¿Por qué mi nevera nueva se calienta por los lados?
Si tu nevera se calienta por los lados y no tienes ni idea de lo que puede estar pasando, has llegado al lugar correcto. Los sobrecalentamientos en los electrodomésticos pueden llegar a estropearlos para siempre, además de suponer un despilfarro considerable de energía. Te contamos por qué puede estar sucediendo, si hay o no motivo de preocupación y cómo evitar un calentamiento excesivo de tu frigorífico. ¡No te pierdas este artículo!
- ¿Por qué la pared del frigorífico se calienta?
- ¿Cómo evitar el calentamiento excesivo del frigorífico?
¿Por qué la pared del frigorífico se calienta?
La pared del frigorífico o la parte trasera se calienta porque ahí se encuentra la resistencia de descongelación automática. Es normal que las paredes laterales que rodean el canal de desagüe se calienten, pero si no hay signos de quemaduras y la temperatura de la nevera es normal, no hay que preocuparse.
Pero, ¿qué es exactamente la resistencia de descongelación automática? Se trata de un dispositivo eléctrico que se calienta para eliminar el hielo causado por la refrigeración en el interior de la nevera. Encontramos estas resistencias en las paredes de los frigoríficos, y son las causantes de gran parte del calor que notas en los laterales de tu nevera.
Por otra parte, el motor del frigorífico genera calor durante el proceso de refrigeración del aire. Este calor debe ser disipado y enviado al exterior, para garantizar un correcto funcionamiento. Para ello, en los laterales de la nevera hay una serie de tuberías que disipan dicho calor. Otra de sus funciones es, además, evitar la condensación causada por la gran diferencia existente entre la temperatura interna del electrodoméstico y la temperatura exterior. Por tanto, cuando una nevera se calienta por los lados, y notas que las gomas de la puerta está calientes, no te preocupes. Significa que está "trabajando" para prevenir futuros problemas.
¿Crees que el calor que genera tu nevera es excesivo? Solo lo podrás saber si lo comprueba un experto especializado en reparar electrodomésticos. No dudes en contactar cuanto antes un servicio profesional para resolver el problema lo antes posible.
¿Cómo evitar el calentamiento excesivo del frigorífico?
Como verás, no hay ningún problema si la nevera se calienta por los lados. Eso sí, si el sobrecalientamiento es excesivo, los productos no se conservan bien o ves algún signo de malfuncionamiento, tendrás que actuar. Por lo general, el lugar donde se coloca la nevera y las condiciones en las que se instala suelen influir bastante en su funcionamiento. Ten en cuenta estas claves y comprueba que tu frigorífico está bien colocado:
Revisa el hueco entre la nevera y la pared
Cuando la nevera se calienta en exceso por los lados, puede ser porque está demasiado próxima a los muebles y superficies que hay a su alrededor. Si la has encajado en un módulo y va muy justa, tendrás que corregir el error. En general, se recomienda que haya un mínimo de 2,5 cm de separación entre la parte superior de la nevera y cualquier otro elemento. La trasera y los laterales deben tener un espacio de 5 cm (mínimo) con respecto de otras superficies.
Comprueba el lugar donde la has instalado
Las condiciones de temperatura y de instalación del punto donde has instalado la nevera también influyen en su rendimiento. Antes de ubicarla, asegúrate de que no le dará el sol directamente. Si no te queda más remedio que ponerla en un lugar soleado, coloca un estor en la ventana para protegerla del calor. No pongas electrodomésticos que generen calor junto al frigorífico (hornos, calefactores...) e intenta no cubrir su parte superior: funcionará mejor.
Somete a tu nevera a un mantenimiento periódico
La parte posterior del frigorífico es la "gran olvidada" a la hora de mantenerlo y limpiarlo. Una vez al mes, saca la nevera de su lugar y desenchúfala. Pasa un aspirador por la parte trasera hasta eliminar todo el polvo, ayudándote de un cepillo de cerdas duras para desenganchar las pelusas. Estas limpiezas mejorarán el rendimiento de la nevera y prevendrán el sobrecalentamiento.
Limpia también el interior. Si tu nevera no es de tipo No Frost, tendrás que descongelarla para eliminar el hielo que se acumula en el congelador y/o la parte trasera interior. Este hielo genera sobrecalentamientos y puede terminar por estropear el motor. Lo mejor, sin duda, es cambiar el frigorífico por un modelo NoFrost con calificación energética entre A y D: ahorrarás muchísima energía y lo notarás en tus facturas.
Ajusta el termostato a la temperatura adecuada
Incluso cuando llegan los días más cálidos, bajar la temperatura de la nevera de forma excesiva puede ser contraproducente. No solo gastarás más energía, sino que se puede recalentar e incluso llegar a congelar los alimentos. En verano, pon el termostato a 7 °C y no tendrás problemas.
Espera a que el mecanismo se equilibre
Cuando lleves tu nueva nevera a casa, puede suceder que durante los primeros días los laterales se calienten un poco más de lo normal. También es algo habitual si se ha realizado alguna reparación, o si la nevera lleva tiempo sin estar conectada (por ejemplo, si te vas de vacaciones y la desenchufas). No te preocupes: en cuanto el proceso de circulación del gas refrigerante vuelva a su ciclo normal y se equilibre, la nevera recuperará su estado normal.
¿El problema no se soluciona? No dejes de informarte sobre cuánto cobra un electricista en tu zona. Pide varios presupuestos y asegúrate de que contactas con profesionales certificados y con garantías. ¡Merece la pena!