Cómo pintar la fachada de una casa correctamente en 6 pasos
Cuando nos planteamos cómo pintar la fachada de una casa debemos saber que es una tarea un tanto costosa que, además, debe realizarse aproximadamente cada tres años. Esto es debido a que las inclemencias del tiempo pueden pasar factura a esta parte de nuestro hogar, la más visible. El frío, la lluvia y el calor pueden ayudar a crear desperfectos en el exterior que, si no se reparan, podrían dar lugar a problemas mayores como filtraciones y grietas. Siempre es recomendable contratar profesionales que puedan realizar este trabajo, en este caso pintores de paredes con experiencia en exteriores. No obstante, también es un trabajo que mucha gente decide hacer por su cuenta.
- Antes de empezar ¿qué pintura debemos elegir para pintar la fachada de una casa?
- Paso a paso: ¿Cómo pintar la fachada de una casa?
Antes de empezar ¿qué pintura debemos elegir para pintar la fachada de una casa?
Antes de abordar los pasos para saber cómo pintar la fachada de una casa, debemos saber que existen diferentes tipos de pinturas que podrían ser aptos para el exterior de tu vivienda. ¿Y qué hace que una pintura sea apta para el exterior? Para empezar, que tenga una lata cubrición (con dos capas esté más que listo) y que, además, tenga gran durabilidad y una vida útil larga para aguantar mínimo tres años. Teniendo en cuenta esto, podemos escoger entre diferentes tipos de pintura, cada una con sus propias ventajas.
Pintura acrílica: son las pinturas más comunes y las que más se usan para pintar exteriores debido a su fácil aplicación. Siempre deben aplicarse en una superficie sin ningún deterioro evidente, pues su función es mantener la estética.
Pinturas de resina de silicona: este tipo de pinturas a base de agua son interesantes en zonas húmedas. El motivo es que no pierden el tono y la textura con lluvia de por medio, algo que no pueden decir todas las pinturas.
Pintura de siloxano: son la alternativa perfecta en las zonas de clima húmedo. Se utilizan muchísimo en regiones con mucha humedad para evitar los daños en las fachadas. Su uso se debe a que son pinturas de alta calidad que, además, cuentan con antimoho y son autolimpiables con la lluvia.
Pinturas elásticas: las pinturas elastoméricas se caracterizan por ser muy cubrientes en superficies con fisuras de hasta 1mm. Son, además, pinturas impermeables aptas para hormigón, ladrillo o yeso, entre otros.
Pinturas de pliolite: son altamente resistentes al exterior y a la intemperie en general. Se recomiendan en fachadas en mal estado expuestas a los climas más secos.
Materiales y herramientas necesarios
Una vez escojamos el tipo de pintura y el color y antes de saber qué pasos siguen para aprender cómo pintar la fachada de una casa, será también importante hacernos con todos las herramientas necesarias para pintar:
- Rodillo (superficies lisas o rugosas).
- Alargador para rodillo.
- Plástico o papel de periódico para proteger el suelo.
- Paños para limpiar.
- Escoba.
- Pasta para reparar griegas.
- Cubo con rejilla para colocar la pintura.
- Cinta de carrocero.
- Pinceles para pequeños detalles.
Paso a paso: ¿Cómo pintar la fachada de una casa?
1. Calcular la pintura necesaria
El primer paso es el de calcular. Sí, de nada servirá saber cómo pintar la fachada de una casa si no calculamos bien la pintura que vamos a necesitar. Evidentemente, un pintor experto sabrá hacerlo sin error. Si queremos hacerlo nosotros, tendremos que hacer los cálculos por nuestra cuenta. Para ello, debemos multiplicar la altura por el ancho de nuestras paredes.
Ten en cuenta, además, que la pintura que compremos también va a determinar la cantidad de producto que usemos. Hay pinturas más cubrientes que otras. No obstante, por norma general, una pintura que tenga una buena calidad o una calidad buena suele cubrir aproximadamente unos 10 metros cuadrados por cada litro y capa.
Un buen consejo sería el de medir también el espacio que ocupan las ventanas y las puertas. De esta forma, tendremos siempre un poco más por si el rendimiento de la pintura es menor del que esperamos.
Antes de ponerte a pintar, repasa la lista de materiales que necesitas. No te olvides de nada; y es que puede ser muy molesto darnos cuenta en el último momento de que no tenemos suficiente cinta de carrocero, pinceles o un alargador lo suficientemente largo como para llegar a las partes más altas. Además, en el caso de que la fachada mida más de 3 metros se recomienda colocar un andamio nivelado para trabajar con mayor seguridad.
2. Limpiar las paredes
Antes de dar la primera mano de pintura, es importante limpiar la fachada. De esta manera, eliminaremos el polvo, la grasa, la suciedad y todos aquellos restos que dificultan la aplicación de pintura. Es interesante usar un cepillo metálico para rascar y poder eliminar así la suciedad más incrustada.
En el caso de que estemos ante fachadas de gran altura y dimensión, también podría usarse un limpiador de fachadas con agua a presión. Este tipo de herramientas son muy eficientes para eliminar cualquier tipo de suciedad.
3. Reparar las superficies
Una vez tengamos limpia nuestra fachada, el siguiente paso para saber cómo pintar la fachada de una casa será reparar los desperfectos. Como comentábamos, la fachada está en contacto con las inclemencias del tiempo. Esto, a la larga, puede dar lugar a fisuras, desconchones o grietas. Utiliza el producto adecuado para masillar y poder reparar todas estas imperfecciones. Cuando la masilla esté seca, no te olvides de lijar la superficie para conseguir, así, un acabado liso.
4. Proteger puertas y ventanas
El suelo quedará protegido por periódicos, plásticos o incluso mantas o cartones. No obstante, no es la única parte que tenemos que proteger, también es necesario hacer lo mismo con ventanas y puertas. Para ello, emplearemos la cinta de carrocero, en este caso mejor comprar una ancha.
5. Capa de imprimación
¿Es necesario aplicar imprimación? Hay pinturas que no la necesitan, pero lo cierto es que este producto es muy útil en cualquier caso. La primera mano de imprimación asegura que la pintura de exterior se pueda absorber de manera uniforme y logre un acabado perfecto. No te olvides de esperar un mínimo de 24 horas para aplicar la pintura una vez uses este producto.
6. Aplicar la primera capa de pintura
Es el momento de aplicar la primera capa. Empieza por las esquinas de tu fachada, pintando cada uno de los ángulos con ayuda de un pincel o brocha. Una vez tengas esta parte, toma el rodillo y prepárate para cubrir el resto de la fachada. La mejor manera de hacerlo es pintando de arriba hacia abajo y siempre en forma vertical.
Recuerda que no es recomendable pintar a pleno sol o con temperaturas que puedan superar los 25º. Tampoco es recomendable hacerlo con heladas o con lluvias. Si te encuentras con que has pintado y se notan los brochazos, debes aplicar una segunda capa.
7. Deja secar y aplica la segunda capa
La segunda capa te ayudará a darle más uniformidad y a pintar un trozo de pared sin que se note. Para ello, fíjate bien en el tiempo de secado del fabricante de pintura. Es importante que la primera capa esté completamente seca para poder comenzar con la segunda.
Una vez que terminemos con esta segunda capa, sólo tendremos que esperar a que se seque totalmente para observar si hay alguna zona en la que tenemos que realizar algún retoque con pincel o con rodillo.