Trucos caseros para quitar la pintura de la madera
Para cualquier enamorado de la decoración los muebles de casa son un tesoro pero con el paso del tiempo podemos cansarnos de su aspecto. No siempre la solución pasa por sustituirlos, quitar la pintura de la madera suele ser la mayoría de las veces suficiente para restarles años o que resplandezcan de nuevo con otro estilo. ¿Te ha pasado más de una vez? Aquí encontrarás diferentes técnicas y trucos que hacen posible ese cambio. ¡Anímate!
Cómo quitar pintura de la madera: trucos caseros
Mentiríamos si dijéramos que este trabajo de bricolaje se hace en un periquete, no es laborioso y no entraña ciertos riesgos, pero eso no quiere decir que no merezca la pena. Existen técnicas y trucos caseros para quitar pintura de la madera muy eficaces en los resultados sin dañar el material. Con ellos podemos dejar a nuestros muebles y otras piezas listos para vivir una segunda vida aplicando otro color de pintura o acabados de tendencia.
La mejor manera de preparar su superficie para un acabado nuevo es eliminando la pintura anterior. Un trabajo minucioso y delicado pero útil para darnos grandes alegrías. ¿Quieres conocer estos trucos? Y si al final no ves claro lo de hacerlo tú mismo, no te arrepentirás si contactas con empresas de pintura o consultas precios de pintores que se dedican a este tipo de trabajos con todas las garantías de profesionalidad requeridas.
Lijado a mano
Esta técnica tiene fama de ser la más lenta pero a la vez es la más precisa a la hora de evitar que la madera se estropee. Por eso es la más recomendada cuando se trata de piezas de mobiliario viejo precioso al que hemos decidido restaurar. En el lijado a mano se usan lijas de distintos grosores; para las primeras capas de pintura se emplean las más gruesas y las más finas son las idóneas cuando se llega la madera natural. Hay que lijar sin presionar en exceso y hacerlo de forma regular por toda la superficie.
Lijado con lijadora eléctrica
Cómo quitar pintura de la madera sin dañarla puede consistir en recurrir a un lijado automático mediante herramientas específicas, como las lijadoras orbitales. Estas máquinas son perfectas cuando hay que quitar capas finas de pintura y suelen usarse para el lijado de muebles, esquinas y tableros lisos, como por ejemplo una puerta. Las lijadoras de banda están recomendadas para suelos de madera y superficies más duras.
Con estas herramientas eléctricas se ahorra tiempo y se trabaja más fácilmente. Los profesionales recomiendan para controlar mejor el proceso de lijado con ellas y evitar daños en la superficie, elegir lijas no demasiado gruesas al principio y reservar las finas para el lijado final. También es muy importante seguir las vetas de la madera y volver al lijado manual cuando haya que repasar esquinas y pequeños recovecos.
Con decapante de pintura
A veces la pintura se resiste, no hay manera de quitarla y es ahí donde entra en escena este método industrial bastante efectivo para levantarla y que es posible encontrar en formato aerosol o líquido. No levanta pasiones porque cualquier decapante es un producto agresivo para un material tan noble como la madera. Siempre es una buena idea hacer primero una prueba en una zona poco visible del mueble y comprobar que el es producto indicado para el tipo de madera con el que está fabricado.
Cuando se recurre a él, el proceso de aplicación es sencillo: una vez extendido según las instrucciones del fabricante es necesario esperar un tiempo a que actúe, entre media hora y una hora. Después, solo hay que retirar la pintura con cuidado, se desprenderá bien con la ayuda de una espátula al haberse reblandecido. Después, siempre es necesario lijar la superficie y por último pasar un paño humedecido en un disolvente idóneo para eliminar restos de pintura y dejar la superficie preparada para un nuevo acabado.
Cómo quitar pintura de la madera con pistola de calor
Quitar la pintura de la madera no es una tarea de bricolaje imposible pero desde luego a veces requiere muchas dosis de paciencia y apostar por algún método muy específico. La pistola de calor lo es, pero es una solución a manejar con cautela. El calor que emite se encargará de arrugar la pintura del mueble o pieza y a continuación ya será más fácil retirarla. Pero se debe colocar a una distancia muy concreta, a unos 15 cm y una inclinación de 45 grados, y solo durante unos minutos para evitar que la superficie pueda quemarse. Después, la mayoría de las veces es necesario lijar para dejar la superficie libre de pintura.
Quitar pintura de madera con aguarrás
No siempre quitar la pintura de la madera significa que haya que enfrentarse a un proyecto grande, como tener que eliminarla por completo de un mueble. Puede ocurrir que solo necesitemos retirar algunas zonas de pintura, o salpicaduras. En ese caso podemos recurrir a productos como el aguarrás mineral, sobre todo si se trata de pinturas oleosas o sintéticas.
El aguarrás es uno de los disolventes más conocidos y puede ser nuestra salvación cuando buscamos como quitar manchas de pintura seca de la madera con eficacia. El proceso en sí no es complicado, consiste en empapar un paño de algodón o fibras en un poquito de aguarrás, solo la parte que vayamos a pasar sobre la superficie pintada, y pasarlo para empezar a retirarla. Lo habitual es que haya que enjuagar esa zona y volver a repetir la operación empapando de nuevo en el producto hasta que desaparezca por completo. Finalmente, cuando no quede rastro, es importante secar la superficie con un trapo seco.
Quitar pintura de madera con sosa cáustica
Entre los remedios caseros para quitar la madera también se encuentra la sosa cáustica, químicamente hidróxido de sodio. Una de sus aplicaciones es como decapante para pintura y barnices sobre madera antigua. Ahora bien, trabajar con ella requiere equiparse con ropa de protección (guantes, gafas y mascarilla mínimo) para hacerlo de una forma cien por cien segura, pues se trata de un producto muy abrasivo para la piel.
Para que actúe como un eficaz decapante es preciso disolverla en agua fría o templada, nunca caliente, mediante el procedimiento que indican los fabricantes. Debe mezclarse en ella hasta formar una pasta (por cada kilo de sosa, cinco o seis partes de agua) y al echarla no se deben inhalar los gases que emite. Una vez lograda la mezcla cuando se haya disuelto por completo, hay que extenderla sobre la superficie de madera y dejarla actuar un par de horas.
Al tratarse de un producto tan abrasivo, se aconseja utilizar brochas de plástico y cubos de plástico resistentes a la sosa cáustica, tipo capazos de obra. Nunca de aluminio, pues podría provocar una reacción peligrosa.
Cómo quitar pintura de la madera con disolvente
Cuando nos preguntamos cómo quitar la pintura de la madera sin lijar, esta opción es otra alternativa a barajar. Sobre todo cuando solo se trata de eliminar capas superiores de pintura, el riesgo de dañar la superficie original de la madera es mínimo. La acetona es uno de los disolventes más habituales en este tipo de tareas y su aplicación es sencillísima. Se recomienda extenderla con la ayuda de un pincel o un paño de algodón y a continuación rascar la superficie con un cepillo de cerdas metálicas hasta comprobar que no hay rastro de pintura.