Cómo cambiar una llave de paso general antigua
Cambiar una llave de paso general antigua es algo inevitable en una vivienda, pero también en cualquier tipo de instalación de agua.
Y es que estas llaves pueden deteriorarse y provocar fugas que, cambiándolas, podemos evitar.
Aunque pueda parecer una tarea compleja, se puede realizar siguiendo una serie de pasos, y que te traemos hoy aquí.
- Herramientas y materiales para cambiar una llave de paso
- Cómo arreglar o cambiar la llave de paso general antigua paso a paso
- Principales problemas de la llave de paso
- Pruebas tras cambiar la llave de paso para comprobar su funcionamiento
- Mantenimiento preventivo de la llave de paso
- Tipos de llaves de paso
Herramientas y materiales para cambiar una llave de paso
Para cambiar una llave de paso general antigua, necesitarás:
- Llave inglesa ajustable: la usarás para aflojar y apretar las tuercas y conexiones de la llave de paso.
- Llave de tubo: ideal para acceder a espacios reducidos y proporcionar un mejor agarre en las tuercas a la hora de desmontar.
- Destornillador plano y de estrella: se emplean para quitar tornillos que puedan estar fijando la llave de paso o sus componentes.
- Cinta de teflón: indispensable para sellar las roscas de la nueva llave, evitando fugas en las conexiones.
- Nueva llave de paso: es el reemplazo que se instalará para asegurar un flujo de agua eficiente y sin problemas
- Trapos o toallas: te serán útiles para limpiar el área de trabajo y absorber cualquier derrame de agua durante el proceso.
- Recipiente para recoger agua: lo usarás para recolectar el agua residual que pueda salir al desmontar la llave antigua.
- Linterna: no te puede faltar para iluminar áreas oscuras donde se encuentra la llave de paso.
- Lubricante penetrante (opcional): se aplica en conexiones oxidadas o difíciles de mover, ayudando a aflojarlas con mayor facilidad.
Cómo arreglar o cambiar la llave de paso general antigua paso a paso
Cambiar tu llave de paso general antigua puede hacerse en 7 sencillos pasos, siempre que te hayas hecho con el listado de herramientas anterior. Son estos:
- Cortar el suministro de agua.
- Drenar el sistema.
- Limpiar la llave de paso.
- Desmontar la llave antigua.
- Preparar la nueva llave.
- Instalar la nueva llave.
- Comprobar la instalación.
Ahora, vamos a verlos de uno en uno.
1. Cortar el suministro de agua
Localiza la válvula principal de suministro, generalmente ubicada cerca del contador de agua (en muchas comunidades de vecinos se encuentra en el cuarto de contadores) o en la entrada de la vivienda.
Gira la válvula en sentido horario hasta que esté completamente cerrada.
2. Drenar el sistema
Abre todos los grifos de la casa, empezando por los pisos superiores y terminando en los inferiores. Esto ayudará a vaciar las tuberías de agua residual y liberar la presión. Deja los grifos abiertos hasta que dejen de gotear.
Coloca un recipiente debajo de la llave de paso que vas a cambiar para recoger el agua que pueda quedar en las tuberías.
3. Limpiar la llave de paso
Limpia el área circundante de la llave de paso para tener un espacio de trabajo despejado. Si hay un embellecedor, retíralo.
Si la llave está empotrada en la pared, es posible que necesites la ayuda de fontaneros profesionales.
4. Desmontar la llave antigua
Utiliza una llave inglesa o ajustable para aflojar las tuercas que sujetan la llave de paso antigua a la tubería. Gira en sentido antihorario para desenroscar.
Si la llave está oxidada o muy apretada, aplica un lubricante penetrante y espera unos minutos antes de intentar aflojarla de nuevo
Si sientes que la llave está demasiado trabada o que podrías dañar la tubería, detente y consulta precio de cambiar la fontanería de casa.
5. Preparar la nueva llave
Limpia las roscas de la nueva llave de paso y aplica cinta de teflón en ellas. Envuelve la cinta en el sentido de las agujas del reloj, dando varias vueltas para asegurar un buen sellado. Esto ayudará a prevenir fugas una vez instalada.
¡Importante! Verifica que la nueva llave sea del mismo tipo y tamaño que la antigua. Si tienes dudas, lleva la llave antigua a una ferretería para encontrar el reemplazo adecuado.
6. Instalar la nueva llave
Coloca la nueva llave de paso en la misma posición que la antigua. Enrosca las conexiones con la mano primero para evitar dañar las roscas. Luego, utiliza la llave inglesa para apretar firmemente, pero sin excederte (no aprietes demasiado, ya que podrías dañar las roscas o la propia llave).
Cuando termines, comprueba que la llave quede en la posición correcta.
7. Comprobar la instalación
Antes de restaurar el suministro de agua, cierra todos los grifos de la casa que abriste anteriormente. Abre lentamente la válvula principal de suministro y observa la nueva llave de paso y sus conexiones en busca de fugas.
Si detectas alguna, cierra inmediatamente el suministro y revisa las conexiones. Puede que necesites apretar un poco más o aplicar más cinta de teflón. Si las fugas persisten, considera llamar a fontaneros urgente.
Principales problemas de la llave de paso
Los problemas más comunes en las llaves de paso suelen estar relacionados con el desgaste natural, la acumulación de sedimentos y la exposición a condiciones adversas.
Estos problemas varían en gravedad, desde inconvenientes menores como un goteo leve hasta situaciones más serias que pueden requerir el reemplazo completo de la llave.
Veamos los más comunes:
Goteo
El goteo es un problema frecuente causado por el desgaste de las juntas internas o daños en el cuerpo de la llave.
Los factores que contribuyen a este problema son un uso prolongado que desgasta las juntas de goma o los sellos, la acumulación de minerales del agua dura que deteriora los componentes internos y las fluctuaciones de presión que pueden dañar las partes internas de la llave.
Se puede identificar fácilmente por la presencia de gotas de agua constantes o intermitentes cuando la llave está cerrada. Si no se soluciona, el goteo puede llevar a daños por humedad en áreas circundantes y la consecuente aparición de moho o corrosión.
Corrosión
Derivado de lo anterior, la corrosión es un problema grave que puede dificultar el movimiento de la llave y causar fugas.
Es más común en llaves antiguas o expuestas a humedad constante. Se produce por una incluyen reacción química entre el metal de la llave y los minerales del agua, sobre todo cuando esta tiene una alta salinidad.
El signo más visible de la corrosión es la presencia de óxido, decoloración o textura áspera en la superficie de la llave.
Si no se trata, puede producirse un deterioro progresivo de la llave, llevando a su fallo completo. Por no hablar de que el agua puede contaminarse con partículas de metal oxidado y que exponemos la vivienda a fugas.
Dificultad para girar
Este problema suele ser resultado de la acumulación de sedimentos o la corrosión interna, que impiden el movimiento suave de la llave.
Todo esto lo causan los depósitos de cal y otros minerales, que ocasionan una falta de lubricación en las partes móviles. Con el tiempo, se produce el desgaste de los componentes internos, que pueden llegar a romperse y hacer que llave quede inservible.
El principal síntoma es cuando se requiere un esfuerzo inusual para abrir o cerrar la llave. Si no se atiende, este problema puede llevar a fugas por no poder cerrar la llave de paso en caso de emergencia o que se rompa.
Pruebas tras cambiar la llave de paso para comprobar su funcionamiento
En general, tras cambiar la llave de paso, debes hacer esto para comprobar su funcionamiento:
- Abre lentamente el suministro principal de agua.
- Verifica que no haya fugas alrededor de la nueva llave.
- Comprueba la presión del agua abriendo varios grifos.
- Observa el funcionamiento de la llave al abrirla y cerrarla completamente.
Pero si ahondamos un poco, hay otras comprobaciones extra que te aseguran que la instalación está bien hecha o que no estás pasando por alto algún tipo de problema de llave. Las dividimos en ajustes finales, pruebas de presión y revisión de fugas.
Ajustes finales
Que la llave gira y cambia fácilmente de posición (sin obstrucciones), que las conexiones están bien apretadas y que no hay tensión entre la llave y las tuberías.
Pruebas de presión
Una de ellas ya la haces al abrir lentamente la válvula principal de suministro, pues permites que la presión aumente gradualmente en el sistema. También puedes comprobar la presión estática cerrando todos los grifos y viendo si la presión se mantiene estable en la nueva llave de paso.
No es mala idea, tampoco, verificar si el flujo de agua es constante y con la presión adecuada en varios grifos abiertos a la vez. Otra opción es abrirlos y cerrarlos rápidamente para crear cambios de presión y ver cómo responde la llave de paso (a esto se le llama generar ciclos de presión).
Revisión de fuga
Al examen de todas las conexiones y juntas de la nueva llave, puedes sumarle colocar un trozo de papel absorbente alrededor durante unos minutos. Si se humedecen, indican una fuga.
Algo más avanzado es utilizar un manómetro para medir la presión; si cae demasiado es posible que haya una fuga.
Si detectas cualquier anomalía durante el proceso, cierra el suministro de agua y revisa la instalación nuevamente. Consulta a un profesional si no sacas nada en claro.
Mantenimiento preventivo de la llave de paso
El mantenimiento preventivo de la llave de paso requiere de algunas acciones regulares que te ayudarán a preservar la eficiencia del sistema de fontanería y a ahorrar costes a largo plazo.
Implican inspecciones rutinarias, limpieza, lubricación y, en ocasiones, el reemplazo de componentes desgastados con tal de prevenir fallos y accidentes inesperados.
Esto es todo lo que puedes hacer para prolongar la vida útil de la llave de paso:
- Realiza inspecciones visuales periódicas: examina la llave en busca de signos de corrosión, oxidación, desgaste, acumulación de cal o sedimentos alrededor de las juntas, fugas… También comprueba que la manija o volante gire suavemente sin resistencia excesiva.
- Limpia regularmente el exterior de la llave: hazlo con un paño suave humedecido en agua tibia y jabón neutro. Evita el uso de productos abrasivos o químicos fuertes, ya que pueden dañar el acabado de la llave y acelerar su deterioro.
- Lubrica las partes móviles anualmente: las partes móviles que requieren lubricación incluyen el vástago, las roscas y los sellos internos. Es muy necesaria para reducir la fricción, prevenir el desgaste y facilitar el movimiento suave de la llave. Utiliza un lubricante específico para válvulas, como un spray de silicona o grasa para válvulas.
- Evita forzar la llave al abrirla o cerrarla: puedes saber si estás forzando la llave si sientes una resistencia inusual al girarla o si necesitas aplicar más fuerza de lo normal. Si la llave no gira fácilmente, es mejor investigar la causa en lugar de forzarla, ya que esto podría dañar los componentes internos.
- Considera reemplazar las llaves muy antiguas antes de que fallen: aunque no hay un método infalible para predecir cuándo fallará una llave, la dificultad creciente o ruidos al girarla son algunas de las señales que lo indican. También si aparecen pequeñas fugas persistentes y, sobre todo, algún signo de corrosión avanzada o desgaste en el cuerpo de la llave. Como norma, las llaves con más de 15-20 años de antigüedad están dentro de su tope de vida recomendado.
Tipos de llaves de paso
Los diferentes tipos de llaves de paso tienen características específicas que las hacen más adecuadas para ciertas aplicaciones:
- Llaves de compuerta: son ideales para contextos industriales, donde se necesita un control preciso del flujo. Tienen una baja resistencia al flujo cuando están completamente abiertas, así que permiten un paso sin restricciones del líquido. Son muy duraderas, aunque susceptibles a la corrosión.
- Llaves de globo: usan un disco que sube y baja para controlar el flujo con mucha precisión. Por ello, se utilizan mucho para los sistemas de calefacción o refrigeración. Su inconveniente es que presentan una alta resistencia al flujo, que puede causar pérdidas significativas de presión.
- Llaves de bola: estas ofrecen un cierre estanco y permiten un paso total del fluido sin pérdida de carga. Sin embargo, tienen una mala regulación del flujo y pueden ser susceptibles al desgaste del asiento y las juntas. Su uso más adecuado es en instalaciones donde se requiere un control rápido del flujo, como en sistemas de agua potable.
- Llaves de escuadra: son prácticas para controlar el paso de agua a dispositivos individuales. No están diseñadas para regular el caudal, sino más bien para abrir o cerrar completamente el paso del agua. De ahí que sean tan comunes en lavabos e inodoros; su diseño en ángulo recto también favorece este uso.
Como ves, cada tipo tiene sus ventajas e inconvenientes, así que lo más adecuado es pensar en el tipo de instalación donde irá colocada la llave de paso y las necesidades que ha de suplir en cuanto a la regulación del agua.
Si no estás seguro de cuál debes utilizar, y el proceso te parece un tanto complejo, puedes consultar cuánto cuesta cambiar una llave de paso de agua en nuestro directorio para recibir presupuesto personalizado.