¿Cuál debe ser la temperatura del aire acondicionado en invierno?
El frío ya ha llegado y con él la necesidad de encender la calefacción para poder disfrutar de una temperatura agradable dentro de casa. Pero, ¿te has planteado cuál es la temperatura ideal aire acondicionado en invierno? Y es que, según recomiendan los expertos, la temperatura ambiental debe ser acorde a la época del año en la que nos encontremos, es decir, que no tiene sentido que vayamos en pantalón corto y tirantes por casa en pleno diciembre, por ejemplo, si para ello estamos gastando energía en exceso.
De este modo, y antes de entrar a las puntualizaciones que se darán más adelante, se puede destacar que la temperatura ideal del aire acondicionado en invierno suele estar entre los 19ºC y los 21ºC. A continuación, procedemos a especificar más en profundidad los detalles de esta recomendación.
- Temperatura ideal del aire acondicionado en invierno
- ¿A qué temperatura dormir con el aire acondicionado en invierno?
- Cómo ahorrar con el aire acondicionado
- ¿Qué horas del día sale más barato poner el aire acondicionado?
Temperatura ideal del aire acondicionado en invierno
La temperatura ideal del aire acondicionado en casa en invierno ronda los 20ºC, lo cierto es que esta varía notoriamente en función de diversos aspectos, principalmente el momento del día. Y es que por la noche, las necesidades son otras, dado que nuestro cuerpo precisa de una temperatura para descansar correctamente, además de tener en cuenta que al dormir tapados, la temperatura ambiental no tiene por qué ser tan elevada como durante el día.
Otros factores que influyen en la determinación de la temperatura ideal del aire acondicionado en invierno son la ubicación de la vivienda, ya que en función del lugar donde esta se encuentre, la temperatura ambiental será más o menos elevada; la sensación térmica del domicilio, directamente relacionada con aspectos como los materiales de fabricación, las ventanas, las persianas y demás elementos similares; y, por último, la distribución de las distintas estancias, su tamaño y los elementos que se encuentran en su interior.
También cabe destacar que esta información es referente a las viviendas particulares, dado que los negocios tienen limitada la temperatura de la calefacción a 19ºC, establecida de este modo por el Gobierno dentro de su plan de ahorro energético.
Temperatura ideal durante el día
Como se mencionaba anteriormente, la temperatura ideal aire acondicionado en invierno ronda entre los 19ºC y los 21ºC. Cabe destacar, además, que no se recomienda que supere los 23ºC, dado que este exceso puede llegar a resecar el aire que se encuentra en el ambiente, con las consiguientes molestias que esto puede suponer.
Además, también hay que tener en cuenta que, según dicen los expertos, para poder disfrutar de una temperatura agradable dentro de casa, esta nunca debe superar por más de 12ºC la temperatura del exterior.
Temperatura ideal durante la noche
Como se adelantaba anteriormente, la temperatura perfecta para la noche es inferior a la que se cataloga como ideal por el día y esta suele estar entre los 15ºC y los 18ºC.
No es recomendable que sea más baja dado que puede llegar a causar enfermedades del sistema respiratorio. Además, una temperatura más alta puede hacer que el ambiente se seque, además de ser totalmente innecesaria y suponer un gasto de energía extra.
Lo que se aconseja, para poder disfrutar de una temperatura de lo más agradable por la noche, es calentar la vivienda antes de ir a dormir, consiguiendo que quede calor residual a la hora de meterse en la cama.
También se aconseja calentar la vivienda aproximadamente una hora antes de levantarse. Esto puede hacerse gracias al uso de un termostato programable.
¿A qué temperatura dormir con el aire acondicionado en invierno?
Como ya se comentaba, a la hora de dormir, la temperatura recomendable se encuentra entre 15ºC y 18ºC. Es un aspecto importante a tener en cuenta y es que el calor y el frío influyen de manera directa en la calidad del sueño y en los ritmos circadianos, encargados de regular los cambios que llevan a cabo los cuerpos a lo largo de un día.
Cabe destacar también que, además de todo lo indicado anteriormente, si en la vivienda residen niños, las necesidades varían y es que la diferencia entre la temperatura del interior y la del exterior debe ser menor a la mencionada en los apartados anteriores.
Cómo ahorrar con el aire acondicionado
Además de tener en cuenta estos límites establecidos como ideales en lo que a temperatura del aire acondicionado para ahorrar se refiere, hay otros aspectos que se pueden tener en cuenta para sacar el máximo partido a este dispositivo, consiguiendo así ahorrar energéticamente, tanto a nivel eficiencia como a nivel económico.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que por cada grado de temperatura que se suba, el gasto incrementa en aproximadamente un 7%.
También se aconseja colocar válvulas termostáticas en el aire acondicionado, lo que ayudará a ahorrar entre un 8% y un 13%.
Respecto a la ventilación de la vivienda, se recomienda hacerlo por unos diez minutos, todas las estancias a la vez y, por supuesto, con la calefacción o el aire acondicionado apagados, para evitar desperdiciar la temperatura.
Otra forma de ahorrar energía es bajar la temperatura unos 4 ó 5 grados cuando nos vamos de casa y volver a conectar el aire cuando hayamos vuelto, esto ayudará, una vez más, a que no se malgaste la temperatura.
Para tener el máximo ahorro es importante conocer cuál es el aire acondicionado más eficiente.
¿Qué horas del día sale más barato poner el aire acondicionado?
Es cierto que hemos dicho que lo más recomendable es bajar la temperatura del aire acondicionado por la noche, puesto que es un momento en el que es prácticamente innecesario que la vivienda se encuentre a una temperatura elevada. Pero no debes preocuparte si algún día te acuestas y te has olvidado de apagar tu aire acondicionado, puesto que es uno de los momentos del día en el que los precios son más bajos, durante la madrugada.
También la primera hora del día suele ser un momento en el que el gasto es inferior, el motivo es que ambos momentos mencionados son horas de baja demanda energética y, por ende, son las horas de consumo más barato.