Cómo aislar ventanas correderas para que no entre el frío
¿Tienes la casa llena de estos cerramientos y has notado que se cuela el viento y el ruido de la calle a través de ellos? Aunque son geniales para ahorrar espacio, su capacidad de aislamiento no siempre es la mejor y lo lógico es querer arreglar este déficit cuanto antes. Si el tema te preocupa y buscas cómo aislar ventanas correderas, son muchas las opciones a plantearte y la mayoría las puedas realizar tú. Sigue leyendo y verás que no exageramos.
Soluciones sobre cómo aislar una ventana corredera
Cuando alguien elige ventanas con este tipo de apertura al reformar su casa, seguramente desconoce que pueden llegar a ser las causantes de hasta un 35 % de pérdida de energía usada para la calefacción. El dato es para pensárselo y más ahora, cuando la subida de los precios del gas y la electricidad parece ser un fenómeno incontrolable en los mercados.
Como no es cuestión de cambiarlas, la solución a la pregunta cómo aislar ventanas correderas pasa por recurrir a diferentes soluciones para que no se pierda calor por ellas, o minimizarlo en la medida de lo posible. Veamos de qué se tratan para que puedas elegir la que más te convenza y, si quieres, te informes sobre el precio de aislar ventanas. No olvides que variará bastante en función de los materiales a usar y del tipo de trabajo a realizar:
1. Con burletes para ventanas
Es la alternativa más económica y sencilla, poner burletes en ventanas, y si te decantas por ellos descubrirás que dentro de su oferta los hay de distintos materiales y diseños. En función del nivel de desajuste se aconseja colocar uno u otro y todos vienen a ser una cinta selladora adhesiva que se debe fijar en los carriles de los elementos estructurales para lograr un cierre hermético.
En concreto, los burletes de silicona son muy eficaces, logran un ahorro energético de hasta el 40% y su vida útil es larga. También están los de poliuretano, que son adhesivos universales pensados para colocar cuando hay desajustes de 1 a 5 mm. Al parecer, el que mejor se ajusta a estos cerramientos es el burlete perfil en D, con el que podrás llegar a cubrir desajustes que van de 3 a 7 mm. Sin olvidarnos del burlete perfil en V, que incluye cepillo.
2. Aislar el cajón de la persiana
Esta opción es perfecta cuando el problema es cómo aislar ventanas correderas antiguas. Quizá te parezca increíble pero si tienes una ventana corredera de muchos años, entrará una cantidad importante de frío y ruido a través de este elemento porque su cierre no es hermético. La solución pasa por llenar su interior con materiales aislantes, como las planchas de poliestireno y la lana de roca, cortados a la medida del cajón. Al tratarse de productos transpirables no habrá problemas de condensación. Y si la ventana es más moderna y va integrado en el marco, solo habrá que acoplar en él un aislamiento especial para persianas.
3. Con forro térmico o cortina de aislamiento
Sin ningún trabajo de bricolaje de por medio con esta solución es posible obtener un ahorro en calefacción considerable, alrededor de un 40%. Además de ser una gran aliada para frenar la entrada de calor en verano, hasta en un 80%. Así que vale la pena pensar en ellas, ¿no? Por intentarlo, que no quede. Estas cortinas se suelen fijar a las caídas normales que tenemos en casa mediante tiras de velcro, se presentan en distintos materiales y cuanto más tupidas sean, mejor será su capacidad de aislamiento.
4. Sellar el cerco de la ventana
El paso del tiempo también hace que estos cerramientos se desgasten y que el yeso de la pared que rodea a los marcos se deteriore y agriete. Lo más normal es que se produzcan pérdidas de calor a través de estas fisuras. O simplemente lo que puede ocurrir es que su sellado sea deficiente (por dentro de la habitación y por fuera). ¿Cómo aislar ventanas correderas con este problema? Una excelente opción es inyectando espuma de poliuretano, este se irá expandiendo por la estructura y una vez puesto, admite ser recortado y pintado.
Pero antes de ponernos manos a la obra, es muy importante tener claro qué tipo de ventana corredera tenemos en casa en función de su remate:
- Con remate de obra. Una vez aplicada la espuma de poliuretanos, es necesario extender masilla para tapar y después pintar.
- Con tapeta. Es preciso retirarla para ver si hay huecos y si los hay rellenarlos con espuma. Luego volver a ponerla con una adhesivo especial y aplicar masilla.
- Con solape. En este tipo de ventanas se puede aplicar el mismo proceso de sellado que en el de los cerramientos rematados de obra.
5. Cambiar las ventanas por unas con mejor aislamiento
Ir pidiendo presupuesto para cambiar las ventanas suele ser la mejor inversión, ganarás en confort térmico y las facturas energéticas de casa serán bastante más moderadas. Si escuchamos atentamente las recomendaciones de los fabricantes, las más eficientes para aislar del frío y el calor son las ventanas con doble vidrio o triple y sus correspondientes cámaras de aire. El aislamiento siempre es mayor a medida que el grosor del cristal sea más ancho y también la propia cámara. Además, estos cerramientos traen perfiles modernos, bien de PVC o de aluminio, muy resistentes y duraderos.
6. Aislar el vidrio
Si necesitas saber cómo aislar ventanas correderas con soluciones rápidas de aplicar para salir del paso, solo temporales, aquí va otra. En este caso es el cristal la zona por donde se cuela el frío, solo tienes que tocarlo para ver que está gélido y por tanto es imposible que esté aislando algo. Una forma eficaz y bastante casera de mejorar su aislamiento es colocar sobre el cristal una película de film transparente antivaho especial que actúa de barrera térmica y refleja el calor hacia dentro. No es muy estético pero cumple su papel hasta plantearnos sustituirlo por un doble o triple acristalamiento.
7. Comprobar el cepillo
A veces el aislamiento deficitario en estas ventanas se produce porque el cepillo que suelen llevar está deteriorado por el paso del tiempo, o sucio. En ese caso merece la pena sustituirlo por uno nuevo y comprobar si el problema ha desaparecido, al menos debería mejorar. El proceso de sustitución consiste en extraer el burlete viejo por los carriles de la ventana, hay que hacerlo con cuidado, estirando por uno de los laterales hasta sacarlo por completo. Después, solo hay que colocar el nuevo pasándolo por el carril poco a poco.
8. Arreglar desperfectos alrededor de la ventana
Cuando piensas en cómo aislar una ventana del frío puede que nunca te hayas planteado que la zona de pared que hay justo a su alrededor es un punto muy sensible. Pues lo es. Una pequeña grieta o la aparición de agujeros entre el marco del cerramiento y el tabique suelen ser fisuras por las que se suele escapar el calor de la calefacción, entrar el frío exterior y favorecer la humedad. Reparar estos desperfectos cuanto antes con una masilla flexible especial sin duda ayuda a que mejore su capacidad de aislamiento.
Ventajas de aislar ventanas correderas
Por si aún no eres muy consciente de lo beneficioso que es disfrutar de unas ventanas correderas perfectamente aisladas, repasamos brevemente sus pros:
- Eficiencia energética y ahorro económico. Verás cómo tu recibo disminuye en la misma proporción en que gastas menos en calefacción. El impacto medioambiental en el planeta también será menor.
- Temperatura estable. El confort térmico es otro de los importantes logros que podrás empezar a disfrutar porque tus espacios interiores estarán a salvo de pérdidas de calor.
- Bienestar acústico. Las habitaciones serán espacios más tranquilos porque estos cerramientos bien aislados también actúan como óptimas barreras contra el sonido de la calle más molesto, como el tráfico de las ciudades.