¿Qué poner encima del cabecero de la cama de matrimonio?
Es la pared que más se ve en la habitación. Por eso, te conviene saber qué poner encima del cabecero de la cama de matrimonio si quieres que parezca "de revista". Te damos 15 ideas para decorar esa zona e incluso sustituir al cabecero de toda la vida. Originales, estilosas y fáciles de llevar a cabo.
No hace falta gastar mucho dinero para conseguir un dormitorio actual y de tendencia. Lo más importante es fijarse en la pared principal: si la vestimos con gusto, le daremos vida a todo el espacio. Por tanto, tener claro qué poner encima del cabecero de la cama de matrimonio es fundamental. Y no solo por estética, sino por comodidad: es un lugar perfecto para meter iluminación, soluciones de almacenaje... Sigue leyendo y descubre las ideas que más se llevan.
15 ideas para decorar la pared del cabecero en habitación matrimonio
¿No se te ocurre nada? ¿O tal vez estás perdido entre tantas posibilidades? Queremos echarte una mano, y para ello hemos elegido 15 propuestas de decoración con ideas, colores y soluciones de tendencia. Entre ellas encontrarás todo tipo de estilos para decorar la pared del cabecero de una habitación de matrimonio: clásicos, juveniles, románticos... Fíjate bien en los detalles y llévalos a tu dormitorio. ¡Te sorprenderá todo lo que puedes conseguir!
1. Un gran cuadro abstracto a juego con la decoración
Las láminas enmarcadas son un recurso imbatible a la hora de decorar la pared del cabecero. Puedes colgar dos o tres verticales del mismo tamaño, pero también seguir la idea de la foto. Consiste en medir el ancho de la cama y encargar un cuadro de la misma longitud. Si lo eliges de tipo abstracto, se fundirá con el resto de la estancia sin destacar demasiado.
En la gama cromática, es importante que la imagen refleje los mismos tonos que la decoración. En cuanto al marco, no arriesgues: basta con una moldura fina blanca, negra o en color madera. ¿Quieres un toque de glamour? Escógela en oro patinado y quedará genial.
2. Cuelga un espejo y multiplica la luz
Está claro que en la pared del cabecero, un espejo no te servirá para mirarte. Su función es otra: por un lado, resultan muy decorativos y pegan con cualquier estilo. Y por otro, si el espacio no es muy luminoso, la luna reflejará la luz exterior y la difundirá, aportando claridad.
Los espejos grandes también ayudan a aumentar visualmente los espacios. Sobre todo, si la cama mira hacia la ventana. Si te gusta el estilo moderno, no fallarás si eliges un espejo horizontal con marco blanco (como el de la foto). ¿Eres más de clásicos? Las molduras doradas son tendencia y aportan valor. Y si buscas calidez, cuelga dos o tres espejos redondos enmarcados con mimbre.
3. Mosquitera y guirnaldas LED para un ambiente mágico
Fíjate qué efecto más especial crea la decoración de este dormitorio. Por un lado tenemos el espectacular cabecero de capitoné, barroco y excesivo, que la pintura blanca ayuda a matizar. Y por otro, la pared de ladrillo frente a la que una mosquitera de tul blanco cae en cascada. El efecto se logra con una barra colocada a la derecha, que sostiene la tela.
Por supuesto, no podemos dejar de mencionar la iluminación. Bajo la mosquitera se han colgado varias guirnaldas LED con diminutas luces que aportan una luz difusa y envolvente. La mosquitera y las guirnaldas hacen un contraste muy interesante con la pared de ladrillo blanco, suavizándola e integrándola en el espacio.
4. Haz una composición "puzle" de fotos en blanco y negro
Es una tendencia al alza que, además, es fácil y económica de realizar. Basta con elegir dos fotos bonitas e imprimirlas a gran tamaño. A continuación, córtalas por la mitad y pégalas sobre cartón pluma o enmárcalas con marcos negros muy finos. Ya solo tienes que colgarlas como en la foto, ligeramente descuadradas, para crear una composición de lo más contemporánea.
La combinación de blanco y negro de este dormitorio genera un ambiente de estilo minimalista. Pero las fotos en blanco y negro (o en sepia, todo un clásico) pegan prácticamente con cualquier estilo. Anímate a utilizar fotos que hayas hecho tú y que te gusten: en blanco y negro ganan muchísimo.
5. Reviste la pared con madera natural
Es otra tendencia que cada vez tiene más seguidores. Los revestimientos de madera (o PVC imitando este material) añaden estilo y naturalidad a la decoración, sobre todo si los combinamos con paredes y tejidos en blanco roto y alguna planta. Actualmente se llevan en forma de tablas horizontales, que crean equilibrio.
Además, estos materiales tienen un plus: actúan como aislantes, tanto térmicos como acústicos. Si los ruidos de la habitación o la casa contigua no te dejan dormir, pega en la pared unas planchas de poliestireno y cúbrelas después con madera o PVC. Reducirás el sonido en varios decibelios.
6. Un cuadro rodeado de marcos
No hace muchos años, si hubiéramos decidido decorar una pared con marcos vacíos nos habrían considerado unos inconscientes. Pero actualmente los marcos son un recurso muy habitual para vestir los espacios, a los que aportan originalidad y estilo.
En este original dormitorio, el cabecero de capitoné en terciopelo azul va a juego con la lámina de la pared para crear un efecto equilibrado. El marco de la lámina sigue la misma vertical que el costado derecho del cabecero. A su alrededor hay varios marcos blancos; la mayoría están alineados por su parte inferior, un recurso ideal para crear equilibrio. El juego de azul-blanco del somier y la pared del fondo termina de rematar el efecto.
7. Menos es más: decora la pared con recursos sencillos
Si la habitación está pintada con un color tan envolvente y protagonista como este rosa cuarzo, basta con un par de detalles para dar vida a la pared principal. Como cabecero se ha elegido una repisa blanca, ideal para colocar libros y plantas. Sobre ella, la única decoración consiste en un vistoso sombrero de paja y dos paneles cuadrados blancos.
Puede parecer básico, pero funciona muy bien. Las claves: calcular bien el tamaño de los paneles (tienen que tener por lo menos la mitad del ancho del cabecero) y colgar los tres objetos de manera equilibrada. Y si no quieres agujerear la pared, utiliza colgadores adhesivos con velcro. No dejan marcas y se colocan y retiran muy fácilmente.
8. Papel pintado y tiras LED para un espacio envolvente
El papel pintado, por sí solo, ya sirve para decorar la pared principal del dormitorio. Esto significa que incluso puedes prescindir del cabecero, sobre todo si eliges un estampado vistoso. Los prints geométricos son tendencia y resultan elegantes y discretos, ideales para espacios donde se busque el relax y la tranquilidad.
En esta habitación no solo no se ha prescindido del cabecero, sino que se le hace destacar con la iluminación. La clave está en pegar una tira LED en la parte superior: la luz creará un efecto envolvente, sobre todo si la combinamos con más tiras LED en las molduras del techo. Escoge siempre luz cálida (2700 K), regulable y con mando a distancia.
9. Pon molduras de pared haciendo entrepaños
Las molduras son un recurso decorativo fantástico. Hoy se fabrican en poliestireno, un material ligero y fácil de manejar que se corta con cúter y se pega directamente a la pared. Puedes utilizarlas para crear entrepaños y recuadros en la pared del cabecero, logrando un efecto muy especial que llevará el estilo clásico a tu dormitorio.
Colocarlas es muy sencillo. Empieza midiendo la pared y marcando la posición de los entrepaños. Sobre el cabecero, calcula una distancia de 15-20 cm con la moldura superior. Corta los tramos a la medida y en inglete, es decir, en ángulo de 45 grados. Pega las molduras con adhesivo especial para poliestireno, espera a que se seque y pinta todo con pintura plástica.
10. Estanterías ligeras para cuadros y detalles
Si estás pensando en qué poner encima del cabecero de la cama de matrimonio, ahí va una sugerencia original: ¿has pensado en poner baldas? Si eliges diseños ligeros, en color blanco y poco fondo, puedes crear un efecto muy interesante y estiloso. Y aprovecharás la pared para despejar otras partes del dormitorio, como las mesillas de noche.
Las baldas con reborde frontal están pensadas para exponer cuadros. Su fondo suele ser de 10-15 cm, lo que también permite colocar pequeños detalles decorativos. Puedes instalar dos simétricas, a ambos lados del cabecero, o combinar una con un cuadro a la misma altura, como en la foto.
11. Coloca un espejo de diseño vanguardista
Esta habitación no puede ser más sencilla, y al mismo tiempo, elegante. El cabecero en color gris antracita queda genial ante la pared empapelada en gris efecto textil. Sobre él, un espectacular espejo con varios marcos asimétricos crea un efecto rompedor, y al mismo tiempo, equilibrado.
Esta idea está pensada sobre todo para dormitorios de estilo moderno y sencillo. Si no encuentras un espejo similar, puedes colgar varios enmarcados en negro creando una atractiva composición. Y en la ropa de cama, apuesta por tonos blancos y neutros para no añadir más color: es la clave para lograr un ambiente relajante.
12. Instala dos apliques... ¡Y listo!
Esta idea para poner encima del cabecero de la cama de matrimonio no puede ser más sencilla. Y sin embargo, funciona muy bien y resulta súper práctica. En primer lugar, no tendrás que poner lámparas en las mesitas de noche y tendrás más espacio para el libro, el móvil, el vaso de agua... Y en segundo lugar, crearás un efecto muy interesante con la luz.
Para instalar los apliques tienes dos opciones. La primera es llevar los cables hasta el lugar elegido haciendo rozas en la pared; en estos casos conviene contratar a un técnico profesional. Pero también puedes colocar apliques con cable y enchufe. En cualquier caso, no olvides elegir una luz cálida y, a ser posible, regulable en intensidad.
13. Utiliza las ventanas como decoración
Normalmente, en el dormitorio la cama se suele poner mirando a la ventana o en paralelo a ella. Pero, ¿quién dice que no se puede colocar el cabecero debajo? Si la ventana tiene suficiente altura, es una opción muy decorativa y original. Y por la mañana, la luz no nos dará directamente en los ojos.
Si eliges esta distribución, no olvides colocar persianas o estores opacos en las ventanas. Evitarás que la luz te moleste por la mañana, y si tienes el televisor frente al cabecero, eliminarás los reflejos cuando la quieras ver.
14. Dos láminas sencillas y escalonadas
Cuando decoramos la pared del cabecero, solemos buscar la simetría. Es lógico, ya que nos aporta serenidad. Pero como puedes ver en esta foto, las asimetrías también son armoniosas si se estructuran bien. Por ejemplo, en lugar de colocar dos grandes láminas enmarcadas en vertical, puedes poner dos más pequeñas y escalonarlas.
Deja un espacio de 30-40 entre el cabecero y la lámina más baja. Escoge motivos muy sencillos: dibujos en blanco y negro, símbolos, láminas botánicas... Y colócales un marco negro, sencillo y fino. Elige un cristal mate para evitar reflejos. Cuélgalas sobre la mesa, centradas y con 15 cm de separación entre ellas (mínimo), y pon la lámina de la izquierda algo más alta que la de la derecha.
15. Coloca cuadros complementarios y bien alineados
Pues sí, esta propuesta es la antítesis de la anterior. En lugar de crear asimetrías, aquí se apuesta por la regularidad. Los cuadros quedan perfectamente alineados con los laterales del cabecero y llevan motivos complementarios, tipo yin-yan: el mismo dibujo y los mismos colores, pero con distinta distribución.
Para esta idea, en lugar de láminas enmarcadas elige lienzos con bastidor de madera. Cuélgalos a una distancia de unos 40-50 cm de la parte superior del cabecero para dar sensación de altura. Y no olvides coordinar los colores con los de la ropa de cama, los accesorios decorativos y las alfombras.