Cómo quitar estuco veneciano de la pared fácilmente
¿Elegiste hace unos años esta técnica de pintura decorativa nacida en la italiana Venecia para decorar tu casa porque te conquistó? El paso del tiempo y una reforma planeando en el horizonte son motivos suficientes para que tal vez te apetezca retirarla de tus habitaciones y desconoces los métodos para hacerlo. Te demostramos cómo quitar estuco veneciano de la pared fácilmente y casi sin lijar. Si sigues leyendo verás que no es nada complicado, solo reunir las herramientas y materiales específicos para un proyecto de pintura como él.
¿Qué es el estuco veneciano?
Él es seguramente uno de los más conocidos dentro de todos los tipos de estucos empleados en la arquitectura y el diseño de interiores. Los primeros datos sobre cuándo comenzó a aplicarse se remontan al siglo XV y en un marco incomparable como es la ciudad italiana de Venecia. El estuco veneciano es inconfundible por su acabado brillante, recreando con un realismo impresionante piedra natural pulida en una amplia gama de tonalidades. Para lograr su aspecto brillante y marmóreo característicos necesita ser pulido.
Está claro que su imagen elegante y sofisticada ha sido durante años un recurso decorativo de lo más valorado en proyectos de interiorismo de todo tipo. Pero también lo es que su belleza y fuerza plástica no siempre encajan cuando pretendemos rodearnos de ambientes más minimalistas y frescos de la mano de otras pinturas y efectos decorativos.
Eliminar esta técnica es algo que podemos asumir hacer nosotros, aunque otra opción es ponernos al día en el precio de quitar estucado y decidir dejarlo en mano de profesionales de la pintura decorativa. Y lo mismo si en vez de estuco veneciano tenemos la casa llena de gotelé y nos hemos cansado; una vez sabido el precio de quitar gotelé que hay en el mercado y barajar varios presupuestos, solo es cuestión de contratar el que mejor nos convenga.
Materiales y herramientas necesarios
Si das el paso y te animas a quitarlo, hay que empezar por reunir las herramientas a utilizar. Una buena noticia es que solemos tenerlas en casa porque son las típicas cuando hacemos trabajos de bricolaje y pequeños arreglos. Toma nota:
- Rasqueta o espátula
- Rodillo
- Brocha de pintor
- Paño
- Papel de lija de distintos granos
- Pulverizador
- Aspirador
Por otro lado, es necesario reunir los siguientes materiales, te sonarán si realizas trabajos de pintura o alguna vez has tenido que arreglar pequeños desperfectos en las paredes:
- Aguarrás
- Agua
- Imprimación al agua universal
- Masilla especial para paredes
- Pintura
Cómo quitar el estuco veneciano paso a paso
En una tarea de pintura así, cuanto más organizados y previsores seamos, menos tendremos que limpiar luego y mejores resultados obtendremos. Por eso, el primer paso será proteger al máximo los muebles, el suelo y las carpinterías de la habitación con plásticos y cinta de carrocero, superpráctico para tapar zócalos, interruptores, molduras de armarios, etc. ¿Quieres saber cómo quitar estuco veneciano sin lijar o muy poco? Sigue estos pasos y verás que es bastante sencillo:
1. Haz pruebas en un área pequeña
Antes de afrontar el trabajo de eliminar el estuco veneciano de toda la superficie de la pared, hazlo primero en un rincón discreto. Así podrás observar si la técnica funciona, o si surge algún tipo de problema en alguno de los pasos. Tendrás mucho ganado y podrás rectificar.
2. Quita la cera y alisa la pared
Para eliminar el estuco veneciano de las paredes y poder pintar de nuevo en ellas después, es clave eliminar primero las ceras que suelen llevar. Una manera de retirar estos restos es pasando por toda la superficie un paño empapado en aguarrás puro. Luego puedes emplear papel de lija para alisar la pared; lo ideal es comenzar con un grano grueso y después trabajar con uno más fino porque es el más idóneo para lograr una textura suave. No olvides humedecer la superficie durante este proceso, así se generará menos polvo.
3. Elimina cualquier residuo de estuco veneciano
Asegúrate bien de que no queda ni rastro de esta pintura en el tabique y deja limpia la superficie con la ayuda de un paño humedecido en agua. Aprovecha este paso del proceso para recoger el polvo generado con un aspirador.
4. Repara y prepara la pared para pintar de nuevo
Puede que la superficie esté en muy buen estado y no necesites reparar ninguna grieta o fisura. ¡Genial! En ese caso, suele ser suficiente con aplicar una imprimación al agua universal con un rodillo para consolidar la pared y aumentar la adherencia de la nueva pintura. Respeta el tiempo de espera que indica el fabricante.
5. Rellena cualquier agujero, grieta o imperfección con masilla
Lo más probable es que hayan aparecido este tipo de desperfectos; cuando los tengas bien localizados solo hay que rellenarlos con masilla especial para estos daños leves. Lo mejor es extenderla con una espátula porque así podrás hacerlo de una forma bastante uniforme. Sigue las instrucciones del fabricante en cuanto a recomendaciones de tiempos de secado.
6. Lija la superficie reparada
Cuando hayas comprobado que la masilla está totalmente seca es importante lijar con cuidado esas zonas para que ellas también queden lisas y obtener una superficie homogénea, sin relieves. Como antes, se recomienda empezar con una lija de grano medio y terminar con una de grano más fino.
7. Aplica la nueva capa de pintura
Ya solo queda elegir el tipo de pintura (al agua, ecológica, etc.) su color y acabado. La pared está preparada para aplicar este revestimiento fiel a tus gustos decorativos. Utiliza una brocha de pintor o un rodillo, según sea de grande la pared y sus características, y a presumir de su nueva imagen. Lo recomendable es dar una capa base uniforme y una vez seca dar alguna más.
8. Limpieza final
Si has sido previsor protegiendo debidamente todo lo que había en la habitación, no tendrás que matarte a limpiar el suelo y los muebles cuando retires los plásticos. Pero siempre vendrá bien volver a pasar el aspirador y barrer a fondo. También será el momento de limpiar minuciosamente las herramientas, eliminar de ellas cualquier residuo material y secarlas si es preciso para dejarlas en perfecto estado hasta tu próximo trabajo de pintura.
Cómo quitar estuco veneciano sin lijar (o en pequeñas dosis), o bien cómo quitar estuco de la pared de otro tipo es una tarea que podemos afrontar nosotros si nos gusta el mundo del bricolaje o somos unos manitas y vamos justos de presupuesto doméstico. ¡Anímate!