentido horario.
¿Por qué se sube la presión de la caldera sola?
Puede haber diferentes causas que explican la subida de la presión y debes dar con ella para decidir si puedes solucionarlo por ti mismo o si necesitas la ayuda de un técnico en reparación de calderas.
Presión alta con la caldera apagada
Cuando la presión de la caldera es alta mientras el sistema está apagado, puede suceder:
- Exceso de agua en el sistema si la llave de llenado de la caldera no está completamente cerrada.
- Obstrucción en el sistema de calefacción a causa de aire o sedimentos acumulados en tuberías o radiadores.
- Problemas con el intercambiador (obstrucción o defecto interno) que transfiere el calor del agua caliente al circuito de calefacción.
Este último problema es más complicado de detectar porque no siempre genera síntomas obvios. Aquí lo más seguro es que necesites un diagnóstico profesional para reparar el componente dañado.
Presión alta con la caldera encendida
También puede darse que la presión de la caldera esté alta mientras el sistema está operativo. En este escenario, el origen puede estar en:
- Fallo en el vaso de expansión (recuerda que es la pieza que se ocupa de absorber las fluctuaciones de presión dentro del sistema). Esta suele ser una razón frecuente cuando la caldera pierde presión y no hay fugas.
- Fugas en las tuberías, radiadores o incluso en la propia caldera que suban el nivel de presión con el tiempo, ya que, para compensar la pérdida de agua, la caldera intenta añadir más agua automáticamente.
➡️ Antes de leer, puede que te interese conocer el precio de instalar una caldera.
¿Qué hacer si sube la presión de la caldera?
Cuando la presión de la caldera sube más allá de los niveles recomendados está claro que algo no anda bien. Te aconsejamos que te lo tomes en serio porque mantener esta situación en el tiempo tan solo puede terminar mal como falta de eficiencia, averías en el sistema y hasta puede haber riesgos de seguridad (sí, la explosión es una opción).
Ahora ya conoces qué métodos puedes poner en práctica para estabilizar la presión. De todos modos, si no lo ves claro, la mejor opción es dejar la tarea en manos de verdaderos especialistas. Un profesional podrá realizar una inspección más exhaustiva de la caldera y el sistema de calefacción para identificar y solucionar el problema de forma segura.
❗ De hecho, las revisiones periódicas en estos equipos son totalmente convenientes (y obligatorias cada 2 años).
¿A cuánto tiene que estar la presión de la caldera?
Para saber si la presión de tu caldera está en el rango correcto, hay que conocer datos. Así que ahí van. La presión ideal de una caldera debe estar entre 1 y 2 bares (bar es la unidad de medida de presión utilizada en sistemas de calefacción). Sin embargo, la presión exacta puede variar ligeramente según el tipo de caldera, el modelo y las recomendaciones del fabricante.
Tenlo claro:
- Cuando la caldera está apagada y el sistema está frío, la presión debe estar entre 1 y 1,5 bares.
- Cuando la caldera se enciende y empieza a calentar el agua, la presión aumenta ligeramente, pudiendo llegar hasta 2 bares sin que se considere un problema. Algunos sistemas permiten que la presión suba un poco más, pero si llega a los 3 bares o más, debes tomar medidas.