Checklist perfecta para tu mudanza: lista de cosas básicas para mudarte
Una lista de mudanza puede ser tu mejor herramienta para que todo salga bien a la hora de trasladarte a tu nuevo hogar. Te contamos cómo organizarla y plantearla, qué es lo que no debes pasar por alto y cómo crear un calendario de tareas eficaz y sensato. ¡Quédate con nosotros!
- 2 meses antes de la mudanza
- 1 mes antes de la mudanza
- 1 semana antes de la mudanza
- 2 o 3 días antes de la mudanza
- El día de la mudanza
Si nunca te has mudado antes, e incluso aunque sí lo hayas hecho, no está de más preparar una lista de mudanza para asegurarte de que nada se te queda en el tintero. No es nada divertido irse a vivir a otro lugar y descubrir que tenemos que volver al antiguo barrio, para rematar cosas que podíamos haber dejado ya finiquitadas.
Por eso, hoy te contamos cómo hacer una checklist completa con todo lo que debes organizar. Tendremos en cuenta los 2 meses, el mes y la semana anteriores a la mudanza, y el mismísimo día D (o M). Como seguro que todavía tienes tiempo, ¿a qué esperas? Coge tu tablet o el papel y el lápiz de toda la vida (con una tabla portafolios, mejor), ¡y empieza a anotar!
2 meses antes de la mudanza
¡Ya no queda nada! Seguro que los pies te empiezan a cosquillear de emoción... Pero también de nervios. Y es que una mudanza puede con el más templado; y cambiarse de casa hace ilusión, pero también nos puede causar nostalgia. En cualquier caso, la mejor manera de controlar la desazón es ponerse manos a la obra. Dos meses antes de mudarte, empieza ya con estas tareas:
Busca y prepara cajas
Es el primer punto de cualquier lista de mudanza: hacerse con el material para embalar. Si puedes reciclar las cajas, genial; si no, las tendrás que comprar. De todas formas, ten en cuenta también que muchas compañías de mudanzas ofrecen el servicio de embalaje y desembalaje por un coste extra, y aportan y recogen después todo el material. Valora si te merece la pena. Para saber cuántas cajas necesitas y de qué tamaño debes calcular los metros cúbicos de la mudanza.
Tira o dona lo que no vas a usar
Pues sí, es el momento de tirar. Cuantas menos cosas te lleves, más económica te saldrá la mudanza y menos atiborrarás tu nuevo hogar. Dona lo que creas que puede servir, sube lo que te sobre a apps de venta online (te puedes sacar unos eurillos extra), lleva el resto al punto limpio... Merece la pena empezar esta nueva etapa vital un poco más ligero de equipaje, ¿no te parece?
Toma medidas de los muebles
Si no lo has hecho antes, ¿a qué esperas? Saber si tus muebles te cabrán en tu nueva vivienda es uno de los primeros puntos a seguir en una lista de mudanza. Y no solo eso: también deberás comprobar si entran en el ascensor, se pueden subir por la escalera o hay que elevarlos por la fachada. Son datos imprescindibles, tanto para ti como para cualquier empresa de mudanzas.
1 mes antes de la mudanza
¿Todavía no te has puesto las pilas? Es el momento de empezar a buscar servicios de mudanzas económicas fiables y de organizar el traslado. Solo quedan cuatro semanas para entrar en tu nuevo hogar: no te duermas en los laureles.
Busca empresas de mudanzas
Esa debe ser tu prioridad. Si apenas tienes muebles (porque los tienes que comprar o te mudas a una vivienda amueblada), es posible que puedas realizar el traslado con una furgoneta y poco más. Pero en caso contrario, tendrás que averiguar cuál es el precio de una mudanza en la actualidad y qué empresas prestan este servicio en tu zona. Pregunta a conocidos, familiares, vecinos... Y mira opiniones en internet.
Embala y etiqueta
Antes, recuerda que en un presupuesto de mudanzas puedes incluir el servicio de embalaje y desembalaje. Te ahorrarás tener que ir comprar material y cajas, guardarlo todo y colocarlo después. Eso sí, en cualquier caso habrá ciertas cosas que querrás embalar e incluso transportar tú: tus plantas más delicadas, todos los documentos importantes (no arriesgues con ellos), los objetos de más valor...
Si vas a empaquetar tú los enseres, no olvides etiquetar las cajas con claridad. El sistema de colores funciona muy bien: usa uno por cada habitación. Rojo para el salón, verde para la cocina, azul para el baño... O como mejor te parezca. Pega hojas A4 con el color elegido, escribe en ellas dónde irá cada cosa (estantería, aparador, muebles altos, etc.), numéralas y fotografía las etiquetas en las cajas para recordarlas.
Cambia la dirección y finalización de servicios públicos
Todas las empresas y servicios que te manden comunicaciones impresas a tu vivienda necesitan saber que has cambiado de dirección. Si ya te has empadronado en la nueva, el Ayuntamiento lo tendrá presente. Pero la Comunidad Autónoma, el banco, tu centro de salud, etc. puede que no sean conscientes. Incluso aunque te comuniques con ellos por correo electrónico, hazles saber que te mudas y a dónde.
Por supuesto, en tu lista de mudanza no puede faltar avisar de tu cambio de dirección a tus amigos, conocidos, familiares y a la empresa para la que trabajes. Si eres autónomo, tendrás que modificar tu dirección fiscal tanto en el RETA como en la Seguridad Social. Y por supuesto, las compañías de suministros (agua, gas, electricidad) y de seguros deben estar al tanto de tu traslado.
1 semana antes de la mudanza
¡No queda nada! En teoría, deberías tenerlo todo ya bajo control. No olvides ir tachando tareas completadas en tu lista de mudanza, y terminar las que tengas pendientes. Y un consejo: resérvate algún momento para salir con tus amigos o tu pareja, ir al cine, ver esa serie que tanto os gusta... Una mudanza es un proceso estresante y siempre viene bien desconectar.
Consume la comida de la nevera
Intenta no comprar mucho para esos días: lo que no consumas te lo tendrás que llevar, y al final todo suma. Ve terminando los productos frescos o cocinados; lo que te quede lo puedes trasladar en una nevera portátil. Y aprovecha para limpiar a fondo el frigorífico.
Si te lo vas a llevar, infórmate antes sobre cómo transportar una nevera para una mudanza. ¡No es tan fácil como parece!>
Contacta con la empresa de mudanza para confirmar
Necesitarás saber a qué hora empezarán a recoger enseres y objetos, y si lo has contratado, a embalarlos. Tendrás que llegar a la casa antes que ellos para abrirles la puerta y organizar el "desembarco". Si puedes, intenta conseguir ayuda; viene muy bien tener a alguien a tu lado, aunque solo sea como apoyo moral.
Crea una «bolsa de artículos esenciales» para el día de la mudanza
Piensa que, cuando todo termine, tendrás casi todas tus cosas en cajas. Y probablemente no tendrás muchas ganas de empezar a abrir y a buscar... Hazte una maleta con lo básico para pasar ese día: pijama, ropa de recambio, zapatillas cómodas, neceser, el cargador del móvil y lo que consideres necesario e imprescindible (portátil y tablet, por ejemplo). Y recuerda llevar contigo todos los documentos importantes.
2 o 3 días antes de la mudanza
Sólo quedan un par de días para mudarte. Si has hecho los deberes, tendrás todo bajo control y podrás permitirte un descanso. Eso sí, hay algunas cosas que no puedes dejar pasar:
Revisa los detalles de la checklist
Repasa tu lista de mudanza para asegurarte de que lo tienes todo anotado. Comprueba que las tareas anteriores están realizadas, y asegúrate de que has apuntado todas las que tendrás que hacer el día en cuestión.
Haz fotos de los embalajes
Es importante tener pruebas de que estaban en perfecto estado antes de abandonar la vivienda. Si alguno llegara en malas condiciones, te vendrá bien para podérselo demostrar al seguro. No olvides numerar todas las cajas y los enseres embalados con números grandes: es fundamental para hacer un recuento final y asegurarte de que todos han llegado a su destino.
Limpia la nueva casa
No dejes la limpieza para después de colocar los muebles. Cuando está aun vacía, es el mejor momento para limpiar y, si es necesario, para darle una mano de pintura o incluso encargar que barnicen el suelo. Si no estás por la labor, siempre puedes contratar a una empresa de limpieza.
El día de la mudanza
Llegó el día. Coge tu lista, ¡y adelante! Si has contratado a una empresa fiable, no tiene por qué ser un proceso estresante o agotador. Verás cómo antes de lo que pensabas estás ya en tu nuevo hogar, con todas tus pertenencias a salvo y listo para inaugurarlo como se merece.
Revisa la checklist de tu mudanza
Ahora es cuando tu lista de mudanza cobra su máxima importancia. Comprueba que está todo hecho y marcado, y organiza los pasos siguientes: recogida por parte de la empresa, desembarco de los enseres, comprobación de que todo está en orden, firma y pago.
En los días siguientes tendrás que desembalar y ordenar. No lo vayas dejando, o al final te acostumbrarás a vivir con las cajas de por medio. Cuanto antes lo hagas, mejor.
Coordínate con el servicio de mudanzas y llega antes que ellos
Es importante que puedas abrirles la puerta y que no tengan que esperar, aunque lo lógico es que hayan reservado una zona de aparcamiento delante del portal. Y asegúrate de que el suelo de tu casa está protegido, sobre todo si es delicado (madera, piedra pulida...). También es importante que la comunidad de propietarios esté advertida de que vas a hacer una mudanza, ya que es un proceso que supone algunas molestias.
Preséntate a los vecinos
Esto ya va más en la personalidad de cada uno. Pero nunca está de más presentarte con la mejor de tus sonrisas, sobre todo a quienes viven en el mismo piso que tú. A partir de ahora solo te queda disfrutar de tu nueva vivienda: lo peor ya ha quedado atrás. ¡Celébralo como se merece!