Cómo pintar la pared con pistola o turbina: Ventajas y consejos
Pintar a pistola paredes no es algo muy habitual. Pero si se conoce la técnica y se utilizan las herramientas y productos adecuados, es posible obtener resultados excelentes en muy poco tiempo. ¿Quieres saber cómo se hace? Sigue leyendo y te lo explicamos al detalle.
- Cómo pintar una pared con pistola
- Ventajas de pintar paredes a pistola
- Desventajas de pintar paredes a pistola
- Tipos de pistolas de pintura
¿Vas a pintar la casa? Si es muy grande, puede que coger el rodillo y la brocha se te haga cuesta arriba... Tienes dos opciones: consultar el precio m2 de pintura en tu zona para contratar a un profesional que te lo haga, o animarte a pintar con pistola las paredes de tu hogar. Si eliges esta alternativa, antes de empezar léete esta guía y evitarás errores: te contamos cómo elegir bien la pistola de pintura, cómo preparar la casa antes de empezar y cómo aplicarla.
Cómo pintar una pared con pistola
Antes de ponerte manos a la obra, piénsatelo bien. Pintar paredes a pistola implica proteger perfectamente todo aquello que no quieras que toque la pintura; desde las ventanas y las puertas hasta los muebles, o cualquier cosa que tengas a la vista. La pintura pulverizada alcanza hasta los rincones más insospechados, y a diferencia de lo que sucede con el rodillo y la brocha no resulta fácil de controlar.
¿Has tomado la decisión? Pues entonces, estos son los pasos que debes seguir:
Paso 1. Elegir la pistola adecuada
Al final de este artículo te explicamos cuáles son los tres tipos que existen de pistolas para pintar. Dependiendo del trabajo que vayas a realizar, te vendrán mejor unas u otras. Lo que sí es importante es que utilices una pistola de buena calidad, con garantía y de una marca con un buen servicio de atención al cliente.
Paso 2. Prepara el espacio y la superficie a pintar
Aparte de la aplicación de la pintura, este es el paso más importante de todo el proceso. Protege con plástico y cinta de carrocero ancha las ventanas, puertas, rodapiés y todas las superficies que linden con las paredes que vayas a pintar. Cubre el suelo con cartones o fieltros y plástico resistente, y retira todos los muebles y complementos decorativos que haya en la habitación. No olvides abrir puertas y ventanas para favorecer la ventilación; también es recomendable utilizar mascarilla.
No olvides desmontar o cubrir las lámparas, quitar las cortinas y recoger las alfombras. Y un consejo: dedica un rato a retirar los embellecedores de los enchufes y los interruptores y tapa el interior con cinta de carrocero. Así obtendrás un resultado perfecto.
Paso 3. Prepara la pintura y el equipo
En primer lugar, comprueba que la pared está en buen estado. Si no es así, rellena y lija los desperfectos y aplica una imprimación para favorecer el agarre de la nueva pintura. No olvides escoger siempre productos de calidad, con un buen rendimiento y garantías: gastarás menos pintura y el resultado quedará mucho mejor.
Para pintar con pistola paredes hay que diluir la pintura.. Hoy, las pinturas de interior más empleadas se diluyen con agua, lo que las hace menos tóxicas y más fáciles de usar. En un recipiente limpio, mezcla la pintura con agua según las proporciones que indique el envase.
Paso 4. Prepara el sistema de pulverización de pintura
Coge el calderín o depósito de la pistola y vierte la mezcla hasta la marca. Si no hay marca, llénalo hasta unos 2/3 del total. Colócalo de nuevo y ciérralo bien; a continuación, enciende la turbina o el compresor y regula la potencia, siguiendo las instrucciones de la herramienta.
Comprueba que todas las piezas están bien ajustadas y que no hay fugas de aire. Pon la boca de la pistola en un recipiente vacío y presiona el gatillo para sacar el aire; cuando empiece a salir pintura, suéltalo. Antes de empezar a pintar, haz pruebas en la propia pared o en un cartón grande hasta controlar el chorro. Regula la salida de pintura de la boquilla, la presión sobre el gatillo y todos los factores que influyan en el resultado final.
Paso 5. Aplica la pintura
Una vez domines la técnica, empieza a pintar la pared comenzando desde un lateral, de abajo arriba. Coloca la boquilla a unos 15-20 cm de la pared y presiona el gatillo. Ve aplicando capas superpuestas que cubran toda la superficie. Cuando termines un paño, déjalo secar el tiempo que indique el envase de la pintura antes de dar una segunda mano.
Paso 6. Retira la cinta y limpia
Cuando hayas terminado, quita los plásticos, los cartones y la cinta. Recoge la habitación y coloca de nuevo los muebles y complementos.
Ventajas de pintar paredes a pistola
Pintar paredes a pistola tiene, evidentemente, muchas ventajas. Estas son las más interesantes:
- Sale más económica. Esta técnica reparte la pintura mejor que cualquier otra y crea capas más finas. Permite consumir mucha menos pintura que si se aplica a brocha o a rodillo. Si eliges un producto de alta cubrición y buena calidad, ahorrarás aún más.
- Trabarás menos. La aplicación con pistola necesita menos esfuerzo y movimiento. Los equipos son más ligeros y no hay que estar cargándolos de pintura de forma constante.
- Es más rápida. Se tarda bastante menos en pintar una pared a pistola que a rodillo o brocha. Ganarás tiempo y tendrás tu casa lista mucho antes.
- Resulta más fácil. Una vez tengas dominada la pistola, verás que pintar paredes con ella es muy sencillo. La pintura se reparte de manera uniforme sin esfuerzo y no quedan marcas de las pasadas del rodillo, ni de brochazos.
¿Sigues sin verlo claro? Hay muchas empresas de pintura que utilizan esta técnica para pintar casas. No dudes en consultarles la posibilidad de hacerlo en la tuya y pídeles presupuesto: el resultado será impecable.
Desventajas de pintar paredes a pistola
Pintar paredes a pistola tiene beneficios, pero también algún inconveniente. Quédate con estos:
- La limpieza de los útiles es más trabajosa que si utilizamos rodillos y brochas. Al terminar cada jornada de trabajo hay que desmontar las piezas de la pistola y limpiarlas a fondo para evitar atascos. Con los rodillos y brochas, es posible meterlos en bolsas de plástico cerradas con cinta de carrocero para seguir utilizándolos. Y cuando termines, basta con dejarlos en un cubo con agua y aclararlos después.
- Hay que proteger todo el espacio. Si vas a pintar una pared con rodillo, solo tendrás que poner cinta alrededor y proteger el suelo. No hará falta que retires o cubras los muebles. Con la pistola la cosa cambia: la pintura puede llegará a todos os rincones de la habitación.
- Necesitas conexión eléctrica. Sin electricidad no funcionará la pistola con turbina, ni el compresor. Esto puede ser un engorro si queremos pintar en espacios exteriores o el cable no llega al enchufe.
- El equipo es más costoso. Una buena pistola con turbina cuesta dinero, bastante más que un kit para pintar con brocha, rodillo, alargador y bandeja. Si vas a utilizar una pistola con compresor, el precio subirá aún más; muchas veces merece la pena alquilar el equipo, especialmente si no lo vas a volver a utilizar en mucho tiempo.
Tipos de pistolas de pintura
Las pistolas para pintar pueden ser de distintos tipos. Dependiendo del tamaño de las paredes a pintar o del uso que les vayas a dar, puedes elegir entre tres:
- Pistolas eléctricas. Incorporan una turbina (un pequeño motor eléctrico) que genera presión. La presión impulsa la pintura diluida a través de la boquilla, que la difunde según el tipo de boquilla y el ángulo de apertura. Son adecuadas para trabajos de poca envergadura y exigencia: pintar muebles, verjas, barandillas...
- Pistolas de aire con compresor. La pistola y el depósito se conectan a un compresor eléctrico o a gasolina que mezcla pintura con aire comprimido para impulsarla. Son para uso más profesional, permitiendo más horas de uso y mayor cubrición de superficies.
- Pistolas airless. Su nombre significa "sin aire", ya que en este caso el aire no se mezcla con la pintura sino que solo la impulsa. El compresor genera una presión máxima de 500 bares y la dirige a la pistola. Al abrir la válvula, la pintura es empujada hacia el exterior por la boquilla airless. Son las más adecuadas para pintar paredes, tanto por su eficacia como por sus resultados.