La silla salvaescaleras no funciona: averías y soluciones
¿La silla salvaescaleras no funciona? Esto puede constituir un problema grave si en el edificio hay personas con movilidad reducida. Te contamos cuáles son las averías más habituales, cómo solucionarlas y qué mantenimiento deben tener estos dispositivos para prevenir su malfuncionamiento.
- Tipos de averías de sillas salvaescaleras más frecuentes
- Consejos para prevenir averías en tu salvaescaleras
- ¿A quién llamar para reparar cualquier tipo de salvaescaleras?
Tipos de averías de sillas salvaescaleras más frecuentes
Cada vez son más habituales las sillas y plataformas salvaescaleras en los edificios y las casas. La cada vez mayor conciencia social sobre los problemas de las personas con movilidad reducida ha hecho que se instalen en múltiples entornos. Muy especialmente, podemos ver este tipo de instalaciones en portales que no están a pie de calle y donde se hace imprescindible un sistema que permita a dichas personas entrar y salir del edificio.
Lógicamente, los mecanismos mecánicos y electrónicos que hacen funcionar las sillas salvaescaleras no están exentos de sufrir averías o problemas de malfuncionamiento. Es importante saber cuáles son los casos más frecuentes, qué posibles soluciones podrían tener y cómo llevarlas a cabo. Te los contamos a continuación.
Fallos en los contactos eléctricos de seguridad
Al tratarse de unos elementos cuyo uso podría conllevar riesgo, las sillas salvaescaleras deben incluir obligatoriamente sistemas que mejoren su seguridad. Hablamos de dispositivos anti-atrapamiento, sensores de posibles averías y sistemas de detección de obstáculos.
Cuando la silla salvaescaleras no funciona, una de las primeras medidas a tomar es comprobar que ninguno de estos sistemas está activado. Si lo estuviera, el mecanismo se detendrá. En estos casos, lo más indicado es contactar con el servicio de mantenimiento (si lo hubiera) o con una empresa de reparaciones con garantías.
Un consejo: cuando te informes sobre el precio de salvaescaleras, consulta la posibilidad de contratar también el servicio de mantenimiento. Es una buena opción para prevenir averías y solucionarlas lo antes posible.
Desgaste en el sistema mecánico
Aunque las sillas y plataformas están construidas con materiales resistentes y homologados, con el tiempo las piezas (sobre todo las móviles y las que experimentan rozamiento) pueden terminar por desgastarse. La solución pasa por sustituirlas, algo que deben hacer siempre técnicos especializados.
Lubricación escasa
Como cualquier mecanismo que se deslice sobre raíles, estos sistemas de elevación deben estar perfectamente lubricados. Los lubricantes evitan la fricción en seco entre las piezas, previniendo el desgaste, los atascos e incluso chispas que podrían provocar incendios. Si la silla se atasca o no funciona, limpia los raíles con agua y jabón, sécalos y aplica un lubricante específico (consulta en una tienda especializada, o pregunta al fabricante o al instalador) en todas las partes móviles.
Fallos en el motor
Si la silla salvaescaleras no funciona o da problemas, puede ser por un fallo en el motor. Nos encontramos ante tres posiblidades: que no se desplace, que haga ruido pero no se mueva o que empiece a funcionar y se detenga de repente.
En el primer caso, comprueba que está bien conectada a la red eléctrica y que tiene las baterías cargadas. En la segunda situación, lo habitual es que alguna de las piezas esté estropeada o desgastada. Y en la tercera, muchas veces el problema tiene que ver con una sobrecarga del sistema.
Si las conexiones eléctricas están bien, las baterías tienen carga y todo parece correcto a primera vista, contacta con el servicio de mantenimiento o con una empresa especializada en reparar salvaescaleras. Las reparaciones son complejas y lo más seguro es que las realicen técnicos homologados.
Problemas con el sistema de raíles
Los raíles por los que se desplaza la silla o la plataforma son susceptibles a ensuciarse y acumular residuos. Con el uso constante, también pueden aflojarse o incluso romperse. Si notas que el salvaescaleras se para cuando sube o cuando baja, comprueba el punto donde se ha detenido: es probable que haya algún impedimento que evite el deslizamiento. Bastará con retirarlo, limpiar la zona y lubricarla para solucionar el problema.
Si la silla salvaescaleras se desliza pero su desplazamiento no es regular (vibra, se balancea, va a trompicones...), puede que alguna pieza de los raíles se haya aflojado, soltado o estropeado. En estos casos, inmoviliza el mecanismo para que no se pueda utilizar y llama a un técnico para arreglar la avería.
Problemas con la instalación física
Llamamos "instalación física" a la estructura inmóvil que sujeta el sistema a la escalera. Si se estropea o alguna de las piezas se afloja, puede generar un desplazamiento inestable capaz de producir accidentes. De nuevo, la solución pasa por inmovilizar el mecanismo y contactar con el servicio de mantenimiento.
Fallos en placas electrónicas
En la actualidad, lo normal es que los sistemas de elevación (salvaescaleras, ascensores, montacargas...) estén controlados por placas electrónicas. Una sobrecarga de tensión o un cortocircuito en la red, por ejemplo, pueden hacer que alguna de las placas se averíe y la silla salvaescaleras deje de funcionar. Para sustituirla, tendrás que llamar a un técnico o servicio de reparación.
Consejos para prevenir averías en tu salvaescaleras
Ahora que ya tenemos claras las distintas causas por las que la silla salvaescaleras puede no funcionar, pasamos a lo más importante: prevenirlas. Un buen mantenimiento prolongará su vida útil durante años y evitarán inconvenientes o accidentes. ¿Estás valorando instalar un sistema de este tipo? No te pierdas esta guía en la que te contamos cual es el precio de instalar una plataforma salvaescaleras.
Limpieza y ajuste regular
Cada semana, limpia los raíles, la estructura y la propia silla o plataforma con un paño, un cepillo suave y un jabón de calidad. Sécalos bien y comprueba que las piezas están bien ajustadas, apretando cualquier tuerca, tornillo o elemento que pudiera haberse aflojado. Consulta el manual de instrucciones y sigue las indicaciones de mantenimiento del fabricante.
Correcta lubricación y engrase
Una vez hayas secado las piezas, aplica un lubricante específico y de calidad a los railes y los engranajes. Una buena lubricación es esencial para que la silla salvaescaleras funcione perfectamente.
Mantenimiento
La limpieza y la lubricación son dos claves básicas para mantener el mecanismo en buen estado. Pero un mantenimiento completo debe incluir también una comprobación exhaustiva del motor, los engranajes y los sistemas de seguridad. Lo más recomendable es contratar el mantenimiento anual con una empresa especializada, que nos dará todas las garantías.
Desconectar la batería
Si la silla salvaescaleras no se va a utilizar durante un tiempo (por viajes, vacaciones, ingresos hospitalarios...), acuérdate de desconectar la batería. Evitarás que se descargue y estará lista para su uso cuando vuelva a la acción.
Usar piezas originales
Uno de los motivos más habituales por los que la silla salvaescaleras no funciona es que, en alguna reparación, se hayan sustituido las piezas deterioradas por recambios no originales u homologados. Asegúrate de que siempre se utilicen elementos de la misma marca o admitidos por la empresa para su sustitución.
¿A quién llamar para reparar cualquier tipo de salvaescaleras?
Como hemos comentado a lo largo del artículo, cuando una silla salvaescaleras no funciona o da problemas es fundamental contactar con empresas o técnicos especializados. En este tipo de mecanismos, la seguridad es especialmente importante: solo los especialistas te garantizarán una reparación adecuada.
Y recuerda: contratar un servicio de mantenimiento con la empresa instaladora puede ser una excelente opción, que te sacará de apuros en cualquier momento. Si decides hacerlo, asegúrate de que acudirán a reparar el sistema en un máximo de 24 horas.