¿Qué tipos de ascensores existen? Diferencias, ventajas y funciones
Quizá a priori conocer los diferentes tipos de ascensores que existen puede parecer algo trivial, pero en realidad tiene todo el sentido del mundo. Si, por ejemplo, vives en un edificio que necesita modernizar sus ascensores o si estás en proceso de construcción (o reforma), necesitas entender las diferencias que existen entre los sistemas de ascensores.
Solo así estarás preparado para elegir el ascensor que mejor se adapte a tus necesidades tanto funcionales como económicas.
Desde Habitissimo te ayudamos a arrojar luz sobre el mundo de los ascensores con esta guía práctica que hemos preparado para ti. Te contamos qué tipos existen, en qué se diferencian y cuáles son sus ventajas frente al resto.
¿Comenzamos?- Tipos de ascensores según el sistema de tracción
- Tipos de ascensores según la ubicación del grupo tractor
- Tipos de ascensores según la suspensión
- Tipos de ascensores según el chasis de cabina
Tipos de ascensores según el sistema de tracción
El sistema de tracción de un ascensor es, en palabras sencillas, el conjunto de mecanismos que permiten que la cabina suba y baje con seguridad.
Es importante tener claro cada sistema de tracción porque va a determinar la velocidad, eficiencia, capacidad de carga y tipo de mantenimiento que necesitará el ascensor.
Para elegir el adecuado, debes tener claro el tipo de edificio en el que se debe instalar, el presupuesto destinado y las necesidades de los usuarios que accederán a él a diario.
Básicamente, podemos distinguir dos tipos principales de tracción: eléctrica e hidráulica. Cada una con sus propias características y beneficios. Los vemos.
Ascensores eléctricos
Los ascensores eléctricos funcionan mediante un motor que mueve una serie de poleas y un contrapeso para elevar o bajar la cabina. Es el tipo de ascensor más común en edificios residenciales y comerciales, sobre todo en aquellos con muchas plantas.
Entre sus puntos fuertes destacan la velocidad y la eficiencia energética. Son perfectos para edificios de gran altura donde priman la rapidez y la velocidad de carga, como es el caso de oficinas, hospitales o centros comerciales.
Eso sí, la potencia requiere un motor de gran envergadura que se suele ubicar en el cuarto de máquinas. Esto hay que tenerlo en cuenta porque implica un coste inicial que hay que asumir.
Ascensores hidráulicos
Los ascensores hidráulicos utilizan un sistema de pistones y fluidos que empujan la cabina hacia arriba y permiten su descenso de manera controlada. Este sistema es menos frecuente en edificios altos, ya que su velocidad es limitada. Por ello, resulta más adecuado para edificios de pocas plantas o comunidades de vecinos pequeñas, donde su menor velocidad no representa un problema.
Una de las principales ventajas de este tipo de ascensores es que su instalación resulta más económica respecto a los eléctricos. Además, suelen ser más silenciosos y permiten un viaje más suave, genial para quienes buscan confort en su uso.
Por contra y debido a su sistema de elevación, ocupan más espacio en el hueco del ascensor. Y esto puede suponer una limitación en ciertas construcciones. Además, aunque el mantenimiento es sencillo, requiere que se efectúe con mayor frecuencia, incluyendo cambios de aceite y revisión de juntas, lo que puede incrementar los costes a largo plazo.
Diferencias entre ascensores eléctricos e hidráulicos
La diferencia clave entre el ascensor eléctrico o hidráulico reside en el sistema de elevación. El hidráulico emplea un tipo de tracción tradicional y el eléctrico utiliza una tecnología más avanzada.
Si necesitas un ascensor para un edificio alto y con tráfico constante, el sistema eléctrico será la opción más adecuada. Ya sabes que te ofrece mayor eficiencia energética y velocidad.
Pero si el edificio es pequeño, te preocupa el confort de los usuarios y priorizas el ahorro en costes iniciales, un ascensor hidráulico puede ser la mejor elección.
Tipos de ascensores según la ubicación del grupo tractor
En un ascensor, el grupo tractor es el componente que contiene el motor y los componentes mecánicos, encargados de impulsar la cabina hacia arriba y hacia abajo, ya sea mediante poleas o sistemas hidráulicos, según el tipo de tracción.
La ubicación del grupo tractor afecta tanto a la eficiencia del ascensor como a la flexibilidad de diseño en el edificio. Por lo que esta elección influirá en aspectos como el espacio disponible, el coste de mantenimiento y el nivel de ruido en las áreas cercanas al ascensor.
Y, ¿qué tipos de ascensores podemos elegir según la ubicación del grupo tractor? Te lo contamos.
Ascensores con cuarto de máquinas (CCM)
Los ascensores con cuarto de máquinas, también llamados CCM, cuentan con una sala específica para alojar el grupo tractor y otros elementos del ascensor, como el sistema de control y el cuadro eléctrico. Esta sala se suele ubicar en la parte superior del hueco del ascensor o, en algunos casos, en la planta baja.
Esto puede considerarse una desventaja si el espacio es limitado en el edificio, sin olvidar que el diseño y la construcción del cuarto de máquinas incrementan los costes de instalación iniciales.
No obstante, si el espacio no es un hándicap en el proyecto, los ascensores CCM tienen sus ventajas.
Por un lado, este tipo de ascensor puede soportar cargas más pesadas debido al mayor espacio para componentes más resistentes. El hecho de contar con una sala exclusiva para el equipamiento, facilita el mantenimiento y las reparaciones. Asimismo, como el motor está separado de las áreas comunes, el ruido se reduce de forma considerable.
Ascensores sin cuarto de máquinas (SCM)
Los ascensores sin cuarto de máquinas (SCM) son una opción más compacta y moderna, en los que el grupo tractor se ubica en el hueco del ascensor o se integra en el sistema de cabina. Gracias a esta tecnología, no es necesario destinar un espacio exclusivo para la maquinaria, por lo que la instalación resulta más rápida. Así que, si en tu proyecto tienes que optimizar el espacio, este sistema te puede venir bien.
Como puntos negativos, la capacidad de carga y la velocidad se puede ver limitadas en algunos modelos, además de que pueden resultar un poco más ruidosos.
Tipos de ascensores según la suspensión
La suspensión del ascensor se refiere a cómo se sostiene y mueve la cabina mediante cables, pistones o poleas conectados al sistema de tracción. Este sistema no solo soporta el peso de la cabina, sino que también garantiza que el ascensor se desplace de manera equilibrada y segura por el hueco.
Conocer el tipo de suspensión antes de la instalación es fundamental, ya que impacta en aspectos como la estabilidad, la comodidad en el viaje y la durabilidad del ascensor, además de influir en el tipo de mantenimiento y el coste operativo a lo largo del tiempo.
Podemos diferenciar entre la suspensión directa o indirecta, dependiendo de cómo se transmiten las fuerzas que levantan la cabina.
Suspensión directa
En este tipo de suspensión, la cabina del ascensor está conectada directamente al elemento de tracción (polea en los eléctricos o pistón en los hidráulicos). Esto significa que la velocidad de la cabina es igual a la velocidad de la polea (en el caso de ascensores eléctricos) o del pistón (cuando se trata de ascensores hidráulicos). Es como si la cabina estuviera "colgada" directamente del mecanismo que la mueve.
La suspensión directa es un sistema eficiente en términos energéticos que ofrece una elevación estable y precisa, ya que no hay desviaciones en el movimiento al estar la cabina directamente conectada al mecanismo de tracción.
También debes saber que es el sistema más sencillo a nivel mecánico al tener menos componentes. Esta simplicidad lo hace más fiable, menos propenso a averías y, en consecuencia, más fácil de instalar, mantener y reparar.
Este sistema permite que el movimiento del ascensor sea más controlado, aunque la velocidad de desplazamiento sea más baja en comparación con otros sistemas de suspensión. Resulta indicado para lugares donde no se requiere una gran velocidad ni altura, como puede ser un edificio residencial o de uso comercial de tamaño mediano.
Suspensión indirecta
En este sistema, la cabina no está conectada directamente al elemento de tracción, sino que se utiliza un sistema de poleas y cables adicionales para modificar la velocidad y la dirección del movimiento.
Las ventajas de la suspensión indirecta son una mayor flexibilidad para adaptar el ascensor a diferentes requerimientos y condiciones de la instalación, además de mejorar la seguridad de los pasajeros y, en ciertos casos, mejorar la eficiencia del sistema.
Eso sí, es un sistema más complejo que sufre un mayor desgaste, incrementando con ello el precio de la instalación y el mantenimiento.
En los ascensores hidráulicos, la suspensión indirecta se utiliza para lograr que la cabina se desplace una distancia mayor por cada movimiento del pistón. Esto permite alcanzar velocidades más altas con un recorrido del pistón más corto.
De igual manera, se emplea para reducir el tamaño del cilindro al aumentar la velocidad de la cabina con respecto al pistón. Por ejemplo, un sistema de suspensión indirecta 2:1 significa que por cada centímetro que se desplaza el pistón, la cabina se desplazará dos centímetros.
En el caso de los ascensores eléctricos, la suspensión indirecta se emplea para reducir la velocidad de la cabina y aumentar la capacidad de carga. Con ello, se consigue un funcionamiento más suave y preciso, especialmente en los pisos inferiores.
Tipos de ascensores según el chasis de cabina
El chasis de cabina es la estructura que soporta y equilibra la cabina del ascensor mientras se desplaza por el hueco. Esta estructura está relacionada con el sistema de tracción, dado que ambos trabajan juntos para asegurar la fiabilidad, estabilidad y suavidad en el movimiento de la cabina.
En concreto, tenemos dos tipos de ascensores según el chasis: de pórtico o de mochila. ¿Los descubrimos?
Ascensores con chasis de pórtico o centrado
En este tipo de ascensores, el chasis tiene forma de pórtico o marco y la cabina se encuentra suspendida en el centro de este marco. Al estar centrado en la estructura, ayuda a reducir las vibraciones y permite un desplazamiento más suave.
En consecuencia, el principal beneficio de este chasis es su capacidad de equilibrar grandes cargas de forma uniforme. Esto ofrece mayor estabilidad y equilibro durante el movimiento. Del mismo modo, ayuda a prolongar la vida útil de los componentes y reduce el desgaste del sistema de tracción.
Ascensores con chasis de mochila
El chasis de mochila se caracteriza por tener una estructura en forma de "L" en la que el peso de la cabina se desplaza hacia un solo lado, es decir, uno de los laterales del ascensor soporta la mayor parte de la carga.
Este tipo de chasis es más compacto y permite una instalación en huecos más pequeños. Se suelen instalar en edificios antiguos o en remodelaciones con huecos de ascensor estrechos que no requieren grandes modificaciones estructurales.
Como desventaja, el chasis de mochila tiende a necesitar mantenimiento más frecuente debido a la carga lateral y puede presentar algo más de vibración en comparación con el chasis de pórtico.
Diferencia entre chasis de pórtico y de mochila
La diferencia principal entre el chasis de pórtico y el chasis de mochila radica en cómo distribuyen el peso de la cabina y cómo afectan tanto a la estabilidad como al diseño del ascensor.
En el chasis de pórtico es posible embarcar desde dos accesos (a 0° y 180°), mientras que en chasis de mochila permite tres accesos (0°, 180° y 90° o 270°).
Por otro lado, el chasis de pórtico requiere más espacio en el hueco del ascensor y resulta más adecuado para grandes cargas frente al de mochila. Mientras que el de mochila es perfecto para huecos pequeños, pero no soporta grandes cargas si no se le dota de un bastidor robusto.
➡️ No te vayas sin averiguar: cuánto cuesta un ascensor.