¿Cómo reparar los bajos de las puertas por humedad?
Si quieres saber cómo reparar bajos de puertas por humedad, has llegado al lugar perfecto. A continuación hacemos un repaso sobre los materiales y herramientas que necesitarás para dejarlas como nuevas, el proceso paso a paso y la conveniencia de contar con ayuda profesional. ¿Estás listo para empezar? Entonces, ¡manos a la obra!
- Materiales y herramientas necesarios
- Reparar los bajos de las puertas dañados por humedad paso a paso
- Consejos para evitar la humedad en las puertas
- ¿Cuándo pedir ayuda para reparar una puerta de madera?
Materiales y herramientas necesarios
Antes de empezar el trabajo, evalúa el daño de cerca y anota los materiales que puedes necesitar. Reparar los bajos de puertas por humedad puede implicar sustituir una sección entera, y si el daño es grave, incluso la puerta en su totalidad. Si ves que lo puedes reparar, esto es lo que no te debe faltar en tu lista de la compra:
- Solución antimoho para madera
- Estropajo verde
- Vinagre de limpieza
- Bayeta
- Papel de lija nº 80 y 120
- Endurecedor de madera
- Cola blanca
- Masilla para reconstruir madera
- Sellador tapaporos o imprimación selladora
- Pintura o barniz
- Espátula
- Brocha
- Guantes de trabajo
- Mascarilla
Reparar los bajos de las puertas dañados por humedad paso a paso
¿Tienes ya todo lo necesario? Entonces, vamos con la reparación. Es aconsejable retirar la puerta del marco para trabajar con comodidad; pide ayuda y utiliza una palanca especial para levantar puertas. Colócala sobre dos caballetes de madera y ponte los guantes antes de empezar. Si lo tienes todo listo, sigue estos pasos para un resultado de profesional:
1. Limpia y sanea la madera estropeada
Si se ha generado moho, empieza limpiando la zona deteriorada con estropajo y vinagre de limpieza. No olvides utilizar guantes y mascarilla, y abre puertas y ventanas. Aplica una solución antimoho específica para madera siguiendo las instrucciones del envase y espera el tiempo indicado antes de seguir.
2. Endurece las zonas acorchadas
A veces, la humedad reblandece la madera y la vuelve frágil. Esta textura acorchada se puede endurecer con un endurecedor especial para madera; según el producto, tendrás que aplicarlo con jeringuilla o brocha. Aplícalo y espera a que la madera esté totalmente endurecida.
3. Reconstruye lo que falte
Elige una masilla para madera del color de la puerta. Deposita un poco de cola blanca en la zona a reconstruir y aplícala sobre ella, mientras esté fresca. Con la espátula, dale forma y alísala bien. Si tienes que reconstruir una zona grande, utiliza masilla de celulosa o de dos componentes. Deja secar completamente, y si merma, repite la operación hasta que sobresalga 1 o 2 mm.
4. Lija y aplica un producto sellador
Alisa la masilla seca con la lija del nº 80. Después, pasa la nº 120 para afinar. Si vas a barnizar la madera, aplica un sellador tapaporos en la zona que has limpiado y en las partes reconstruidas. ¿Vas a pintarla? Entonces, da una mano de imprimación selladora.
5. Barniza o pinta la puerta
A la hora de reparar los bajos de las puertas por humedad, el último paso es aplicar el acabado. Puedes utilizar un barniz acrílico incoloro o del tono de la madera original, y si la puerta está lacada, un esmalte acrílico mate o satinado (según el acabado que tenga la superficie). Usa una brocha suave de buena calidad, espera a que se seque y da una o dos manos más.
Consejos para evitar la humedad en las puertas
Para no tener que reparar los bajos de las puertas por humedad, lo más inteligente es prevenir que esta afecte a la madera. Si no es posible alejar la puerta del agua, entonces conviene colocar un refuerzo de metal en la parte baja (algo habitual, por ejemplo, en las puertas de entrada de las viviendas de zonas muy húmedas) o sustituirla por un modelo de metal inoxidable. Si se trata de puertas de interior, estos consejos te ayudarán a evitar el problema:
- Intenta no mojar la puerta. Si tienes que fregar el suelo, mueve la hoja y espera a que se seque para volverla a mover y fregar la otra parte. Y si se moja, sécala bien con un paño antes de que la humedad haga su efecto.
- Nunca limpies tus puertas con agua. Si están barnizadas, basta con pasar un paño seco para quitarles el polvo. Y si tienen manchas o huellas, utiliza productos de calidad que no afecten al barniz. Las puertas lacadas se limpian bien con una bayeta suave humedecida en agua templada y jabón neutro; y no olvides secarlas perfectamente.
- Si vas a cambiar las puertas de tu casa, elige una madera que vaya bien con el ambiente. Las más densas, como el haya, el roble, el nogal o las especies tropicales, son perfectas para zonas húmedas ya que absorben menos agua. El pino sin tratar solo es apto para zonas templadas, ni muy secas ni muy húmedas.
- Si es una puerta de exterior, asegúrate de que está tratada contra la humedad y los xilófagos. Renueva el barniz cuando veas que se empieza a deteriorar.
¿Cuándo pedir ayuda para reparar una puerta de madera?
Los daños ligeros y superficiales se pueden arreglar y disimular siguiendo los pasos indicados. Pero si el deterioro es grave, faltan partes grandes o complicadas de restaurar o la madera se ha deformado mucho, tendrás que contactar con un profesional de la carpintería. Si la puerta es de calidad, de madera noble o antigua, te merecerá la pena la inversión. En caso contrario, consulta el precio de la restauración: puede que te convenga más cambiar la puerta por una nueva.
Las humedades en casa son un problema serio que termina por estropear gravemente paredes, techos, puertas, ventanas y suelos. Si percibes este problema en tu hogar, no esperes a que empeore: infórmate cuanto antes sobre cuánto cuesta arreglar humedades y pide presupuestos a distintas empresas de humedades. Si las coges a tiempo, serán mucho más fáciles de arreglar.